París – La ciudad de la luz – Una visita obligada

París, la que fue ‘Ville Lumière’ (‘La Ciudad de la Luz’), transformada por la modernidad, no ha perdido el encanto de sus cafés, su prestigio cultural o la prestancia de su arquitectura.

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Nos ponemos en marcha hacia París, nos encontramos con los galos, concretamente con los parisii, quienes poblaban esa zona del país y cuyo nombre dio origen al de la capital francesa, París.

El tiempo ha convertido un pequeño pueblo galo llamado Lutecia por los romanos en una megalópolis que alcanza los 15 millones de habitantes.

Este es también el nombre de la batalla en las que los galos perdieron su dominio a manos de los romanos, cuya mayor potencia militar se impuso a pesar de la férrea resistencia.

Pasaron cinco siglos antes de que apareciera Atila amenazando la ciudad, defendida según la leyenda por la vehemencia de una joven pastora arengando a sus conciudadanos, gesto que le valió un puesto en los altares como Santa Genoveva, patrona de la ciudad.

Los francos recogieron el testigo de los romanos y en el siglo VI con Clodoveo I a la cabeza fueron reyes del territorio unificado, derrotando a quienes no aceptaron su señorío y escogiendo París como capital.

 

Una pincelada de su historia

Merovingios y carolingios se fueron sucediendo en el poder hasta el siglo VIII cuando la invasión musulmana proveniente de España se desplazó por el territorio allende los Pirineos, siendo frenados por Carlos Martel.

Los líderes francos no ostentaban el título de reyes hasta que Pipino el Breve fue coronado en el 754 por el papa Esteban II en Saint- Denis. El nieto del vencedor de Poitiers inauguró la dinastía carolingia.

Durante un tiempo la capitalidad de París se vio mermada por el traslado de la corte del Rey Sol a Versalles, trasladada de nuevo a Paris por Francisco I.

Los siglos XVI y XVII fueron de batallas contra las epidemias inclementes que castigaron la ciudad, añadidas a los conflictos políticos, llegando a la famosa Toma de la Bastilla en julio de 1789.

La Revolución Francesa sacudió el país hasta llevar a la guillotina a Luis XVI, y el golpe de estado de Napoleón Bonaparte diez años después, fue también un hecho de gran impacto social.

Napoleón fue coronado Emperador de los franceses el domingo 2 de diciembre de 1804. Fue una ceremonia sagrada celebrada en la gran catedral de Notre Dame de París en presencia del Papa Pío VII. La celebración incorporó ceremonias de la tradición Carolingia, del Antiguo Régimen y de la Revolución Francesa.

Acabada la guerra franco-prusiana, hubo una etapa de relativa calma, llamada la Belle Époque, acabada con el estallido de la Primera Guerra Mundial, cuatro años de conflicto generalizado que se repetiría con una Segunda entre 1940 y 1945.

 

La ciudad de la luz 

París, la que fue ‘Ville Lumière’ (‘La Ciudad de la Luz’), transformada por la modernidad, no ha perdido del todo el encanto de sus cafés, su prestigio cultural o la prestancia de su arquitectura; sigue siendo visitada por millones de personas una y otra vez porque esta ciudad no se acaba en una semana ni en un mes.

Imposible no acercarse a la celebérrima Tour Eiffel, una imponente figura de hierro reproducida hasta la saciedad en juegos de construcción. Fue ideada y construida por un equipo de técnicos capitaneado por Gustav Eiffel con motivo de la Exposición Universal de 1889.

Tampoco hay excusa para no adentrarse en el mundo del arte en el Museo del Louvre, a través de la moderna pirámide de cristal, que rompe absolutamente con las demás construcciones que rodean el complejo museístico.

Su germen fue el castillo del mismo nombre, construido en el siglo XII por el rey Felipe Augusto para reforzar el perímetro amurallado y que ha evolucionado a lo largo del tiempo igual que toda la ciudad medieval.

 

Lugares de poder 

Otro enclave de poder, la Conciergerie, fue residencia de los gobernantes desde los romanos, los francos y los Capeto, finalizando el siglo X. En el siglo XIV pierde su condición residencial, pero sigue albergando el Parlamento y las administraciones centrales.

Un conserje, nombrado por el rey para controlar la justicia en el palacio, convirtió una parte en cárcel lo que dio lugar al nombre con que se la conoció a partir de entonces. Quizá su ‘huésped’ más ilustre fuera la reina María Antonieta.

La huella de Napoleón se aprecia por el Arc de Triomphe du Carrousel para celebrar sus victorias bélicas; su tumba, un sarcófago de cuarcita roja sobre un pedestal de granito verde es el núcleo de Les Invalides (Los Inválidos) y se halla en la iglesia de Saint-Louis, cuya dorada cúpula de 107 m de altura es inconfundible.

Este gran complejo arquitectónico de 130 ha fue concebido por voluntad de Luis XIV como hospital militar y refugio y atención de militares retirados y excombatientes. En el recinto está instalado el Museo del Ejército entre otros.

 

Siempre París

Son muchos los lugares que visitar, como el Obelisco de la Plaza de la Concordia, un regalo de Egipto a Francia a mediados del siglo XIX; la Catedral de Notre Dame, la avenida de los Campos Elíseos, la Basílica del Sagrado Corazón, el Palacio de Los Inválidos, el Panteón, el Arco de la Defensa, la Ópera Garnier o el barrio de Montmartre.

Igualmente tantos otros lugares representativos de grandes hechos de la historia de una gran ciudad, que sin ser la más antigua de Europa, ni siquiera de Francia, ha sabido protagonizar importantes acontecimientos sin los cuales la Europa que conocemos sería distinta.

París siempre fue la capital de artistas e intelectuales, sus barrios de Montmartre, Montparnasse o Belleville, bullían de pintores, escritores y artistas venidos de todas partes. 

Sus universidades ofrecen una amplia gama de programas de estudios, desde las ciencias exactas hasta las humanidades, y gozan de un reconocimiento internacional por su excelencia en investigación y enseñanza. Recordar que durante el siglo XII, con la Universidad de París, la ciudad se convirtió en uno de los primeros centros de Europa para la educación y las artes.

La región de París es, junto con la de Londres, uno de los núcleos económicos más importantes de Europa. La Défense es el principal barrio de negocios de Europa, alberga la sede social de casi la mitad de las grandes empresas francesas, así como la sede de veinte de las cien más grandes del mundo.

 

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Marisa Ferrer P. 
eMagazine 39ymas.com 

 

Origen de las imágenes:

Fotografía: ©2026 Liliana Allende
Llegada de Napoleón a Notre Dame para su coronación como Emperador de Francia el 2 de diciembre de 1804 – en.wikipedia.org

Notre Dame – en.wikipedia.org
Fotografías: ©2026 Liliana Allende
Museo del ejército – Paris je t’aime

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