Gertrude Bell – La intrépida ‘reina del desierto’

«… es sorprendente hasta qué punto el Oriente se ha apoderado de mí de forma que no sé qué soy yo y qué no soy…»

[Mujeres Hoy / Cultura]

 

El sol poniente resalta las sombras proyectadas por las dunas del Nafud, uno de los grandes erg –mar de dunas, en árabe-, que ocupa la parte central del área septentrional de Arabia Saudí.

Al abrigo de una de ellas se agrupan los miembros de una pequeña caravana, liderada por una mujer. Se trata de Gertrude Bell.

Famosa y polifacética mujer de una acomodada familia británica, Gertrude Bell fue la única oficial femenina del servicio de inteligencia británico durante la Gran Guerra, después de haberse convertido en exploradora y arqueóloga, empujada por la profunda atracción que ejercía en ella el Próximo Oriente.

 

Sus inicios

Nacida en 1868, era la primogénita de un magnate del hierro y el nacimiento de un hermano la dejó huérfana de madre a los tres años.

El talante progresista de su familia le permitió cursar y acabar con brillantez sus estudios de historia moderna en Oxford, pudiendo también desarrollar actividades insólitas para una mujer de la Inglaterra victoriana.

Gertrude Bell destacó desde muy joven por su actitud intrépida. Aprovechando unas vacaciones familiares en La Grave, escaló varios picos de los Alpes franceses y suizos, en una de cuyas cordilleras, el Engelhorn, se halla el llamado Gertrudspitze en su honor.

En 1892 aceptó la invitación de su tío, el embajador británico en Persia, y sin pensarlo dos veces subió al Orient Express acompañada de su tía y de su prima, emprendiendo su primer viaje a Teherán, o lo que es lo mismo, su primer viaje a Oriente Medio.

 

 

Gertrude Bell y el Oriente Medio

Tal fue la atracción ejercida sobre ella por esa parte del globo, que aprendió persa en un tiempo récord. Se enamoró de Henry Cadogan, un miembro de la embajada, con el que compartía su interés por la literatura, y con el que se prometió en contra de la opinión de su familia por considerarlo un ludópata.

No obstante, el romance no duró mucho; al cabo de pocos meses él fue víctima de unas fiebres que lo llevaron a la tumba. Debió ser un duro golpe para la joven, lo que no le impidió seguir con sus experiencias viajeras.

En 1894 fue publicado su primer libro de viajes: ‘Safar Nameh: Persia Pictures’, producto de sus experiencias, y tres años después, la considerada mejor traducción al inglés de ‘Poems from the Divan of Hafiz’, poeta persa del siglo XIV.

Sin duda debió de ser una persona inteligente e inquieta, ávida por conocer otras culturas a fondo, embeberse de sus tradiciones, de su modo de vida.

Estudió árabe, lengua cuyo aprendizaje consideraba un desafío por su dificultad, de la que hablaría en una de sus cartas: “tiene al menos tres sonidos casi imposibles de pronunciar para un europeo”. A pesar de ello lo hablaría con fluidez al igual que el alemán y el francés.

 

Una mujer recorriendo desiertos

Hace un siglo Gertrud Bell recorrió desiertos, conoció distintos clanes de beduinos, para comunicarse con los cuales sin duda le fueron muy útiles sus conocimientos del idioma, además de la inestimable colaboración de su guía armenio Fatttuh, que la apoyaba incondicionalmente.

Estudió los restos arqueológicos dejados por los distintos imperios que poblaron Mesopotamia desde sus orígenes. Visitó Petra, Palmira y Baalbek. En Konya su objetivo fueron las iglesias romanas anatolias de Binbir-kilisse, y el resultado de su trabajo es el libro ‘The Thousand and One Churches’.

Allí conoció a Dick Doughty-Wylie, al que reencontraría en 1912, en Londres. Fue su segundo amor, prohibido por ser un hombre casado al que su mujer amenazaba con el suicidio si la abandonaba.

El desengaño pudo haber sido la causa de su largo viaje de 1913 desde Damasco hasta el oasis de Hayil, en Arabia, para llegar al cual debió atravesar el Nafud, desierto asolado por las guerras tribales, una dificultad añadida a las ya de por sí duras condiciones del entorno.

Sin embargo supo sacar partido de sus conocimientos y contactos porque salió triunfante de la epopeya. Se le concedió la Medalla de Oro de la Royal Geographical Society; ya era reconocida como una ilustre exploradora.

 

Gertrude Bell y Lawrence de Arabia

En una larga expedición por las riberas del Éufrates en busca de las iglesias romanas, descubrió la fortaleza-palacio abásida de Ujaidir, el sur de Kerbala en el actual Irak, fotografiado y descrito como un hito en un viaje de setecientos kilómetros, una aventura arqueológica reflejada en otro de sus libros: ‘Amurath to Amurath’.

En el yacimiento de Carchemish, se encontró con el reputado arqueólogo David Hogarth y su ayudante T.E. Lawrence, funcionario de la oficina británica de asuntos árabes durante la Primera Guerra Mundial, establecida en El Cairo.

Era conocido como ‘Lawrence de Arabia’ y estaba preso también como ella de las arenas del desierto. Entablaron una buena amistad, reforzada por intereses comunes y objetivos semejantes.

Hacía un año del estallido de la guerra, cuando se enteró de la muerte de Doughty-Wylie en Galípoli, y cuando los servicios de inteligencia reclamaron sus servicios.

Posición social, conocimientos profundos de Oriente Medio, aventureros, podría decirse que ambos, ella y Lawrence, eran las dos caras de la misma moneda y quizá por eso llegaron a ser grandes amigos y a ser reclutados por los servicios de inteligencia.

Ambos asistieron al declive del imperio otomano y ambos murieron relativamente jóvenes. Ambos, también, fueron popularizados por el cine en sendas películas, siendo su alter ego en las pantallas Nicole Kidman y Peter O’Toole.

 

Gertrude Bell en la política

Después de la guerra, Gertrud Bell quiso ayudar a los árabes y su actividad le valió asistir a la conferencia de paz de 1919 en París.

Siguió escribiendo sobre temas políticos y sociales en su obra de 1920 ‘Review of the Civil Administration of Mesopotamia’. Por su labor en favor de los pueblos de Mesopotamia se ganó su respeto y era conocida como khutan, que significa ‘reina’ en persa y ‘dama respetada’ en árabe, o Al-Khatun ‘dama de la corte con un ojo y un oído abiertos’.

El gobierno inglés contrató a la aventurera conocedora del mundo árabe gracias a sus constantes expediciones al desierto y a su continuo contacto con las tribus árabes.

Desde la perspectiva proporcionada por sus muchos viajes y sus relaciones con los líderes tribales, participó en el establecimiento del Irak moderno, en la conferencia de El Cairo de 1920, invitada por Winston Churchill.

Fotografía: Gertrude Bell flanqueada por Winston Churchill y T.E. Lawrence

Su papel más importante se encontraría en la conformación de Irak. Como secretaria para Oriente, Gertrude pudo tomar sus propias decisiones en materia política y tomo las riendas de la construcción de Irak. Su participación fue decisiva para que el 23 de agosto de 1921 el emir Faisal fuera coronado como rey de Irak.

 

Su dedicación a la arqueología

Fue nombrada directora de antigüedades por el rey Faisal y se dedicó en cuerpo y alma a la preservación del acervo iraquí, catalogando piezas procedentes de las antiguas ciudades sumerias de Ur y Kish. Tenía 54 años.

Pasó unos años dedicada al museo, a sus tesoros, a preparar aquello que debería dejar constancia física de la historia de un territorio milenario.

Una vida tan agitada como la suya, sin haberse casado nunca, con sus dos amores desaparecidos para siempre, siempre dedicada a su trabajo, a su pasión, probablemente la había fatigado en demasía.

En 1926 el entonces Museo Arqueológico de Irak –hoy Museo Nacional– inauguró su primera exposición. Apenas pasaron unas semanas, cuando la dama el desierto, aquélla que amó tanto esas tierras como confesaba en una carta: «(…) es sorprendente hasta qué punto el Oriente se ha apoderado de mí de forma que no sé qué soy yo y qué no soy…)», ingirió una excesiva cantidad de somníferos y murió en el hermoso palacio en el que vivía.

 

 

Marisa Ferrer P.
eMagazine 39ymas.com

Fuentes:
Viquipedia
Biography.com
El País

Páginas de origen de las imágenes:
laphamsquarterly.org
Project Gutemberg Australia  (Gertrude Bell a los 3 años)
oharabiafelix.blogspot.com (Gertrude Bell a caballo)
Mujeres en la Historia (Gertrude Bell sentada)
lahistoriamemata.com (Gertrude Bell y T.E Lawrence)
Carteles publicitarios de las películas ‘Queen of the Dessert’ y ‘Lawence de Arabia’
chrismielost.blogspot.com (Grupo a caballo)

Interesante:
‘Letters From Baghdad’
Documental sobre Gertrude Bell, realizado por Sabine Krayenbühl and Zeva Oelbaum

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