Christine Spengler – Fotógrafa de los conflictos armados

«Quiero ser corresponsal de guerra y testimoniaré las causas  justas»

[Mujeres Hoy / Cultura – Fotografía]

 

Christine Spengler descubrió su vocación en El Chad, adonde había llegado con su hermano Eric desde París, en una huida hacia delante para olvidar la muerte de su padre. Presenció el ataque de los rebeldes tubus a los helicópteros franceses. Los hermanos fueron acusados de espías, encerrados en la cárcel y finalmente expulsados del país: “A partir de ahora quiero ser corresponsal de guerra y testimoniaré las causas  justas”, se dijo Spengler entonces. 

La fotógrafa se considera totalmente autodidacta, no cree en las escuelas ni en la enseñanza de la fotografía. A su juicio, hacen falta tres requisitos fundamentales para ejercer la profesión: valor, ternura y saber mirar.

Con suNikonde 28mm y su lema“para mí, siempre, el corazón es lo primero”, ha fotografiado los conflictos armados de Irlanda del Norte, Vietnam, Kosovo, Afganistán Sus imágenes han dado la vuelta al mundo, ocupando las páginas de publicaciones internacionales como New York Times, Life, Time y Neewsweek. En sus instantáneas se revela la complicidad que establece con los sujetos fotografiados, sobre todo mujeres y niños, que miran frontalmente a la cámara. “Hay que tener talento para ver la belleza incluso en medio del caos”, afirma.

La fotógrafa ha publicado la autobiografía Une femme dans la guerre, (éditions Ramsay, 1991), Entre la luz y la sombra. Autobiografía de una corresponsal de guerra (El País-Aguilar, 1999), Los años de la guerra (Madrid, La Fábrica, 2002), Vierges et Toreros (éditions Marval, 2003), y Années de Guerre (éditions Marval, 2003). 

 

Biografía      

Spengler1970:  El Chad. Nací el día que disparé mi primera fotografía –gracias a la Nikon-fetiche prestada por mi hermano Éric– al ver a los rebeldes tubus disparar descalzos con sus kalashnikov contra los helicópteros franceses. Mi decisión está tomada: quiero ser corresponsal de guerra y testimoniar las causas justas.

1972: Irlanda del Norte.Primera foto famosa, difundida por Sipa-Press: Carnaval en Belfast, que publican Life, Paris-Match, Gaceta Ilustrada, etcétera​.

1973: Vietnam.Me he marchado con un billete de ida y trabajo a quince dólares la foto para la agencia norteamericana Associated Press. Mi primera foto, Saigón entra en el año del búfalo, es publicada por The New York Times. A la hora de haber terminado de fotografiar la retirada de los soldados norteamericanos, recibo un telegrama anunciándome la muerte de Éric en París. Durante diez años, voy a huir hacia delante fotografiando en blanco y negro el duelo del mundo –Camboya, Nicaragua, El Salvador, Sahara Occidental, Líbano, Irán, Eritrea, Afganistán- para las revistas más prestigiosas.

1974: Camboya. Fotografío el terrible bombardeo de Phnom-Penh por los Jemeres rojos, foto que da la vuelta al mundo, y comienzo a trabajar para la agencia Sygma, París.

1983: Alsacia. Día de Todos los Santos. Emprendo el peregrinaje prohibido hacia la tumba de mi hermano Éric. Al igual que las mujeres y las hermanas de los mártires en Irán, Bolivia o México, decido yo también dedicar pequeños altares funerarios en homenaje a los desaparecidos. Fotografío, por primera vez en color, los retratos de mis difuntos rodeándolos de objetos personales (perlas, pétalos de rosa, vidrios rotos…). Un modo para mí de exorcizar el pasado y devolver los muertos a la vida. Las fotos son publicadas en Zoom, Photo Magazine

1984: Líbano. Después de mi arresto por los combatientes morabitos, que debía acabar en mi ejecución tras un tribunal revolucionario de cinco horas, soy liberada in extremis gracias al líder druzo Walid Jumblatt. Mis noches están pobladas por sueños magníficos. Paradójicamente, el hecho de convivir con la muerte me ha hecho descubrir la belleza del mundo.

1985: Arlés. Festival Internacional de Fotografía. Audiovisual en el Teatro Antiguo, alternando las fotos de guerra en blanco y negro con las fotos oníricas en color: El duelo por Eric.

1985-88: París-Madrid. Con un objetivo de 50 mm realizo nuevas imágenes oníricas en homenaje a la vida. Así nacen Ensueño polisario, Sahara prohibido y, sobre todo, la serie Vírgenes y toreros, expuestas en Arlés, París (Mois de la Photo) y Madrid (Mercado Puerta de Toledo). Quisiera, para cada fotografía de duelo sacada en mi vida, exponer a partir de ahora su réplica en la belleza.

1989: Lausana.Museo del Eliseo. Exposición Christine Spengler: quince años de guerra.

1990: París. Trabajo para Vogue, Christian Lacroix e Yves Saint Laurent.

1991: París. Publicación de mi primer libro en Francia: Una mujer en la guerra (Ed. Ramsay). Retrospectiva  Guerra y Sueños, en el Espacio Fotográfico de Les Halles.

1994: Líbano. Retorno a Beirut con un encargo de la revista Marie Claire y para realizar una película con el realizador Philippe Vallois.

1995: Vietnam. Vuelvo a Saigón para las festividades del aniversario de la paz.

1996: Nueva York. Participo en una exposición sobre fotografía, con mi trabajo al margen de la guerra, en la galería Aperture.

Participo en la exposición colectiva del Centro Georges Pompidou Frente a la historia.

1997: Afganistán. Realizo durante un mes un reportaje sobre la mujer oprimida por los talibanes para «La Revista” de El Mundo, Paris Match, The New York Times, etcétera​.

1998: Camboya. Regreso con ocasión de la muerte de Pol Pot para realizar la película Christine Spengler: Retorno a Phnom-Penh, con la realizadora F. Strouvé, para France 3: Double Regard.

Líbano. Exposición retrospectiva en Beirut en el marco del Primer Mes de la Fotografía.
Francia. Premio Scam en París por mi trabajo en la guerra.

1999: Participo en la emisión de televisión “Las cien fotos del siglo” con un reportaje sobre los ocho supervivientes de mi primera foto en Irlanda del Norte.

Madrid. Publicación en España de mi libro Christine Spengler: Entre la luz y la sombra. Autobiografía de una corresponsal de guerra (El País Aguilar). Exposición Imágenes para la dignidad –fotografías de Irán y Afganistán- en PHotoEspaña1999.

2000: Bruselas. Premio «Mujer del Año».

Kosovo e Irán. Reportaje para “La Revista” de El Mundo (Madrid).

Madrid. Dirección de un Taller de Fotografía en El Escorial.

Badajoz. Simposio sobre la guerra civil española en el MEIAC.

2001: Madrid. Junio-julio. Participo en PHE01 con una exposición en Torre Caja Madrid junto al fotógrafo Juan de Sande, dentro del proyecto Relevos.

 

Christine Spengler. Los años de la guerra (1970-2003) 

Cuando era niña, en Madrid, nada me predisponía a la fotografía. Sólo sabía que un día sería escritora.

Descubrí mi segunda vocación –la de corresponsal de guerra– en el Chad, a la edad de veintitrés años, cuando me vi envuelta en la insurrección de los tubus.

Por primera vez en mi vida tomé conciencia de que en un caso extremo las palabras no bastaban, de que me era indispensable una máquina fotográfica. Con ella, los testimonios serían irrefutables. Dondequiera que fuese, ella me ayudaría a captar de modo indeleble la tragedia, el dolor… y también los juegos y risas de los niños a quienes más tarde llamaría «las flores de la guerra».

En el Vietnam, mi mirada virgen me permitió ver la joven de sonrisa enigmática que, una hora antes de firmarse la paz, enceraba por última vez en su vida las botas de los odiados americanos. Retraté a los niños-soldado que ostentaban en su pecho tatuajes sorprendentes y prendían peonías en sus cascos. Me encantaba seguirlos porque en el mismísimo corazón de la batalla guardaban su inocencia. Recuerdo que a la hora de comer hacían una tregua para tocar la guitarra en los bosques calcinados…

En Phnom-Penh, gracias a mi gran angular, capté la visión apocalíptica de una ciudad bombardeada, iluminada por un pálido sol de medianoche, sin pararme a fotografiar los cadáveres que, en primer plano, ardían en la hoguera.

Desde el principio rehuí el sensacionalismo. Intenté mostrar el dolor de los sobrevivientes, como el de este niño llorando la muerte de su padre, a la sombra de un mortero, antes de huir bajo el napalm. Era él la víctima, el niño-mártir… Una hora antes lo había inmortalizado nadando en el río Mekong sobre cascos de obuses vacíos, rodeado por sus compañeros. Había decidido no fotografiar al padre anegado en su sangre.

El hecho de ser mujer me ayudó mucho en mi trabajo.Sola en el fin del mundo, armada con mi Nikon, reaccionaba frente a las situaciones con la fuerza y la determinación de un hombre. A veces hacía las mismas fotografías que ellos… Pero luego, dejando hablar a mi corazón, yo iba al encuentro de la vida. Veía entonces cosas alucinantes que me conmovían, como si a cada escena de horror le sucediera una escena esperanzadora. Ignoraba yo entonces que éstas serían las fotografías que darían la vuelta del mundo.

En medio de la guerra me di cuenta inmediatamente que el instinto de supervivencia es mas fuerte que la muerte, como por ejemplo una imagen que se perdió donde una indígena con un brazo arrebatado por una granada amamantaba a su bebé sentada sobre un féretro.
En el Sahara Occidental, acompañé a los combatientes del Frente Polisario. De regreso a los campamentos de Tinduf, fotografiaba a las mujeres que habían trocado su fusil y su parka por un velo de color para cuidar de los niños en las guarderías subterráneas.

Enteramente vestida de negro, pude penetrar en Irán sin dificultad en la casa del Imán Jomeini, ir cada día en helicóptero en el Kurdistán donde el terrible ayatolá Khakhali, apodado el «Carnicero de las manos rojas» me pidió que fuera su fotógrafo. Decidí abandonarle la víspera de la primera ejecución de intelectuales kurdos. Este documento trágico obtuvo luego el World Press… Pero ni los premios ni los honores me interesaron jamás. Prefería permanecer meses sobre el terreno para realizar un trabajo en profundidad.

El suicidio de mi joven hermano Eric fue un factor determinante en mi carrera. El duelo por haberlo perdido hizo que me volviera más sensible al dolor del mundo. Durante todos estos años deseaba morir pero el hecho de convivir con el peligro y la muerte hizo que aprendiera a amar la vida.

Con mi trabajo rindo homenaje a estas mujeres de Irán que desvelaban para mí su rostro puro, a las viudas palestinas que, entre lágrimas, me enseñaban con orgullo los retratos de sus mártires, a esas madonnas afganas que me miraban bajo el burqa

Como los ruedos de mi infancia en Madrid, hoy soy mitad sombra, mitad luz.

 

Christine Spengler

 

Fuente:
Sala Municipal de Exposiciones San Benito
, Valladolid (España)
Esta sala expuso obra de Christine Spengler en 2005 (la exposición finalizó el 3 de julio de 2005).
La comisaria de la exposición fue la misma Christine Spengler
www.info.valladolid.es

Páginas de origen de las imaçágenes: 
Wikimedia Commons
babelio.com

Fotografía en blanco y negro realizada por Christine Spengler, cedida por la Sala de Exposiciones San Benito

VER:
> Mujeres artistas del siglo XX – I – Creadoras en todas las disciplinas artísticas
> Ruth Orkin y Morris Engel – Fotógrafos que documentaron los cambios de la sociedad 
> ‘Creadores de conciencia. 40 fotoperiodistas comprometidos’
> Ha fallecido Joana Biarnés – Primera reportera gráfica del periodismo español 
> Helen Levitt – Fotógrafa que capturó la poética surrealista de la vida cotidiana
> La fotografía de Martine Franck – Pinceladas de su biografía 
> Gisèle Freund – El mundo y su cámara 
> Lola Garrido – Pionera del coleccionismo fotográfico en España
> Mujeres artistas del siglo XX – II 
> Ouka Leele (Bárbara Allende Gil de Biedma) – Analisis a la obra de la artista 
> Sabine Weiss – Fotógrafa de la luz y la ternura
> Bruce Gilden – Fotógrafo de escenas callejeras 
> Jo Spence – La fotografía un instrumento de terapia
> En el siglo XXI las mujeres han encontrado por fin su lugar como artistas reconocidas
> Ouka Leele – “Preciso meses para preparar la foto” 
> María Espeus en el ‘Photogenic Festival’17’ 
> Diane Arbus – La primera fotógrafa americana que expuso en la Bienal de Venecia   
> Michel y Michèle Auer – La colección Auer abarca toda la historia de la fotografía  
> La fotógrafa alemana Christiane von Enzberg expone en el Goethe Institute de Barcelona   
> La obra y la influencia de Bernd y Hilla Becher   
> Bernd y Hilla Becher en la Academia de Dusseldorf – Sus alumnos  
> La fotógrafa Colita entrevistada por la periodista Rosa Gil     
> Cris Romagosa – Exposición fotográfica ‘Arrels’

 

 

 

 

 

 

 

3 – 27-º2-20º6
2 – 04-11-2015
1 – 08-06-2005