La Bretaña francesa I – Nantes y Vannes
El castillo de los duques de Bretaña, situado en Nantes, es de visita obligada por su extensión y majestuosidad. Se accede por un puente de piedra, otrora levadizo, que conduce a la entrada principal, custodiada por dos torres de planta circular conocidas como la de Pied de Biche (Palanca) y la de Boulangerie (Panaderia).
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Cualquier aficionado a los cómics de Astérix, recordará dónde estaba Armórica y con quienes los galos allí establecidos sostenían escaramuzas constantes.
Los romanos, entre los siglos V y VII a C aproximadamente colonizaron la Galia y fue entonces, gracias a los escritos de Julio César, que los celtas aparecieron en el escenario histórico, aunque existen indicios arqueológicos de su posible existencia desde el año 1200 a C.
Los galos formaban parte de la nación celta, un conjunto de pueblos sin territorio, unidos por unas misma tradiciones y costumbres, con un idioma común de la familia de lenguas indoeuropeas y procedencia desconocida.
En la parte occidental de esa región, la Bretaña francesa, el pasado celta permanece en su idioma, el bretón, única de las lenguas célticas supervivientes fuera del ámbito británico, del que procedían los celtas asentados en esa zona costera de Francia huyendo de la invasión anglosajona.

La Gallia Lugdunensis
Los cinco pueblos galos habitantes de la región fueron unificados por Julio César en uno solo pasando a formar la Gallia Lugdunensis, con capital en Lugdunum, la actual Lyon.
Aquellos guerreros orgullosos de su independencia, semidesnudos, larga y desordenada cabellera y poblados mostachos, se enfrentaron a los pulidos romanos quienes los tachaban de ‘bárbaros’.
Los caudillos los dirigían en las batallas y en el gobierno, y los druidas utilizaban su profundo conocimiento de la naturaleza, para ganarse con sus ungüentos y pociones el respeto de la comunidad, de una religiosidad profundamente animista; los bardos cantaban sus hazañas y las mujeres estaban mejor consideradas que sus contemporáneas romanas y griegas.
En el siglo XVI algunos eruditos ingleses y franceses se proclamaban herederos de los druidas creando una visión romántica del mundo druídico y sus ritos, el muérdago, la hoz de oro y los banquetes ceremoniales.
Pero de eso hace mucho tiempo…
Nantes

Nuestro viaje empieza por visitar Nantes, ciudad a orillas del río Loire, la que fue sede del poder ducal en el siglo XV, la capital del antiguo Ducado de Bretaña, aunque hoy sea la capital del departamento del Loire Atlántico y de la región de los Países del Loire.
El castillo de los duques de Bretaña es de visita obligada por su extensión y majestuosidad. Se accede por un puente de piedra, otrora levadizo, que conduce a la entrada principal, custodiada por dos torres de planta circular conocidas como la de Pied de Biche (Palanca) y la de Boulangerie (Panaderia).
En su cúspide se halla la enseña de Ana de Bretaña, nacida entre sus paredes y la única mujer reina consorte de Francia dos veces, probablemente no por amor, cuya vida se truncó prematuramente cuando contaba 36 años.
Fue artífice de algunas de las muchas reformas que sufrió la fortaleza a lo largo de su dilatada historia de contiendas por los conflictos enmarcados en distintas guerras.
Destaca la torre de Fer a Cheval (Herradura), imponente bastión de artillería, que mandó construir siguiendo la tendencia de aquellos tiempos ante el auge del uso de ese armamento.
También encargó la finalización de las residencias en estilo renacentista, así como de la Gran Casa, una construcción en gótico flamígero iniciada por su padre Francisco II de Bretaña y en cuyo patio sobrevive desde el siglo XV el pozo con brocal heptagonal de granito, coronado por una estructura de hierro forjado, motivo al parecer del nombre de la torre de Couronne d’Or (Corona de Oro).
Qué podemos ver en Nantes

La Catedral de San Pedro y San Pablo fue empezada a construir en el siglo XV, aprovechando la buena época de prosperidad y relativa paz gracias a la consolidación del ducado y no estuvo acabada hasta el XVII.
Una catedral gótica no se levanta en un día… En la actualidad aun arrastra secuelas del incendio intencionado del año 2020. En su interior pueden contemplarse las estatuas yacentes de Francisco II de Bretaña y Margarita de Foix, padres de la duquesa Ana.
En la plaza de San Pedro, frente a la catedral, y cumpliendo la orden del rey Luis XIV de Francia, D’Artagnan arrestó a Nicolas Fouquet, Superintendente de Finanzas real, acusado de malversación.
Este capitán de la Guardia real, cuyo nombre completo era Charles de Batz-Castelmore, conde de Artagnan, sirvió de base a Alejandro Dumas para sus populares novelas de aventuras.
Algunos personajes nacidos en Nantes son: Julio Verne que nació en 1828, o Aristide Briand (1862–1932), destacado político y primer ministro francés, galardonado con el Premio Nobel de la Paz 1926.
Desde 2007 en los hangares reconvertidos de los astilleros se puede visitar un fabuloso bestiario animado con ‘máquinas’ ingeniosas que sorprenden a niños y adultos con la Galerie des Machines, el Carrousel des Mondes Marins y el Grand Elephant de 12 m de altura con el que se puede dar un paseo por los muelles.
El Pasaje Pommeraye es una de las galerías cubiertas más bonitas de Francia. Sus tres pisos reúnen vidrieras, columnas de piedra y estatuas que aún te trasladan al siglo pasado.
Vannes

Camino de Rennes, el grupo hizo una rápida visita a Vannes, mencionada por Ptolomeo en su ‘Geographia’. Es la capital del departamento de Morbiham, en el golfo del mismo nombre que en bretón significa ‘mar pequeño’.
Sus habitantes de la tribu de los Veneti levantaban sus fortificaciones sobre elevaciones costeras. Eran buenos marineros y mejores comerciantes, actividad que desarrollaban gracias a su puerto, del que partían con sus robustas naves de madera de roble y velas de cuero; circunstancia que dio lugar siglos más tarde a una importante industria de fabricación de velas.
Los orígenes de esta tribu siguen sin estar claros; hay quien dice que son los mismos que los del norte de Italia. Fueron subyugados por los romanos, según cita Julio César cuando habla de ‘los Veneti de Armórica’, aunque parece que no fue una tribu belicosa sino más bien de intercambios comerciales y culturales; asimilaron la cultura romana hasta acabar desapareciendo.
Esta ciudad posee murallas medievales muy bien conservadas y rodeadas de magníficos jardines; puertas fortificadas, calles sinuosas, plazas empedradas y un pequeño puerto deportivo. Uno de los símbolos actuales de la ciudad es la ‘Pareja de Vannes’.
En la esquina de la rue du Bienheureux-Pierre-René-Rogue y la rue Noé, sobresalen de la pared, a la altura de la puerta de entrada de una tienda, dos bustos pintados que representan a una pareja de ciudadanos, que parecen dar la bienvenida a los clientes de su tienda. Se cree que la escultura pertenecía al rótulo del antiguo comercio. Curiosamente es uno de los lugares más fotografiados de la ciudad.
El centro de Vannes

Por una de las puertas que aun quedan en pie de la muralla, nos adentramos en el centro de la villa medieval y sus estrechas callejuelas, a cuyos lados se erigen todavía edificios de la época con el típico entramado de madera.
La ciudad cuenta con unas 170 casas con entramado de madera, la mayoría se concentran alrededor de la catedral, pero también hay algunas en el suburbio de Saint-Patern y en las orillas del puerto. Las más bonitas se pueden ver en la plaza Henri IV.
Llegamos a la plaza del Ayuntamiento, un gran edificio neo renacentista, para acercarnos a la basílica catedral de San Pedro. En el lugar de la antigua iglesia románica, de la cual conserva un campanario, la gótica se inició en el siglo XV y se acabó en el XIX.
En su interior se halla el mausoleo de San Vicente Ferrer, el dominico de origen valenciano que participó activamente en importantes acontecimientos de su tiempo, como el ‘Cisma de Occidente’ o el ‘Compromiso de Caspe’.
Su fama de predicador lo llevó a diversas ciudades de Europa y al final de su vida, ya enfermo, se hallaba en Vannes con intención se regresar a su tierra natal, cuando estalló una gran tempestad que fue interpretada como una señal divina de que debía quedarse. Y allí murió.
En esta ciudad es donde Dumas, en su saga de novelas de mosqueteros, sitúa como obispo al espadachín monje Aramis.
Este artículo es de libre de reproducción, a condición de respetar su integridad y de mencionar a la autora y el medio.

Marisa Ferrer P.
eMagazine 39ymas.com
Origen de las imágenes:
Castillo de los Duques de Bretaña entre las torres Pied-de-Biche y Boulangerie – es.wikipedia.org
Vista aérea de Nantes – es.wikipedia.org
Nantes hacia 1890. Confluencia de los ríos Erdre y Loira – es.wikipedia.org
Fotografías de Nantes: ©2026 Liliana Allende
lesmachines-nantes.fr
Murallas medievales en Vannes – es.wikipedia.org
Casas del siglo XVI con entramado de madera – es.wikipedia.org
Ayuntamiento de Vannes – ©2026 Liliana Allende
Catedral de San Pedro – Vannes – ©2026 Liliana Allende
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