María y Juana de Austria – Hermanas y cómplices

 

[Relatos

 

De los seis hijos nacidos de la unión entre Carlos I de España e Isabel de Portugal, además de Felipe sobrevivieron María y Juana, ambas puntales importantísimos en la vida del futuro rey, no sólo a nivel político, pues sus enlaces matrimoniales crearon importantes alianzas, sino como consejeras y amigas leales […] pese a la compañía del emperador y a la distancia que las costumbres de la épocas marcaban entre hombres y mujeres, acrecentadas evidentemente cuando se trataba del heredero.

[…] María había recibido tal nombre en honor a su abuela portuguesa, María de Trastámara (o de Aragón). Nació en Madrid el 21 de junio de 1528, es decir, exactamente un año y un mes después de Felipe. De facciones delicadas, talle esbelto y mediana estatura, era la más parecida físicamente a su madre y, como ella, había heredado la tez clara y los cabellos rubios de los Trastámara castellanos. Educada como su hermano por los mismos tutores que capitaneaba Silíceo, creció entre Toledo y Madrid y, hasta poco antes de la muerte de su madre, compartió el mismo ámbito familiar y afectivo que su hermano al que siempre se sintió estrechamente unida. María era una mujer sagaz que a su inteligencia aunaba un gran sentido político […] La buena sintonía entre los hermanos hubo de interrumpirse cuando, en 1548, Carlos V dispuso el matrimonio de María con su primo Maximiliano II de Austria […] fue un matrimonio dichoso y, sobre todo prolífico, del que nacieron quince hijos.

[…] La muerte de su esposo en 1576 llenó de dolor a María quien, tras unos años de ejercer en la sombra el poder en la corte imperial de sus hijos […] en 1582, tras acudir a Portugal al encuentro de su hermano, regresó a Madrid para, en compañía de su hija Margarita, ingresar en el convento de las Descalzas Reales. Pese a su juventud, Margarita (de sólo quince años) profesó como monja clarisa. María simplemente se acogió al régimen de vida de la comunidad e incluso se permitió alguna que otra licencia mundana durante su estancia en el monasterio, como la organización de una gran fiesta el 22 de abril de 1602 con el propósito de convencer a su sobrino, Felipe III, de que mantuviera la capitalidad de Madrid y olvidara el proyecto de hacer de Valladolid la nueva capital del reino. Fueron tres días de grandes festejos en los que colaboraron los frailes dominicos del convento de Nuestra Señora de Atocha y el Concejo de la Villa, pero el empeño fue vano y, aunque sólo de forma transitoria, Valladolid arrebató a Madrid la condición de corte

Un año después, María murió. Se la enterró como pedía en su testamento, en el claustro bajo del convento y al pie del altar de la Oración en el Huerto […] trece años más tarde, Felipe III mandó construir […] un ostentoso sepulcro de mármol en el coro de la iglesia donde, desde entonces, reposan los restos de la que fuera emperatriz del Sacro Imperio.

[…] Como su hermana María, Juana de Austria fue nieta, hija, madre y hermana de reyes, tremendamente espiritual y provista de una vasta cultura […] se dice que con sólo ocho ya hablaba portugués y castellano correctamente, entendía el latín, pintaba y bordaba  mejor que otras niñas de su edad y tocaba el clavicordio y otros instrumentos musicales […] era la persona idónea para continuar la tradicional política de enlaces hispano-lusos […] El elegido fue su primo Juan Manuel de Portugal, hijo de Juan III y Catalina de Aragón y heredero del trono portugués. En el momento del matrimonio, Juana tenía diecisiete años y su prometido dos menos. Era un muchacho de complexión delicada, sensible y reservado, que fue educado para ocupar un trono que nunca llegó a alcanzar: dos años después de la boda –celebrada en Toro el 11 de enero de 1552- Juan Manuel falleció de tuberculosis […] Juana estaba embarazada del que sería el legendario rey Sebastián I de Portugal que nació apenas veinte días después de la muerte de su padre.

[…] Carlos I obligó a su hija a regresar a su lado y la princesa viuda hubo de dejar al recién nacido al cuidado de su tía la reina Catalina […] Carlos I ya tenía pensado abdicar en su hijo Felipe y era consciente del servicio que le podía prestar su hermana […] y como el resto de mujeres de la dinastía Juana desempeñó admirablemente sus obligaciones. Es más, dio muestras de una gran sagacidad política y estratégica, tanto en temas políticos como militares […] No obstante, los intereses de Juana no estaban en el ámbito político. Su aya, Leonor de Mascarenhas, le había inculcado una profunda religiosidad que su confesor, el futuro san Francisco de Borja, se encargó de fomentar […] su cercanía a la recién constituida Compañía de Jesús la ha hecho pasar a la historia con el apodo de “la Jesuíta”.

[…] a raíz de la muerte de su marido, Juana manifestó su decisión  de alejarse de toda pompa mundana. Aún sabiendo que no le era posible llevar su propósito hasta las últimas consecuencias dada su condición de regente, se negó a contraer nuevo matrimonio e hizo votos como terciaria franciscana […] comenzó a tomar cuerpo la idea de ingresar en la Compañía de Jesús […] Ignacio de Loyola no había planeado que la Compañía tuviera una rama femenina […] la insistencia de la Regente fue tal que se estableció una copiosa correspondencia […] en el más absoluto de los secretos […] el documento firmado por San Ignacio convirtió a Juana de Austria en la única mujer jesuita de la historia  […] la infanta trabajó duramente a favor de la Compañía.

[…] Su vinculación con la Compañía no fue óbice para que en 1577 fundara el Convento de Nuestra Señora de la Consolación de Clarisas Descalzas, conocida como Descalzas Reales […] se convirtió en el destino preferido de aquellas mujeres de la alta nobleza o de la propia familia real que querían profesar.

[…] Juana de Austria nunca residió entre sus muros […] Sólo a su muerte, acaecida en El Escorial en 1573, pudo cumplir su deseo de formar parte del monasterio que había creado.


Fragmentos del libro de María Pilar Queralt del Hierro, Las mujeres de Felipe II, ganador del IX premio Algaba. Editorial Edaf, octubre 2011.
Trascritos por Marisa Ferrer P. con la autorización de la autora.

Páginas de origen de las imágenes:
ask.com/wiki/List_of_Austrian_consorts
ups.edu/faculty/velez/Comedia/html/unit1/mujeres.htm

 

 

 

1 – 08-04-2012