Amelia Earhart – Una mujer y su pasión por volar

Además de haber sido una de las pioneras en aviación de los Estados Unidos, Earhart fue la primera mujer piloto en cruzar sola el océano Atlántico

[Mujeres Hoy

 

Amelia Mary Earhart (Atchison, Kansas, EE UU, 24 de julio de 1898 – desaparecida en el Océano Pacífico el 2 de julio de 1937), hija de Amelia Gideon y de Samuel Stanton Earhart, pasó buena parte de su infancia en Atchison (Kansas) con sus abuelos maternos.

Fue una niña de una personalidad inquieta y audaz. Se involucraba en actividades atribuidas a los chicos: escalaba árboles, se deslizaba en trineo y disparaba a ratas con un rifle. También tenía como pasatiempo reunir recortes de periódicos de mujeres famosas que sobresalían en actividades tradicionalmente protagonizadas por hombres.

 

El nacimiento de su amor por la aviación

En 1905, a los ocho años, Amelia Earhart se mudó junto a su familia a Des Moines (Iowa). Después de fallecer su abuela, la familia se trasladó a ​ St. Paul (Minnesota), luego a Springfield, Misuri y, posteriormente junto a su madre y hermana, se fueron a vivir a Chicago.

Durante la Primera Guerra Mundial se enroló como voluntaria en labores de enfermería junto a su hermana en la ciudad de Toronto  (Canadá), donde atendió a los pilotos heridos en combate. Allí visitó un campo del Cuerpo Aéreo Real, y fue entonces cuando sintió la llamada de la aviación. ​

En 1920, viviendo en California, Amelia Earhart asistió a un espectáculo aéreo en Long Beach y quedó enamorada definitivamente de los aviones y consiguió que la llevaran a bordo de un biplano en el que voló durante diez minutos sobre Los Ángeles.

Sus primeras clases de aviación se las dió la instructora Neta Snook, otra piloto pionera. Durante esa época logró adquirir un prototipo del aeroplano Kinner al que llamó ‘el Canario’, en el que sufrió algún accidente.

 

Los primeros vuelos de Amelia Earhart 

En octubre de 1922 consiguió su primer récord de altitud al volar a 14.000 pies (4267 metros) de altura. En 1923 obtuvo la licencia de piloto de la Federación Aeronáutica Internacional, siendo la decimosexta mujer en recibirla. ​

En 1927 se unió a la Asociación Aeronáutica Nacional. Se dedicó a invertir dinero para construir una pista de aterrizaje, vendió aviones Kinner y promovió la aviación, especialmente entre mujeres.

Empezó a hacerse un nombre en la sociedad. El ‘Boston Globe’ la reconocía como una de las mejores pilotos de Estados Unidos.

En abril de 1928, Amelia Earhart recibió una llamada que cambiaría su vida: el capitán H.H. Railey le preguntó si quería ser la primera mujer en cruzar el océano Atlántico.

La idea de la aventura había sido de Amy Guest, una aristócrata estadounidense que había adquirido un Fokker F.VII. En un primer momento, ella era quien pilotaría la nave, pero, por presiones de su familia, había desistido. Entonces, la familia Guest contrató a George Putnam, un publicista de Nueva York, para que encontrase la mujer indicada. ​

 

Primera vez en cruzar el Oceáno Atlántico

Después de conocer a los coordinadores de la travesía, se decidió que Amelia Earhart acompañara al piloto Wilmer Stultz y al mecánico Louis Gordon. ​La nave fue bautizada como ‘Friendship’, y despegó el 3 de junio de 1928 hacia Halifax, Nueva Escocia.

Tras esperar a que mejorase el tiempo, el día 18 partieron hacia Europa, llegando a Burry Port, en el sur de Gales, (con poca gasolina) y no a Irlanda, como habían planeado. La misma Amelia reconoció que todo el trabajo lo hicieron los pilotos, pero al llegar los reporteros los ignoraron y la abordaron a ella.

Después recibió felicitaciones del mismo presidente Calvin Coolidge. A raíz de este viaje empezó a ser conocida como Lady Lindy, por su parecido al aviador Charles Lindbergh.

Amelia Earhart impulsó la aviación entre las mujeres

Su fama creció en los medios de comunicación y comenzó a dar conferencias gracias al trabajo de George Putnam. Él la ayudó a publicar su libro ‘Veinte horas, cuarenta minutos’, y también la acompañaba a todas partes. Fue tal la afinidad entre ambos que contrajeron matrimonio en 1931.

Amelia Earhart continuó impulsando la aviación entre las mujeres, tanto que organizó una carrera aérea para mujeres a través del país en 1929, de Los Ángeles a Cleveland, que fue llamada ‘The powder-puff derby’.

Fundó la organización ‘Las noventa y nueve’ (referido a las 99 miembros) en su habitación de hotel en Cleveland. Fue su primera presidenta. En 1930 ayudó a formar y fue vicepresidenta de relaciones públicas de una aerolínea entre Nueva York, Filadelfia y Washington.

Su carrera como aviadora no fue interrumpida, rompiendo récords de velocidad para mujeres en su Lockheed Vega.

 

Cruzar el Atlántico

En esa década de los años 30, otras mujeres estaban a punto de cruzar el Atlántico en solitario, hazaña que hasta entonces ninguna había intentado y Amelia Earhart no iba a dejar pasar la oportunidad de ser la primera.

Ella haría el viaje desde Harbour Grace, Terranova y Labrador a Gran Bretaña en un Lockheed Vega modificado. Dado que no tomaba café ni té, para mantenerse despierta olía sales y, para alimentarse, contaba con un termo lleno de sopa y una lata de zumo de tomate.

Amelia llegó fuera del punto planeado en Derry, norte de Irlanda, y al bajar del avión le preguntó a un lugareño:

– “¿Donde estoy?”.
– “En el pastizal de Gallegher. ¿Vienes de lejos?”, le respondió el lugareño.
– “De Estados Unidos”, le respondió ella.

En esa travesía impuso más marcas: primera mujer en hacer un vuelo solitario en el Atlántico, primera persona en hacerlo dos veces, la distancia más larga volada por una mujer sin parar y récord por cruzarlo en el menor tiempo.

De vuelta a EE. UU. el presidente Hoover le condecoró con la medalla dorada especial de la National Geografic Society, recibió las llaves de varias ciudades; fue votada la mujer más destacada el año y el congreso la condecoró con la Distinguished Flying Cross, otorgada por primera vez a una mujer.

 

Un vuelo a través del Pacífico

En 1934 anunció a su marido, George Putnam, que la próxima aventura sería un vuelo a través del Pacífico, desde Hawái a California, y después a Washington. Diez pilotos lo habían intentado y murieron.

Salió de Honolulu el 11 de enero de 1935 y aterrizó en Oakland, California, ante una multitud que la vitoreaba. Roosevelt le envió sus felicitaciones. Ese mismo año realizó el primer viaje solitario de Los Ángeles a Ciudad de México, y de allí a Newark, Nueva Jersey.

Fue el año en que comenzó a planear hacer un viaje alrededor del mundo. El Lockheed Electra 10E fue la máquina elegida. De realizarlo marcaría dos hitos: la primera mujer en hacerlo y la mayor distancia posible circunnavegando el globo en su ecuador. Según ella era el vuelo que le quedaba por realizar.

Fred Noonan fue escogido como navegante por su experiencia en el vuelo sobre el Océano Pacífico; además, llevarían otros dos tripulantes como técnicos. La primera etapa sería de Oakland, California, a Hawái el 17 de marzo de 1937.

Sin embargo, cuando despegaba cerca de Pearl Harbor tuvo problemas y el aeroplano se deslizó fuera de control. Hubo daños considerables. Uno de los tripulantes atribuyó a Amelia Earhart la responsabilidad del accidente.

 

Segundo intento

El Electra fue enviado de regreso a California para reparaciones y Amelia continuó los planes para hacer otro intento. Esta vez el curso del viaje sería hacia el este. De ahora en adelante sólo viajarían Fred Noonan y Amelia Earhart.

Partió de Los Ángeles hacia Florida el 21 de mayo de 1937. El 1 de junio salieron de Miami, y su primer destino fue San Juan (Puerto Rico), de ahí voló a Caripito, al oriente de Venezuela, bordeando luego Sur América con rumbo a África y el Mar Rojo.

Desde allí realizó un vuelo inédito en la historia de la aviación, hacia Karachi en Pakistán. Después se dirigieron rumbo a Calcuta el 17 de junio. Posteriormente sus destinos fueron Rangún (Birmania), Bangkok, Singapur y Bandung.

En Bandung, en la isla indonesia de Java, ocurrieron algunos percances. Hubo retraso por el mal tiempo y a la aeronave se le realizaron reparaciones. Pero lo más grave fue que Amelia enfermó de disentería.

Partieron de allí el 27 de junio hacia Darwin en Australia, donde mandó los paracaídas de regreso porque, según ella, no serían necesarios en lo que restaba del viaje.

Llegó a Lae, Papúa Nueva Guinea el 29 de junio con 35.405 kilómetros volados y 11.265 por recorrer. En ese lugar se comunicó con el ‘Herald Tribune’. Las fotos la mostraban enferma y cansada.

 

Los últimos mensajes

Partió a las 0:00 GMT el 2 de julio. Se cree que el avión tenía 2.000 galones de combustible para 20 ó 21 horas de vuelo, pero la situación atmosférica no era la más favorable pues estaba nuboso y con lluvias intermitentes.

Mantenía comunicación con el guardacosta estadounidense ‘Itasca’. A las 7:20 GMT reportó su posición a 232 kilómetros al suroeste de las Islas Nukumanu. A las 8:00 GMT hizo su último contacto de radio con Lae donde se les comunicó que el avión volaba en curso a la Isla Howland a 3.657 metros de altura.

Sin embargo nunca se supo el rumbo que siguió tras alcanzar Nukumanu. Después hubo algunas transmisiones cortas al ‘Itasca’, pero no se pudo averiguar su posición porque los mensajes eran demasiado breves.

A las 19:30 GMT se recibió el siguiente reporte: “KHAQQ llamando al ‘Itasca’. Debemos estar encima de ustedes, pero no los vemos… El combustible se está agotando…” A las 20:14 GMT el guardacosta recibió el último mensaje dando su posición; hacia las 21:30 GMT determinaron que el avión pudo haberse estrellado en el mar y entonces comenzó la búsqueda.

 

El avión y sus dos tripulantes desaparecidos

Se estableció que el aeroplano cayó de 56 a 160 kilómetros de la costa de la isla Howland. No se encontró nada. El presidente Franklin D. Roosevelt autorizó la búsqueda con 9 barcos y 66 aviones, una operación de un costo de 4 millones de dólares.

Alrededor del 18 de julio el rastreo fue abandonado en el área de Howland. George Putnam buscó más ayuda para continuar, pero las esperanzas de encontrarlos fueron ya inexistentes. Un faro fue construido en 1938 en la isla Howland en su honor. De su desaparición ha habido multitud de teorías acerca de su final y el de su compañero, así como expediciones en búsqueda de sus restos.​

Amelia Earhart regularmente enviaba cartas a George, y en una de ellas escribió: “Por favor debes saber que soy consciente de los peligros, quiero hacerlo porque lo deseo. Las mujeres deben intentar hacer cosas como lo han hecho los hombres. Cuando ellos fallaron en sus intentos, éstos fueron un reto para otros”.

 

Algunos estudios y teorías sobre la desaparicón  

En enero de 2018 se publicó un estudio científico realizado por Richard Jantz y que fue publicado en un journal de antropología ‘open access’, colaborador del ‘The International Group for Historic Aircraft Recovery (TIGHAR)’, en el que se reexaminó restos óseos descubiertos en 1940, y se asegura que Amelia Earhart murió como náufrago en la isla de Nikumaroro (donde se encontraron los huesos), a medio camino entre Hawái y las Islas Salomon.

Un estudio previo, hecho por Pamela J.Cross y Richard Wright, apoya la primera noción del Dr. David W. Hoodless. quien afirmó que los huesos eran masculinos.

Hoodless enseñaba anatomía y fisiología teórico/práctica en la Escuela de Medicina Central (que era conocida por sus disecciones y análisis de esqueletos), y también realizó trabajo de laboratorio patológico y práctica clínica. ​

Aunque el Dr. Hoodless no estaba entrenado como antropólogo forense moderno, sus antecedentes indican que era perfectamente competente para evaluar el sexo, la edad, el tipo de cuerpo y la ascendencia de un esqueleto humano dada su experiencia en anatomía.

Hay una teoría con muy poco apoyo que dice que Amelia Earhart y su copiloto, al no poder divisar Howland, se dirigieron a las Islas Marshall, dominadas por los japoneses.

Allí fueron capturados como espías y ejecutados, o bien, tras una serie de negociaciones con Estados Unidos, llevadas en secreto para evitar un conflicto diplomático, se les permitió regresar a su país con identidades falsas. Poco después de su desaparición, el marido de Amelia Earhart publicó un libro basado en el diario de vuelo de su último viaje.

El misterio de Amelia Earheart sigue sin resolverse.

 

Película

En 2009 se estrenó la película ‘Amelia’ basada en la vida de Amelia Earhart, dirigida por Mira Nair y protagonizada por Hilary Swank en el papel principal, en un elenco que incluye a Richard Gere, Christopher Eccleston y Ewan McGregor. El guion fue inicialmente escrito por Ronald Bass.

 

 

Equipo Torrese

Fuentes:
Wikipedia
CanalHistoria.es

Páginas de origen de las imágenes:
HistoriaHoy
Excelenciasdelmotor
Wikipedia

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