Cuidado con el cáncer de mama – Factores de riesgo

La mayoría de los casos de cáncer de mama se diagnostican entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65

[Salud]

 

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la mujer. En España se diagnostican 33.307 nuevos cánceres de mama al año (Datos del cáncer de mama en España 2019), lo que sitúa al cáncer de mama en el primero en incidencia entre la población femenina.

Un 12,5% de las mujeres tienen posibilidades de contraer cáncer de mama. Este cáncer puede ser mortal en un tercio de las afectadas. Con exámenes regulares del pecho se puede identificar cualquier anomalía. La mayoría de los casos se diagnostican entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65. 

La incidencia del cáncer, incluyendo el cáncer de mama, ha experimentado durante los últimos años -y previsiblemente, continuará experimentando- un continuo crecimiento que puede explicarse por diversos factores además del aumento poblacional.

Entre ellos destacan el avance de las técnicas de detección temprana de los distintos tumores y el aumento de la esperanza de vida, ya que el envejecimiento es uno de los mayores factores de riesgo para desarrollar cáncer debido a las posibilidades de presentar fallos en los mecanismos de reparación del ADN y a la acumulación en el tiempo de exposición a factores de riesgo.

En cuanto a los factores modificables que tienen que ver con los hábitos de vida de la población, resultan relevantes las tendencias actuales en cuanto a sedentarismo, consumo de tabaco y alcohol, tendencia a vivir en lugares con una elevada contaminación u obesidad, entre otros.

 

El cáncer de mama

Los órganos que forman nuestro cuerpo están constituidos por células, que normalmente se dividen de forma ordenada con el fin de reemplazar las ya envejecidas o muertas. Cada célula posee una serie de mecanismos de control que regulan este proceso.

Cuando en una célula se alteran estos mecanismos de control, se inicia una división incontrolada produciendo un tumor o nódulo.

Este tumor puede estar constuido por células que se dividen sin control y, además, son capaces de destruir tejidos y órganos cercanos (infiltración) y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo (metástasis).

Cuando esta transformación ocurre en la mama, se denomina cáncer de mama.

El cambio de una célula normal a una cancerígena precisa de múltiples alteraciones (mutaciones) en sus genes encargados de regular los mecanismos de control. Desde que comienzan las modificaciones en las células hasta que el tumor se haga palpable, se requiere que transcurran muchos años.

A pesar de que el cáncer de mama es una enfermedad típicamente femenina, también puede presentarse en varones, aunque en un porcentaje mucho menor.

 

Formas de manifestación del cáncer

En la fase inicial de la enfermedad, cuando  la lesión es muy pequeña, no aparece ningún tipo de sintomatología; es lo que se denomina ‘fase preclínica’ de la enfermedad. Pasado este tiempo, el cáncer de mama puede manifestarse de diversas formas:

> Bulto o nódulo: es la forma más frecuente (75% de los casos), y en la mayoría de las ocasiones es indoloro.

> Secreción por el pezón de líquido seroso (telorrea), o sanguinolento (telorragia).

> Retracción o invaginación del pezón.

> Alteraciones cutáneas como enrojecimiento, cambio de coloración de la piel, ulceraciones, ‘piel de naranja’…

> Dolor: Si hay algún dolor punzante en alguna parte de la mama que persiste tras la menstruación.

> Inflamación: Cualquier cambio de tamaño de las mamas, la aparición de bultos o la inflamación denotan un problema.

 

Factores de riesgo

Aunque no se conoce bien su origen exacto, son varios los factores de riesgo que se relacionan con la aparición del cáncer de mama entre los que destacan:

> Edad. Aunque el cáncer de mama puede afectar a cualquier mujer, el riesgo de padecerlo aumenta con la edad y su mayor incidencia se concentra entre los 45 y los 65 años.

> Factores hormonales como la menarquia precoz (primera regla a edad temprana) y la menopausia tardía.

> Tratamiento hormonal sustitutivo.
Aunque se ha observado un ligero aumento del riesgo de cáncer de mama, dicho tratamiento, bajo supervisión del especialista, es una terapia segura y beneficiosa.

> Antecedentes familiares de cáncer de mama 

Las mujeres con antecedentes familiares directos (madre, hermana o hija) de cáncer de mama poseen un riesgo ligeramente aumentado de padecer la enfermedad que las que no poseen dichos antecedentes.

El riesgo es mucho mayor cuando hay antecedentes de cáncer de mama en más de tres familiares directos y si lo han padecido en edades jóvenes, ya que, aunque poco frecuente, se podría tratar de un cáncer hereditario en el que se observa una alteración genética.

> Algunas enfermedades benignas de la mama de tipo proliferativo (aumento en el número de células).

> La dieta hipercalórica, la ingesta excesiva de grasas animales, la obesidad posmenopáusica y el consumo elevado de alcohol, así como el sedentarismo, parecen aumentar la incidencia de padecer cáncer.

> El consumo de tabaco parece que favorece la aparición del cáncer de mama, aunque no hay ningún estudio consistente que demuestre la relación.

 

> Una dieta equilibrada rica en fibra (fruta, verduras, cereales) y la realización de ejercicio físico de forma regular ayudan a proteger contra enfermedades cardiovasculares, la obesidad y diversos tipos de cáncer.

> La administración de anticonceptivos orales controlados por el especialista no supone un aumento del riesgo de padecer cáncer de mama a juzgar por la información existente.

 

Detección precoz del cáncer de mama

El diagnóstico precoz del cáncer de mama es fundamental para conseguir un buen pronóstico de la enfermedad. El examen por parte del especialista y las mamografías son técnicas que nos ayudarán a conseguir este objetivo.

 

Cómo hacerse una autoexploración mamaria:

1.- ¿Su pecho tiene el mismo tamaño y color que habitualmente? ¿Está la piel suave?

2.- Levantar los brazos. Los pezones se deberán mover de la misma manera. Observar si hay cambios en ellos o en las axilas.

3.- Colocar la mano derecha detrás de la cabeza mientras examina con la izquierda el pecho y la axila derechas, aplicando con los dedos una presión moderada. Buscar cualquier cambio en la textura del pecho, así como bultos. Colocar la mano derecha detrás de la cabeza y repetir la misma operación con el pecho y la axila izquierdas.

4.- Colocándose como en el punto anterior, buscar bultos usando un movimiento rotatorio con la mano. Examinar toda el área desde abajo hacia arriba hasta la parte alta de los pechos.

 

 

 El cáncer de mama detectado a tiempo se cura, por esto es esenical que las mujeres acudan periodicamente al ginecólogo.

 

 

Día Mundial contra el cáncer: 4 de febrero

Día Internacional contra el cáncer infantil: 15 de febrero

Día Mundial contra el Cáncer de Mama: 19 de octubre

 

Equipo Torrese

Fuentes:
Información editada por AECC (Asociación Española Contra el Cáncer)
www.aecc.es   
www.geicam.org  

Página de origen de la imagen:
revistatrus.com

VER:
> Cáncer de mama – La importancia del diagnóstico temprano   
> Cáncer de mama – La Carta de París: Carta Mundial Contra el Cáncer   
> Ocho de cada diez de las patologías de mama son benignas  
> Tabaco y enfermedades – Cánceres en cabeza y cuello  
> Prevención del cáncer de cuello de útero – Realizar revisiones periódicas  
> Cáncer colorrectal – Segunda causa de muerte por cáncer en España   
> Odile Fernández – Narra su experiencia de superación de cáncer con metástasis  
> Atención al cáncer – Consejos para su prevención

 

 

 

 

 

 

 

Rev. 19-10-2020
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