Virginia Johnson – Las mujeres y sus orgasmos múltiples

Luchadora, valiente y de gran inteligencia, se convirtio en un referente de los estudios sobre sexualidad

[Mujeres Hoy / Sexo]

 

Virginia Johnson, descubridora de los orgasmos múltiples de las mujeres, nació en Springfield, Misuri,EE UU, en 1925. Conocida en su entorno como Gini, a los 32 años entró a trabajar como secretaria en la Universidad de Washington, en el hospital afiliado a la universidad en St. Louis. Allí conoció a Bill Masters, el experto en obstetricia, ginecología y fertilidad de la ciudad. Era el año 1957. Masters, interesado en ampliar su investigación –que entonces realizaba con prostitutas– enseñó a Virginia principios de anatomía y fisiología para que pudiera colaborar con él.

 

Masters y la respuesta del cuerpo durante el sexo

Masters, un doctor trabajador y ambicioso deseaba ganar un premio Nobel por documentar clínicamente la manera en que el cuerpo responde durante el sexo, de tal manera que la medicina pudiera encontrar tratamientos efectivos para las parejas casadas que tenían problemas en la recámara. Bill sabía que necesitaba asociarse con una mujer para una empresa con tanto riesgo. Las pocas mujeres doctoras en la década de 1950 no querían acercarse a este experimento potencialmente explosivo que podría arruinar sus carreras. Ni siquiera la esposa de Masters, con quien tenía dos niños, quería involucrarse.

 

Johnson, referente en estudios sobre sexualidad

Gini fue una mujer excepcional en su tiempo, tal y como recoge la biografía de Thomas Maier ‘Masters of Sex: Vida y época de William Masters y Virginia Johnson, la pareja que enseñó a Estados Unidos cómo amar’. Luchadora y valiente, de gran inteligencia, fue capaz de convertirse en un referente de los estudios sobre sexualidad, a pesar de tenerlo todo en contra: era una mujer, a finales de los años cincuenta, con un matrimonio fracasado, madre de un hijo y una hija que dependían exclusivamente de ella, con un trabajo considerado poco serio –cantante de country– y sin estudios.

Sin embargo su tenacidad y entusiasmo la hicieron imprescindible en un área científica especialmente difícil, en una época donde todo lo que tuviera que ver con el sexo era tabú y con un compañero, Bill Masters, bastante conservador, muy ambicioso y obsesionado con ganar el un Nobel.

La aportación de Virginia fue fundamental en aquellos estudios pioneros sobre sexualidad humana, investigaciones que harían muy famosa a la pareja. El don de gentes y la proximidad con la que trataba a las personas le permitió reclutar a cientos de candidatas y candidatos (enfermeras, enfermeros, residentes, estudiantes de grado y varias personas alrededor de St. Louis) para convertirlos en parte del estudio para diseñar metodologías más ajustadas.

 

Masters & Johnson y sus investigaciones sobre la sexualidad

El carácter de Masters (serio y poco hablador), seguramente no hubiera permitido conseguir todo lo que llevaron a cabo juntos. En aquella época, puritana y reprimida, estudiar el cuerpo humano en relación a la sexualidad era un auténtico reto. Masters, encontró en Virginia la mujer que necesitaba en el equipo.

La investigación sobre sexualidad que ambos llevaron a cabo, dio lugar a su texto ‘Human Sexual Response’ (‘Respuesta sexual humana’), publicado en 1966. En él se explicaban las variables fisiológicas del proceso que lleva de la excitación al orgasmo. Masters estaba convencido de que sin la perseverancia y dedicación de Virginia el experimento habría fracasado y, por ello, ‘por sus notables contribuciones’, más allá de lo que cualquier doctor en la década de 1950 hubiera hecho, compartió con ella el crédito de su primer libro.

Fue una obra tan polémica que provocó el rechazo del Departamento de Ginecología y el consiguiente abandono de Masters de su cátedra en la Universidad. Era el año 1964. Entonces crearon la Fundación para la Investigación de la Biología Reproductiva, con Masters como el director. En 1973 Johnson fue nombrada codirectora y pasó a llamarse Fundación Masters y Johnson. Virginia trabajaba de igual a igual con Masters, aunque carecía de título universitario (se matriculó en psicología pero nunca terminó la carrera).

 

Las mujeres y sus orgasmos múltiples

A pesar de su lenguaje cuidado, el libro documentaba el poder de la sexualidad femenina, mostrando que las mujeres eran capaces de tener orgasmos múltiples, un verdadero despliegue de pirotecnia en comparación con la explosión única de la mayoría de los hombres. Su evidencia clínica se convirtió en parte de la chispa de la llamada ‘revolución sexual de Estados Unidos’ de las décadas de 1960 y 1970 que se reflejó en todo, desde importantes escritos feministas hasta la revista ‘Playboy’ de Hugh Hefner. Incluso las recatadas revistas para mujeres, llenas de recetas y trivialidades caseras, empezaron a escribir sobre sexo utilizando las mismas frases clínicas que Masters y Johnson habían hecho aceptables en la sociedad educada.

 

Tratar la sexualidad en pareja

Masters y Johnson concluyeron que, precisamente porque el sexo suele ser una actividad en pareja, era necesario tratar a ambos y no al individuo aislado, perspectiva desde la que desarrollaron técnicas terapéuticas de comunicación sexual que permitieran a las parejas resolver sus problemas sexuales. Coincidiendo con la invención de métodos anticonceptivos eficaces, sus obras fueron muy populares a principios de la década de 1970, dando base científica a la noción del sexo como placer para ambos miembros de la pareja y facilitando la construcción de clínicas especializadas por todo Estados Unidos para tratar los problemas sexuales, que pronto se extenderían por el resto de países más avanzados.

 

Otras publicaciones

El impacto de Virginia fue más evidente particularmente en el segundo libro del dúo, ‘Human Sexual Inadequacy’ (‘Incompatibilidad sexual humana’) publicado en 1970, que les valió la portada de la revista ‘Time’ y entrevistas en programas de televisión. Fue Virginia, en gran medida, quien desarrolló la terapia ‘sensual’ del equipo a partir de una gran variedad de influencias (incluyendo el conductismo, los métodos freudianos de hablar e incluso estudios de urología de otros investigadores médicos) lo que pronto atrajo a muchas parejas a su clínica para curar sus dificultades sexuales. En 1979 publicaron ‘Homosexualidad en perspectiva’. Sus obras intentaron modificar las ideas populares sobre la sexualidad a partir de datos experimentales.

 

Virginia Johnson

El hecho de que una mujer sin un grado hubiera llegado a un enfoque tan efectivo proclamando una solución inmediata tan estadounidense: 80% de éxito en un plazo de dos semanas (en comparación con años sobre el diván de un analista vienés hablando de sentimientos sobre nuestra pobre madre) resultaba irritante para las instituciones médicas. Aún así el trabajo pionero de Masters y Johnson sentó las bases para la industria de la terapia moderna del sexo, con clínicas alrededor del mundo que dependen de sus métodos y sabiduría hasta la fecha.

Virginia era una mujer nada convencional, que entendía perfectamente la diferencia entre sexo y amor, lo que facilitó sin duda su vinculación con un estudio que despertaba recelos en propios y extraños y que obligaba a contemplar cientos de coitos. En alguna ocasión Johnson reconoció que su dedicación a la investigación afectó a su relación con sus hijos, e incluso a la que mantuvo con Masters, con el que estuvo casada de 1971 a 1993. Se divorciaron poco después de que su clínica cerrara.

Preocupaciones

Johnson expresó el mismo arrepentimiento que muchas mujeres actualmente comparten al tratar de compaginar su vida personal y la profesional. Estaba también preocupada porque su trabajo pionero sobre el sexo podría ser utilizado por libertinos para evitar la necesidad de mostrar sentimientos por sus parejas como humanos reales y cariñosos.

La liberación sexual femenina

Pero lo cierto es que Gini contribuyó sin duda alguna a la liberación sexual de las mujeres. Fue ella la que descubrió la existencia del orgasmo múltiple y también reclamó el derecho a disfrutar libremente de la sexualidad. Fue una mujer a la que se deben grandes y positivos cambios para las mujeres. Muchas mujeres jóvenes adoptaron el estilo independiente de pensar sobre el sexo, tan prohibido en Estados Unidos en la década de 1950. Solo ellas, y no una figura paterna en bata de laboratorio, podría reglamentar sus cuerpos y establecer los términos para cuándo, cómo y con quién podrían compartir su sexualidad.

Las notables aventuras personales y profesionales de Johnson hacen de ella una de las mujeres estadounidenses más extraordinarias del siglo XX. Virginia murió el 24 de julio de 2013.

 

Fuentes:
Wikipedia
rirca.es
Thomas Maier, especial para CNN

Página de origen de las imágenes:
Imagen principal: Credit Martin Schweig photo
biografias y vidas

 

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