Exposición fotográfica en recuerdo del ‘Colectivo Tau’

 

[Barcelona Eventos / Cultura – Fotografía]   

 

Galería Tau, Sant Celoni, Barcelona
Historia de una experiencia, exposición fotográfica 
31 de marzo de 2019

Pequeña historia de un gran paso 

Estos días atrás, hojeando la prensa, he visto el anuncio de dos importante exposiciones fotográficas próximas a ser inauguradas, y ello me ha hecho pensar en el gran número de estas salas especializadas que existen actualmente; nada que ver con aquellas primera tentativas de promocionar la fotografía como un arte por sí mismo. Eso me ha llevado igualmente a recordar una ya clausurada, a la que me hubiera gustado asistir pero circunstancias diversas me lo impidieron.

Hoy en día todos somos fotógrafos. O eso creemos. Las nuevas tecnologías ponen a nuestra disposición una suerte de artilugios con los que tomar una foto más o menos aceptable y armados con cámaras, móviles o tabletas, disparamos a diestro y siniestro sin temor a estropear el carrete ni a consumirnos en la espera del revelado. Solo con tener las baterías y las tarjetas de memoria controladas, nos lanzamos al mundo a inmortalizar cuanto vemos.

Es tal la oferta que incluso los objetivos incorporados a los teléfonos móviles poseen calidad suficiente para conseguir fotos excelentes con que presumir de nuestras habilidades a la hora de capturar imágenes, cosa impensable hace unos pocos años; y los más puristas, cargamos con el último modelo de cámara digital, para amortizarla antes de ser empujados a renovarla, incluso desconociendo todas sus posibilidades, desbordados por su cantidad y dejándonos abrumar por las contenidas en el nuevo modelo.

Hace no tantos años esto no era así. Ha pasado mucho tiempo desde que se empezaron a usar métodos para fijar imágenes, desde el primer daguerrotipo hasta la primera reproducción que podría llamarse fotografía, siempre como un sistema para obtener imágenes con una intención determinada, utilitaria por decirlo así, siguiendo el dicho famoso “una imagen vale más que mil palabras”. Pero en la década de los años setenta del siglo pasado, empezaron a surgir los movimientos en defensa de la fotografía como un arte, desafiando a quienes la conceptuaban como una simple herramienta para obtener imágenes fijas de la realidad que nos envuelve.

Se empezaron a abrir galerías para exhibir fotografías exclusivamente. En Europa la primera fue en Milán, siguiendo la estela de las que empezaban a abrirse en Nueva York. El primer paso ya estaba dado. De ahí a considerar la fotografía un arte solamente fue cuestión de tiempo. No obstante, quizá las iniciativas que empezaron a aflorar en las grandes ciudades, no se hubieran consolidado de no ser por la labor de otras localidades más pequeñas, de equipos de profesionales y aficionados más modestos pero con tanto o más ímpetu e ilusión que los grandes nombres. Éste fue el caso de la Galería Tau, de Sant Celoni, capital del Baix Montseny (Bajo Montseny), al pie del macizo que le da nombre.

Corría el año 1976 cuando, siguiendo el ejemplo de la galería fotográfica Spectrum que había abierto sus puertas tres años antes, la Galería Tau empezó su andadura, con el afán de crear un punto de encuentro, un lugar que acogiera a profesionales y aficionados con una interés común, la fotografía. Así fue cómo surgió el Colectivo Tau. Su vida fue breve, tan solo tres años, pero su mensaje ha llegado hasta hoy. Y esas noticias sobre galerías dedicadas a exponer y comerciar exclusivamente con fotografías, son la mejor prueba de que aquella iniciativa junto a tantas otras en el mundo, consiguió aquello para lo que fue concebida: valorar la fotografía como un arte más.

Y, para recordar a las nuevas generaciones lo que significó su corta pero intensa vida, los supervivientes de aquel colectivo, apoyados por profesionales y simpatizantes, revivieron aquellos tiempos durante un par de meses con una muestra de fotos de aquel entonces y la edición de un catálogo para que la Tau “perdure en el tiempo”, como apuntó Jaume Grau, miembro del colectivo y uno de los promotores, durante la inauguración. Este catálogo contiene una selección de 40 fotografías de autor y 32 carteles, con textos de Eduard Domènech y prólogo de Joan Fontcuberta.

De derecha a izquierda: F. Deulofeu; M. Gimeno; J. Reberté; J. Grau; E. Domènech; Inma Nauguet; J. García; M. Úbeda; J. Fontcuberta; J. Muntasell; M. Exclusa y P. Rigol.

Con esa muestra quedó claro que sus protagonistas puede que hayan envejecido por fuera, pero en su interior arde la misma vehemencia que hace cuarenta años los llevó a unirse, organizarse y a sacrificarse en aras de su pasión.

 

Marisa Ferrer P.
Sant Celoni, Barcelona

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