Vivir separados estando juntos – Los LAT

 

[Tendencias / Familia]

 

Cada vez es mayor el número de parejas que no comparten vivienda, tanto es así que en los países anglosajones ya ha sido bautizada esta forma de vida como LAT (Living Apart Together), traducido: Vivir separados estando juntos.

Esta tendencia social aumenta día a día. Es una fórmula para conservar la independencia y, al mismo tiempo, también es una manera para que la relación dure mucho más. En los hombres y mujeres divorciados es una forma cómoda de tener pareja sin tener las complicaciones de que los hijos de uno y otra se adapten o no viviendo todos en una misma casa. Y a las personas que han tenido algún desengaño les da más seguridad.

 

Estudio estadístico

Los LAT suelen vivir en el mismo municipio o no muy lejos, siendo muy fácil encontrarse en uno u otro domicilio.

El término LAT lo empezó a usar en los años setenta el periodista holandés Michiel Berkel que mantenía una relación con una mujer con la cual no podía convivir por diversas razones. Escribió un artículo sobre esta solución de ‘convivencia” y, recordando la película Frank & Eva; living apart together, la denominó LAT.

El Instituto Nacional de Estadística del Reino Unido, realizó, en 2005, un estudio entre personas de 16 a 59 años en el que destaca que esta forma de ‘estar juntos’ es muy común entre jóvenes que están en la treintena y que lo hacen más por comodidad y cautela que por el hecho de conservar su individualidad. Este estudio indica también que casi una de cada tres personas vive sola pero que muchas tienen pareja.

No obstante este estudio, puede ser que el individualismo se esté apoderando de una parte de la sociedad: cada uno lo suyo “mi casa, mi sueldo, mis cosas en el mismo sitio que las dejo las encuentro…”  o que las necesidades de este colectivo sean otras: “estar sol@ cuando me apetece, no tener que estar dando conversación sin ganas, no tener horarios de comidas ni de cenas…”.

En realidad cuando los LAT se citan con sus parejas lo hacen porque tienen verdaderas ganas de estar juntos, se acicalan para gustar y se comportan como novi@s muy enamorad@s. Disfrutan del tiempo que están juntos y no tienen mucho tiempo de aburrirse uno del otro.

 

La vida en singular   

En 2031 habrá más de 5,5 millones de hogares unipersosnales, lo que supondría el 28,6% del total. Si se mantuvieran las tendencias actuales, el número de hogares de España crecería casi en un millón en los próximos 15 años. Según la proyeccion del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de hogares residentes en España se incrementaría en 902.663 (un 4,9%) entre 2016 y 2031, alcanzando la cifra de 19.281.354. Y ello, a pesar de la disminución de la población residente en viviendas familiares, que en ese periodo descendería en 653.436 personas (un 1,4%).

Según la operación estadística Proyección de Hogares 2016-2031 difundida el 20 de octubre de 2016 por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que tiene una periodicidad bienal, entre 2016 y 2031 los hogares más pequeños, de una o dos personas, seguirán creciendo, mientras que los más grandes, especialmente los de cinco o más miembros, se reducirán.

 

> Mientras, el número de personas que viven solas pasará de representar el 9,9 % de la población en 2016 al 12,0 % en 2031.

> En 2031 los hogares formados por dos personas seguirán siendo los más comunes, con 6,19 millones, el 32 % del total y un aumento del 10,2 % desde 2016. Por su parte, los de tres, cuatro y cinco o más personas seguirán reduciéndose en el periodo 2016-2031.

 

Los hogares formados por una sola persona es una tendencia creciente y global (en Europa Occidental este tipo de hogares llegan al 30%, y en el mundo han pasado de 153,5 millones a 202,6 millones en 10 años, según estadística realizada por la consultora Euromonitor en 2008).

 

Un cambio social

Se trata de un gran cambio en la sociedad. Un cambio parecido al que hubo cuando padres, hijos casados y con hijos, algún pariente como prim@ o tí@, compartían la misma vivienda, la misma mesa y trabajaban juntos en el campo. Con la llegada de la industria, fue variando esta forma de vivir apareciendo la familia nuclear (padre, madre, hi@), con el trabajo lejos del hogar y, ya más adelante, padre y madre trabajando fuera del mismo.

En Suecia y Finlandia más del 40% de la población vive sola, en cambio en España lo hacen menos de la mitad. Este bajo índice de personas que viven solas en nuestro país es debido principalmente a que los jóvenes no se pueden emancipar tan fácilmente como en otros países con más desarrollo del Estado de bienestar y que, comparativamente, las tasas de ruptura entre las parejas es baja.

Ahora cuando nos referimos a ‘hogar’ ya no visualizamos la imagen de padre, madre e hijos viviendo juntos y felices. Los hogares ‘unifamiliares’ están teniendo un crecimiento espectacular: divorciados, viudos y solteros son los que alimentan esta tendencia. En los últimos diez años los solteros que viven solos se han multiplicado por dos, siendo su franja de edad de 30 a 60 años

Muchos de estos solter@s están solos por convicción. Valoran la libertad de decisión y prefieren una relación de pareja sin ataduras.

La forma de relación LAT tiene muchos seguidores en países anglosajones y del norte de Europa. Tienen una relación seria y estable, con todo lo que ella conlleva, pero sin llegar jamás a compartir domicilio.  

Ser pareja LAT no significa renunciar a la fidelidad, ni a compartir tu vida con alguien; sí significa renunciar a la obligatoriedad de compartir cada mínimo detalle con la otra persona. Es una forma de vida en la que compartes y disfrutas de la pareja y evitas lo que puede llegar a ser desagradable de una convivencia.

 

Colectivo apetecible para muchas empresas

Se da la circunstancia de que a partir de los treinta tanto los hombres como las mujeres suelen tener un trabajo fijo y al no tener familia que sostener, se permiten caprichos: ropa de marca, más cenas y comidas fuera de casa, viajes, espectáculos… Resultando ser este colectivo muy apetecible para algunas empresas que ya están dirigiendo su marketing hacia este nuevo mercado. Encontramos agencias de citas rápidas (speed dating), agencias matrimoniales, agencias de viajes que organizan viajes dirigidos a ellos, servicios a domicilio: lavandería, comida casera, limpieza del hogar e incluso se puede encargar la compra de la semana.

Se organizan cursos de cocina rápida, de plancha, de bailes de salón, talleres para aprender a seducir e incluso cruceros para solteros.

Hay libros editados especialmente dedicados a los solter@s sobre temas de cocina, de seducción, de mejorar el aspecto personal y, las empresas de alimentación, están ofreciendo alimentos con envases individuales y comidas precocinadas para una o dos personas, entre otros productos. Con respecto a las inmobiliarias, construyen apartamentos más pequeños y más lujosos ya que están teniendo mucha salida.  

 

Algunos motivos para escoger una relacion LAT

Es difícícil establecer un patrón de funcionamiento en pareja. Una relación de pareja LAT puede formarse por los siguientes condicionantes:

 

> Condiciones socioeconómicas
La precariedad laboral, los horarios, la falta de conciliación, la necesidad de movilidad, etc., que dificultan la convivencia bajo un mismo techo. De hecho, un gran porcentaje de jóvenes, optan por ésta opción de pareja, de acuerdo a la insolvencia económica que les impide emanciparse.

> El miedo al compromiso
Hay personas que tienen un cierto retraso en la madurez emocional y eso les impide asumir las responsabilidades propias de una relación a largo plazo, de modo que, cuando una relación empieza a adquirir tintes más serios, se sienten confundidos y dan un paso atrás.

> El enganche emocional con la familia de origen
Tener un rol de hijo, que inunda la identidad de la persona, obstaculiza el desarrollo del rol de pareja y acaba entorpeciendo la formación de una familia propia.

> La falta de confianza para dar un paso más allá en el compromiso
La indecisión o el no acabar de apostar por la pareja genera noviazgos eternos y enquistados, que curiosamente, acaban rompiendo justo cuando van a vivir juntos.

> La soledad crea costumbre
Hay personas que están tan acostumbradas a vivir solas que no acaban de hacerse a las cesiones y los pequeños sacrificios que conlleva la convivencia en pareja.

 

No existe la fórmula científica para que el amor sea un éxito, pero las parejas LAT parece que duran más que las tradicionales. Es posible que suceda porque sólo comparten momentos agradables y se ven cuando realmente tienen ganas de hacerlo.

Con respecto a las mujeres, vemos que una parte de las mujeres jóvenes que viven solas tienen pareja estable. Esta es la forma más innovadora en cuanto a formas de convivencia alternativas al matrimonio. Se trata de una forma de vida que pretende salvaguardar las ventajas de la libertad individual sin renunciar a la pareja y a las relaciones amorosas y permite poder compaginar libertad con intimidad.

Nos encontramos ante una nueva forma de vivir: la independencia personal, que ciertamente es muy gratificante, por la que tenemos que pagar un precio: la soledad no compartida.

 

 

Equipo Torrese

 

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Páginas de origen de las imágenes:
as.com
elchilero.com.mx

 

Ver:
> Las mujeres PANK (Professional Aunt, No Kids) – La tía que tod@s l@s niñ@s sueñan tener 
> Sección Familia  
> Sección Tendencias 
> Sección Mujeres Hoy  

 

 

 

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