La higiene genital previene infecciones en el hombre y en la mujer

 

[Sexo]

 

Cuidado íntimo, una cuestión de pareja
 

En una  relación de pareja se pueden plantear a menudo problemas referentes a la higiene íntima. De hecho, las relaciones sexuales pueden ser fuente de riesgos infecciosos que den origen a trastornos molestos, tanto para la mujer como para el hombre.

Es completamente normal que las relaciones sexuales modifiquen el ecosistema vaginal. El esperma, de hecho, se caracteriza por un pH muy alcalino (o básico) que puede alterar la acidez del pH vaginal, la mejor arma defensiva de la zona. El uso de anticonceptivos y/o una higiene escasa o incorrecta del compañero también someten el delicado equilibrio “interno” a una dura prueba. El riesgo es que acabe en una infección íntima que, si se descuida, puede desencadenar el temible efecto“ping-pong” entre los miembros de la pareja: ella le transmite la infección a él, él no se cura y se la vuelve a transmitir a ella, o viceversa. Por eso es necesaria una higiene íntima sinérgica de pareja que mantenga alejadas las infecciones.

Hay que tener en cuenta que el aparato genital, tanto el femenino como el masculino, está expuesto constantemente a la agresión de virus, bacterias u hongos que pueden pasar fácilmente de un miembro de la pareja al otro. La mayoría de los agentes infecciosos son transmitidos por contacto directo durante la relación sexual o a través de la utilización común de toallas, esponjas, etc.

Las consecuencias más frecuentes son, en la mujer, escozor, picor, sensación de sequedad, dolor durante las relaciones sexuales, enrojecimiento, hinchazón y aumento del pH vaginal, con el consecuente aumento del riesgo de infecciones. Las vaginitis, en particular, son a menudo recidivantes, empeoran la calidad de vida y, si no se tratan adecuadamente, pueden tener complicaciones sobre la fertilidad. En el hombre, las infecciones producen inflamación, escozor y dolor durante las relaciones sexuales.

 

La importancia de la higiene “de pareja”

Para ser realmente correcta y eficaz, la higiene íntima siempre debe implicar a ambos miembros de la pareja, tanto en condiciones normales como en caso de infecciones.

Con finalidad preventiva es importante que la mujer utilice, después de las relaciones sexuales, en el puerperio y durante la menstruación, jabones delicados (que no produzcan mucha espuma y con perfumes no alergénicos) a base de principios activos naturales para proteger el delicado equilibrio del medio vaginal.

Un buen aliado para la mujer son los productos a base de tomillo, capaces de proteger y de restablecer el equilibrio del ecosistema vaginal. Esta planta ejerce una potente acción antibacteriana y antimicótica, mantiene una buena actividad lactobacilar, reduce la adhesividad de las bacterias a las paredes vaginales y actúa como antiinflamatorio natural. También el hombre puede recurrir a la fitoterapia para una higiene a prueba de infecciones. Los productos que contienen Eugenia caryophyllata y Helicriso, por ejemplo, aseguran una protección total.

En presencia de molestias es importante que ambos miembros de la pareja utilicen un producto con elevada actividad antimicrobiana y, por supuesto, comunicar cualquier síntoma al especialista, que aconsejará el tratamiento más apropiado para ambos.

 

Uso de productos específicos

Un estudio sobre los hábitos de higiene íntima realizado recientemente entre más de 500 mujeres de edades comprendidas entre 20 y 60 años de toda España revela que el 15,4% de los hombres usa jabones específicos para higiene íntima.

Actualmente los hombres utilizan para este tipo de higiene productos diseñados para la mujer ya que hasta ahora no existía en el mercado una línea específica para hombres. Este dato es relevante si se tiene en cuenta que el 82% de las mujeres manifiesta que es necesaria la existencia de un jabón específico para la higiene íntima masculina.

Otro de los datos interesantes del estudio es que la media de edad de los hombres usuarios de productos de higiene es de 40 años (el 55% de los usuarios tiene entre 26 y 45 años) y el momento de uso mayoritario es tras haber mantenido relaciones sexuales.

El uso de jabones específicos de higiene íntima en España es todavía muy bajo si se analizan las cifras del estudio. Se sitúa en un 34% de las mujeres españolas y un 15% de los hombres mientras que en otros países es mucho más elevado. De todos modos, cabe destacar la amplia concienciación de las usuarias ya que el 80% de ellas lo utilizan a diario.

 

 

El Periódico de la Farmacia
Publicación de información sanitaria, año 3, nº 42
www.elperiodicodelafarmacia. com   

 
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1 – 29-12-2007 – 2ª quincena octubre 2007