Camille Claudel – Extraordinaria escultora abandonada en un manicomio

Una mujer que lo perdió todo por amor. Todo empezó por su fascinación y amor por Auguste Rodin

[Mujeres Hoy / Cultura – Escultura]

 

 

Camille Claudel nació en Fère-en-Tardenois, Aisne, el 8 de diciembre de 1864. Fue la segunda de los tres hijos del matrimonio formado por Louis-Prosper Claudel y Louise Athanaïse Cécile Cerveaux. Siendo apenas un bebé, los negocios de su padre, banquero y financiero de profesión, llevarían a la familia a trasladarse a la vecina Villeneuve-sur-Fère, donde, en 1868, vendría al mundo su hermano menor Paul Claudel, que se convertiría en un célebre escritor, poeta y dramaturgo que tendría una influencia decisiva en la vida de su hermana.

La familia se fue trasladando por buena parte del norte del país hasta que, en 1881, Louise Athanaïse y sus tres hijos se trasladaron definitivamente a París, mientras su marido permanecía en Picardía, dedicado a sus negocios financieros.

 

Camille y su pasión por la escultura

La pasión por la escultura le venía a Camille desde muy pequeña, cuando vivía en Champagne. Jugaba con el barro y esculpía a personas de su entorno como a su hermano Paul y a su sirvienta Hélène.

En París, la familia vivía en el barrio de Montparnasse, ya por entonces zona bohemia y repleta de estudiantes y artistas. Allí, Camille pudo dar rienda suelta a su talento artístico gracias a su padre, que contactó con el escultor Alfred Boucher para que aceptase a su hija en su academia parisina, la Colarossi, ya que la Escuela de Bellas Artes no aceptaba mujeres entre sus alumnos. En Colarossi conoció a varias jóvenes escultoras, en su mayoría británicas, con las que alquiló un apartamento/estudio en la rue Notre-Dame-des-Champs, gracias al cual pudo independizarse -al menos hasta cierto punto- de su madre que se oponía duramente a lo que consideraba una desviación radical de las reglas que regían la vida burguesa en la sociedad del momento; entre estas jóvenes se encontraba Jessie Lipscomb, quien sería su amiga más fiel.

Durante casi tres años, Camille, Jessie y el resto de aprendices trabajaron a las órdenes de Boucher, hasta que, a mediados de 1883, éste marchó a Italia y, en su ausencia, pidió a un reputadísimo escultor, amigo suyo, que se hiciese cargo de sus alumnas. De esta manera conoció Camille Claudel, a sus diecinueve años, a quien sería el hombre más importante de su vida: Auguste Rodin.

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Auguste Rodin y Camille 

Aquel primer encuentro en el taller, rodeada de figuras a medio terminar, el polvo flotando en el aire, y vestida con el amplio jubón que utilizaba para esculpir, fue impactante para el ya maduro artista de barba rojiza y ojos miopes, veinticuatro años mayor que ella. Camille le deslumbró.

Pero no sólo fue su belleza, sino que le fascinó su obra. Nada más ver sus yesos descubrió en ella un alma gemela, alguien que como él vivía por y para los perfiles. Alguien que, como él, se zafaba del academicismo para liberar las figuras, dotarlas de movimiento y emoción, transformando poses clásicas en nuevas formas de poderosa vitalidad.

Un año después empezó a trabajar en su taller. Camille posaba para él y colaboraba en la realización de las figuras de la monumental ‘La puerta del Infierno’. La obra de la escultora, a pesar de ser muy cercana a la de su maestro, tiene su toque personal y femenino, sin ser nunca una copia.

Aunque Rodin convivía desde 1864 con Rose Beuret, una costurera que se convertiría en su compañera para toda la vida, y que era la madre de su único hijo, Camille Claudel fue, además de su principal colaboradora, su amante y musa durante diez  años. Camille inspiró a Rodin obras cono ‘La Danaïde’ o ‘Fugit Amor’.

 

Colaboración entre los dos artistas

Realizaron numerosas piezas en colaboración: Rodin desarrollaba a veces los bocetos ideados por Claudel, y viceversa.

En 1888 Camille realizó uno de sus mejores trabajos: ‘Sakountala’ (en mármol blanco), que encierra además un gran significado personal. Está basada en un drama indú escrito por Kalidasa, y representa al rey Dusyanta de rodillas pidiéndole perdón a su amante, la bella y pura Sakountala, por no haber cumplido su promesa de reconocerla a ella y a su hijo. La pieza forma una unidad sólida y firme, de gran cohesión y sencillez plástica.

La escultora quería a su amado para ella sola, pero él nunca rompió con Rose, y a  pesar de la pasión que sentían, su relación era complicada, conflictiva y con continuas interrupciones y crisis.

 

La enfermedad de Camille

A los diez años de estar juntos, Camille tomó la decisión de irse a vivir sola, cosa impensable en aquella época. Continuó trabajando pese a todos los obstáculos que encontraba: su familia que la rechazaba por su comportamiento ‘raro’, la crítica que la consideraba una mera imitadora de Rodin, los problemas para subsistir y su desequilibrio emocional a partir de la ruptura con su amante.

Sufrió sucesivas crisis nerviosas que se agudizaron cada vez más. En 1905 ya se encontraba enferma. Empezó a destruir sus obras a martillazos. Entró en un proceso de manía persecutoria en el que veía a Rodin como el causante de todos sus males, acusándole de haberle robado sus ideas y de planear una conspiración para asesinarla.

Su padre, que era el único que la apoyaba de su familia y que siempre se había negado a su internamiento, murió el 3 de marzo de 1913. Una semana después, el 10 de marzo, fue arrastrada fuera de su apartamento e introducida en una ambulancia. Su madre, había firmado los papeles para su internamiento en el sanatorio de Ville-Evrard ante la opinión médica de que sufría severos trastornos mentales que la hacían peligrosa para sí misma y para los demás. «Triste sorpresa para una artista, eso fue lo que obtuve en lugar de una recompensa, suelen ocurrirme semejantes cosas», escribiría ella después.

Su hermano, Paul Claudel, que llegó a ser embajador de Francia, decidió que la presencia de su hermana era un gran inconveniente para su carrera y estuvo de acuerdo con su internamiento.
 

 

Abandonada en un manicomio

Vivió durante casi treinta años recluida en el manicomio a pesar de su recuperación y de sus lúcidos y desgarrados ruegos a su hermano. La familia prohibió que recibiera visitas y nunca fueron a verla salvo su hermano Paul, quien la visitó siete veces. Falleció en 1943, a los 79 años de edad, y fue enterrada en una tumba sin nombre, sólo con los números 1943 -n392, en el pequeño cementerio de la institución mental de Montdevergues. Allí perdió su libertad, su belleza, su arte y su vida sin cumplir su único sueño, descrito así por ella en una carta a su hermano Paul: “Estoy aburrida de esta esclavitud. Me gustaría estar en mi casa y cerrar bien la puerta. No sé si podré realizar este sueño, estar en mi casa”.

Recluida a la fuerza, la única rebelión posible de Camille Claudel, su único poder, fue negarse a sí misma y por tanto dejar de crear. Lo hizo y no volvió a esculpir, quizá porque esculpiendo hubiese dado la razón a los que la mantenían encerrada.

«Tras apoderarse de la obra realizada a lo largo de toda mi vida, me obligan a cumplir los años de prisión que tanto merecían ellos…». Estas palabras fueron escritas por Camille al cumplirse el séptimo año de lo que ella misma calificaba como ‘penitencia’, su internamiento en un manicomio.

A la muerte de Paul Claudel en 1955, se levantó el veto que existía en la familia acerca de Camille y los descendientes quisieron darle una tumba digna. Escribieron a Montdevergues solicitando la ubicación exacta de la tumba y la exhumación para su traslado. La institución les contestó que la tumba había desaparecido, ya que la institución había necesitado una serie de ampliaciones y se habían utilizado los terrenos del pequeño cementerio donde se enterraba a los pacientes olvidados por sus familias.

 

Su obra

Destacamos algunas de sus obras que nos ofrecen emoción, fuerza y modernidad. Como tantas mujeres, artistas extraordinarias de su época, fue ninguneada por sus contemporáneos masculinos.

> En 1888 Camille realizó uno de sus mejores trabajos: ‘Sakountala’ (en mármol blanco).

> En 1893, ‘Clotho’ (en yeso), una de sus esculturas más conmovedoras, una alegoría de la vejez y de la muerte que representa a la figura del Destino, una de las tres Parcas de la mitología romana.

> En 1895, Camille Claudel termina ‘El Vals’, una escultura en bronce de la que logra arrancar un dinamismo sorprendente. La pareja de bailarines que la constituyen apenas se sostienen. Casi salen del espacio virtual de la escultura rompiendo sus ataduras con la roca para alejarse a danzar libremente por el salón imaginario.

> En 1898 realiza uno de sus trabajos más ambiciosos, el grupo escultórico ‘La edad madura’ (en bronce), realizado en el momento de su definitiva ruptura con Rodin. Es una alegoría que consta de tres figuras, y muestra a un hombre que es llevado por una anciana, alejándolo de una mujer joven arrodillada e implorante, es evidente el sentimiento de abandono ante la separación de su amante.

> En 1905 realiza su última gran escultura, titulada ‘El abandono’ (en bronce), donde retomaría el tema de ‘Sakountala’. A simple vista ambas parecen casi iguales, sin embargo son muy diferentes, no solo porque ‘El abandono’ es de menor tamaño, sino porque se aleja de ‘Sakountala’ en su solidez y cohesión. Esta vez, algunas partes parecen no respetar las proporciones geométricas y el espacio virtual de la escultura. Mucho menos la proporción de la figura humana. A Camille ya no le interesa respetar a su maestro, ya no cree en su amante, se siente perseguida, finalmente, por su Deseo.

 

Películas 

En 1988 se estrenó la película francesa ‘Camille Claudel’, dirigida por Bruno Nuytten y con Isabelle Adjani y Gérard Depardieu en los papeles principales de Camille Claudel y Auguste Rodin.

En 2013 se estrenó la película francesa ‘Camille Claudel 1915’ dirigida por Bruno Dumont y con Juliette Binoche y Jean-Luc Vincent que narra, sin sustento histórico, sólo unos días del encierro en un hospital psiquiátrico de Montdevergues en espera de la visita de su hermano, el poeta Paul Claudel.

 

 

Equipo Torrese

Fuentes:
Wikipedia

mujeres-riot.webcindario.com
historiaenfemenino.wordpress.com

Ver catálogo de algunas obras de Camille Claudel y Auguste Rodin    

Páginas de origen de las imágenes:
Wikipedia

boutique.musee-rodin.fr los dos
mujeres-riot.webcindario.com
buzzquotes.com
nunet.com.mx

VER:
> En el siglo XXI las mujeres han encontrado su lugar como artistas reconocidas 
> Mujeres artistas del siglo XX – I – Magdalena Abakanowicz, Ana Laura Aláez, Amalia Avia, María Blanchard, Norah Borges, Carmen Calvo, Maggie Cardelús, Sonia Delaunay (Terk), Gisèle Freund, Concha García, Cristina García-Rodero, Susy Gómez.
> Mujeres artistas del siglo XX – II – Natalia Goncharova, Roberta González, Candida Höfer, Cristina Iglesias, Frida Kahlo, Nina Kogan, Menchu Lamas, Rachel Laurent, Ouka Leele, Tamara de Lempicka, Maruja Mallo, Marina Núñez, Yoko Ono.
> Diane Arbus – La primera fotógrafa americana que expuso en la Bienal de Venecia
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