Helen Levitt – Fotógrafa de la vida cotidiana – Trayectoria

Helen Levitt había desarrollado una sensibilidad particular inspirada en el surrealismo y en su amor por el cine de vanguardia, pero centrada en las interacciones de la gente corriente en las calles, las aceras, las escaleras de entrada a las viviendas y los solares vacíos de su ciudad natal.

[Cultura – Fotografía / Mujeres Hoy

 

Helen Levitt (31 de agosto de 1913 – 29 de marzo de 2009) nació en Bensonhurst, en el neoyorquino barrio de Brooklyn, en el seno de una familia de origen ruso-judío. 

Siguiendo su verdadera vocación, abandonó la escuela antes de graduarse y se trasladó al barrio del Bronx, donde trabajó para un fotógrafo comercial con quien durante cuatro años aprendió los conocimientos técnicos de la fotografía.

Sus primeras fotografías las realizó  con una cámara de 35 mm, retratando lo que mejor conocía: el ambiente, la vida en la calle y las gentes de los barrios más pobres de Nueva York que tanto le fascinaban y que se convertirían en el principal objeto de sus fotografías.

Pronto empezó a trabajar por su cuenta en la América de los años treinta que se encontraba sumida en una profunda crisis económica y social, situación que indujo a los fotógrafos del momento a denunciar los problemas sociales, realizando trabajos documentales con una gran carga crítica y social y Levitt se unió a esta tendencia. 

 

Inicios

Levitt inició su trabajo fotográfico en 1935, probablemente estimulada por el descubrimiento de Cartier-Bresson, que ese mismo año había mostrado algunas fotografías en la galería Julien Levy de Nueva York.

En 1936 adquirió una Leica y empezó a fotografiar en las calles del East Harlem. Poco después se unió a la New York Film and Photo League, un colectivo comprometido con el cambio social a través de la imagen.

Fue allí donde conoció a Henri Cartier-Bresson, cuya influencia fue decisiva para que se dedicase a la fotografía de forma independiente.

En 1938 conoció a Walker Evans y a James Agee y colaboró con Evans en la realización de su exposición ‘American Photographs’ en el MoMA y le acompañó en el inicio de la realización de su serie de retratos en el metro, ambas cosas en ese mismo año.

Fue también en 1938 cuando eclosionó su propio trabajo, al principio centrado en los niños jugando en la calle, en la actividad cotidiana de la gente anónima y, algo más tarde, en los graffitis, que constituiría su actividad principal hasta la segunda mitad de la década de los cuarenta.

 

La sensibilidad particular de Helen Levitt

A finales de la década de 1930 había desarrollado una sensibilidad particular inspirada en el surrealismo y en su amor por el cine de vanguardia, pero centrada en las interacciones de la gente corriente en las calles, las aceras, las escaleras de entrada a las viviendas y los solares vacíos de su ciudad natal.

A menudo utilizaba un visor lateral, que le permitía pasar desapercibida y fotografiar discretamente.

Como una antropóloga en casa, su trabajo era un estudio del comportamiento público de la gente corriente, en zonas populares de Manhattan, y se desplegaba como una coreografía urbana de cuerpos en movimiento.

Capturaba los gestos de la gente, el lenguaje de la calle. Sus imágenes representaban un mundo de signos, la escritura social inscrita en los movimientos del cuerpo y en las paredes del entorno metropolitano construido.

Recorrió barrios como Spanish Harlem, el Lower East Side o Brooklyn, documentando la vida cotidiana en las calles, especialmente la de los niños, con una mirada sensible y sin artificios.

 

Su enfoque técnico y estético

Desde entonces, su enfoque, basado en el uso de la Leica, ha permanecido técnica y estéticamente igual a lo largo de su vida.

Apenas sin salir de New York, sus imágenes han sido generalmente presentadas en ampliaciones modestas de pequeño formato. Bajo estas condiciones voluntariamente restringidas ha sido capaz de producir imágenes de gran exactitud, variedad y lirismo.

En el verano de 1941 viajó a México con la mujer de Agee, Alma. Allí realizó una serie de fotografías con el mismo método que había iniciado en New York, observando igualmente la vida de la calle en los barrios desfavorecidos. La principal diferencia con las imágenes de New York es la disolución del entorno metropolitano.

En México la calle aparece como un espacio de fronteras difusas con el entorno rural, como una zona intermedia entre el campo y la ciudad.

Quizá por ello, las situaciones de desposesión aparecen en la fotografías mexicanas de una manera más dramática que en New York. Este es su único trabajo realizado fuera de su ciudad.

Entre 1938 y 1942 capturó muchas de las imágenes que la consagrarían como una de las grandes fotógrafas del siglo XX.

 

Colaboraciones con el cine

Helen Levitt - Fotógrafa de la vida cotidiana - Trayectoria

A su vuelta a New York inició su contacto con el cine, y encontró un trabajo como montadora a través de su amiga y colaboradora Janice Loeb.

También trabajó en el montaje de películas de propaganda patrocinadas por el MoMA y más tarde en el departamento de cine de la Office of War Information.

En 1943 tuvo su primera exposición personal en el MoMA, ‘Photographs of Children’, y por entonces también empezó a publicar fotografías en revistas como Fortune y PM.

En 1944 inició un film en colaboración con Loeb y Agee sobre la vida en la calle, siguiendo el mismo enfoque de sus fotografías, que se titularía ‘In the Street’.

Aunque la realización se prolongó hasta 1946, el film no sería terminado hasta 1952. Agee se había convertido en un gran admirador del trabajo de Levitt y esta colaboración le permitía poner en práctica su aspiración a una nueva forma de cine equivalente a un poema lírico.

Poco después, en 1946, los tres colaboraron nuevamente en la realización de otro film, junto con Sidney Myers, ‘The Quiet One’, en la que fue directora de fotografía, sobre la historia de un niño delincuente negro y su proceso de rehabilitación.

 

Dejó temporalmente la fotografía

Durante la década de los cincuenta, Levitt trabajó en el cine e interrumpió temporalmente su trabajo fotográfico personal, que no retomaría hasta finales de esa década gracias a dos becas Guggenheim, obtenidas en 1959 y 1960.

Así pudo explorar nuevas técnicas cromáticas. Los avances en la sensibilidad de la película en color la animaron a volver a las calles con su Leica.

Su vuelta a la fotografía en ese momento fue para iniciar un trabajo en color, utilizando dispositivas. Buena parte de ese trabajo se ha perdido y la mayoría de las diapositivas que se conservan son algo posteriores, de los años setenta.

Continuó fotografiando en color durante toda la década de 1970, pero retomó el blanco y negro para una serie realizada en el metro de Nueva York y, alternando ambos, fotografió los mismo barrios que había fotografiado en los años treinta. 

Levitt siguió fotografiando de forma intermitente hasta principios de la década de 1990, cuando fue conocida como la «poeta laureada no oficial» de Nueva York y su obra fue celebrada universalmente como una de las más atemporales y conmovedoras de la historia del medio.

 

Testimonio de los cambios en New York

Imágenes cedidas por la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito, Valladolid (España)

Fue también a mitad de los sesenta cuando se produjo una atención renovada a su trabajo que no haría sino aumentar progresivamente.

En 1965 se publicó el libro ‘A Way of Seeing’, que constituye un hito en su trabajo.

El libro recogía sus mejores imágenes, realizadas veinte años antes, acompañadas de un texto fundamental de James Agee, igualmente escrito en los años cuarenta.

Hoy es uno de los fotolibros clásicos del siglo XX, la gran aportación de Levitt a la fotografía moderna queda plasmada en sus páginas de forma emblemática.

Si sus escenas callejeras de la era Roosevelt muestran la riqueza de la vida pública en los años treinta y las formas infantiles de juego y ocupación del espacio público, en los años ochenta de la era Reagan, la calle aparece como un espacio sin niños, en que las divisiones sociales entre ricos y pobres parecen haberse agudizado.

 

Un análisis

Es inevitable hacer una lectura en paralelo de estas imágenes tardías con las tempranas y analizar también cómo y qué ha cambiado en la ciudad.

Es aquí significativo constatar como en su pequeña serie de viajeros en el metro, realizada a lo largo de la segunda mitad de los setenta, Levitt revisa el momento inicial mismo de su trabajo, emulando su experiencia de acompañar a Walker Evans a fotografiar los pasajeros del metro en 1938.

El trabajo de Levitt se cierra así como en un bucle y constituye un testimonio singular de la historia de la vida popular en la gran ciudad.

 

Arte popular

Helen Levitt - Fotógrafa de la vida cotidiana - Trayectoria

En su ensayo de ‘A Way of Seeing’, Agee asimila las imágenes de Levitt a los grandes logros del arte popular, del folklore. La cámara de Levitt es un instrumento para el registro de la vitalidad y creatividad comunes de la vida cotidiana.

Ella es parte de lo que fotografía. Su representación de la gente corriente no es determinista, revela un sentido de la historia en el que el destino permanece abierto, indecidido.

Sus imágenes de niños formalizan un sentido de lo maravilloso pero, a la vez, no prometen ningún paraíso.

Algunos de las grandes pensadores y poetas del siglo XX, como Antonio Gramsci o Pier Paolo Pasolini, han articulado como la creatividad popular incorpora formas de resistencia y de historicidad.

El misterio, el lirismo y la apertura del aquí y ahora que ella representa son el testimonio de la vitalidad de las clases populares y de la capacidad de la fotografía para dar forma a lo cotidiano, para constituirse como un arte popular moderno.

Esta ha sido justamente la invención clave de Levitt y su generación y el gran legado de la emergente cultura documental de los años treinta para la posteridad: la representación moderna del mundo popular a través del documento fotográfico y la construcción poética y política del hombre común como el sujeto de la historia son las dos caras de la misma moneda.

 

Helen Levitt una de las mujeres pioneras en el mundo de la fotografía

Helen Levitt fue una de las primeras mujeres en abrirse camino en el mundo de la fotografía, especialmente en el ámbito de la fotografía de calle. Siempre evitó construir una narrativa explícita en su trabajo y prefería no hablar sobre sus imágenes.

Esta decisión, lejos de restar valor, es una de las claves que hacen su obra tan interesante. Sus imágenes poseen una cualidad misteriosa que las convierte en auténticos enigmas visuales.

Su mirada única y certera transforma escenas cotidianas en composiciones difíciles de definir, lo que provoca una conexión inmediata con el espectador, incluso cuando no hay una narrativa clara que las explique.

Asentadas en un realismo descarnado y rebosantes de humor subversivo, picardía y emoción, sus imágenes están abiertas a múltiples interpretaciones, ocultando tanto como revelan.

 

 

Equipo Torrese

eMagazine 39ymas.com 

Fuentes:
Sala Municipal de Exposiciones de San Benito, Valladolid (España)

Origen de las imágenes:
New York. 1975. © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne – Fundacion Mapfre – Exposición ‘Los enigmas visuales de Helen Levitt’
New York 7 – Fundación Mapre – Exposición ‘Los enigmas visuales de Helen Levitt’
© Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne. Fundacion Mapfre – Exposición ‘Los enigmas visuales de Helen Levitt’
Helen Levitt: New York, 1939 (MoMA One on One Series) – Catálogo
Carátulas película ‘In the Street’ (1948)
Carátula película ‘The Quiet One’ (1948)
Imágenes cedidas por la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito, Valladolid (España)
Portadas libros 

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> Del 24 de septiembre de 2025 al 1 de enero de 2026 se celebra la exposición ‘Los enigmas visuales de Helen Levitt’ en el Centro de Fotografía KBr de Barcelona de la Fundación MAPFRE, comisariada por Joshua Chuang.  

> En el mes de mayo de 2011 se celebró, en la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito (Valladolid), una exposición que presentaba una lectura del trabajo de Levitt basada en su libro ‘A Way of Seeing’ y trazaba cronológicamente la trayectoria de la artista desde este su primer trabajo hasta su obra tardía. La exposición fue coordinada por Juan González-Posada M.

 

Ver:

> ‘Helen Levitt’ – Exposición de fotografías inéditas – Fundación MAPFRE
‘Antifémina’ – El libro feminista de Colita y Maria Aurèlia Campany 
> ‘Colita. Arte y parte’ – Exposición en el Centro Niemeyer (Avilés)
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Actualizado: 26-01-2026
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