Yoga y relajación – Aumenta la vitalidad del cuerpo, purifica la sangre y proporciona equilibrio...

 

 [Activa tu salud]

 

La práctica del yoga ayuda a aumentar la capacidad de concentración y alivia el nerviosismo, por lo que está indicado para personas que padecen estrés. Los objetivos del yoga son, ante todo, acabar con las causas verdaderas de la mala salud, que consisten principalmente en una oxigenación deficiente, en una alimentación pobre, en el ejercicio inadecuado y en la eliminación defectuosa de los productos de desecho que envenenan nuestro organismo. El yoga contribuye al aumento de nuestras capacidades mentales, a la mayor agudización de nuestros sentidos y a un mayor bienestar psíquico. Ello se debe a la utilización de posturas combinadas con el control de respiración rítmica y a la concentración. Con el yoga se aprende a respirar correctamente manteniendo toda la atención en el proceso respiratorio y aumentando paulatinamente el tiempo de permanencia del aire en nuestros pulmones. De esta forma se oxigena todo el organismo, aumentando la resistencia y la capacidad dilatadora de la caja torácica mientras disminuye la sensación de fatiga. La forma de respirar del yoga aumenta la vitalidad del cuerpo, purifica la sangre y proporciona equilibrio mental al relajar el cuerpo y la mente. Cuanto mayor es la amplitud respiratoria, mayor es la capacidad y amplitud emocional. El yoga ayuda a relajarse, evita el dolor de espalda, mejora la circulación, tiene efectos beneficiosos en el cuerpo y en la mente. Tonifica los músculos y las articulaciones, da flexibilidad a la columna vertebral y mantiene en excelente estado los órganos internos, glándulas y nervios. Es beneficioso en afecciones del aparato locomotor así como quienes sufren algún tipo de enfermedad respiratoria. Determinadas posturas físicas liberan tensiones mentales y mejoran la memoria y la concentración (estar cabeza abajo). La flexión hacia adelante estimula el sistema nervioso. La meditación en determinadas posturas estáticas, es también una actividad muy importante. Las técnicas mentales de relajación y concentración, unidas a una respiración correcta, oxigenan el cerebro, ayudando a controlar el estrés a las personas que practican el yoga sistemáticamente. En las posturas que se practican cabeza abajo, al invertir los efectos de la gravedad, descansa el corazón, se alivia la presión de la espalda y se previenen problemas de columna. Al modificar el ejercicio haciendo un ángulo recto con las piernas, se estimulan las glándulas tiroides y paratiroides. La flexión hacia delante vigoriza los órganos internos y reduce las grasas, estirándose la columna de forma equilibrada.


Ejercicios autógenos (con base en el yoga occidental)  

La base es el yoga tradicional, la diferencia con éste radica en la autohipnosis, o sea, somos nosotros los que llevamos el control de nuestras propias sugestiones. Se trata pues de una terapia de relajación que conseguimos por nuestros propios medios. Así pues, es una de las técnicas más poderosas para tratar de combatir el estrés.

Consiste en una serie de ejercicios mentales destinados a evitar la tensión y el nerviosismo, y a generar una sensación de paz dentro de nosotros mismos.

Debemos darnos una serie de órdenes basadas en sensaciones fisiológicas normales (pesadez, calor) empezando por las extremidades y profundizando a través de la respiración, en uno mismo. Las órdenes básicas son:

> El brazo derecho se vuelve cada vez más pesado.
>  La mano derecha se vuelve cada vez más caliente.
>  Los latidos se reducen con la frase “pulso tranquilo”.
>  Respiración calmada, lenta y regular.
>  Plexo solar (unos dos dedos por encima del ombligo) se vuelve caliente.
>  Frente bastante fresca.

Así conseguimos que la mente se calme, relajamos los músculos, los vasos sanguíneos se dilatan, la sangre se distribuye mejor y experimentamos sensación de calor por todo el cuerpo.

El ritmo cardíaco, la respiración y el consumo de oxígeno se hace más lento, por lo que la cabeza se siente más fresca.

Seguir estas reglas básicas:

>> Cancelar inmediatamente el ejercicio si se entra en contacto con algún sentimiento o sensación que sea incómodo.
>> Cancelarlo si se empiezan a ver imágenes concretas.
>>  Utilizar siempre las mismas frases o fórmulas y no cambiarlas nunca. Por ejemplo: “mi brazo derecho es pesado”, “mis brazos y piernas son pesados y están calientes”, “mi pulso es tranquilo y regular”, “mi nuca y hombros son pesados” o “estoy en paz”.

Antes de realizar los ejercicios por nuestra cuenta se tienen que haber hecho varias veces controlados por un profesional.



Ashanta yoga (dinámico o atlético)

Dedica más atención a los aspectos deportivos de esta terapia.

 

Iyengar yoga

Especializado en la precisión en las posturas y en el trabajo de los músculos. Igualmente buscando la armonía entre la mente y el cuerpo.

 

Kundalini yoga

Se centra en la respiración y es más espiritual que el yoga.

 

Equipo Torrese


Ver:
Shiatsu, terapia de relajación
Tratamientos antiestrés – I
Tratamientos antiestrés – II
Tratamientos antiestrés – III

 

Páginasde origen de la imagen:
blogs.runners.com 

 

 

 

 

 

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