Cambio de hora – Consejos para evitar que afecte nuestra vida diaria

Esta modificación horaria nos permite disfrutar de más horas de sol pero puede impactar negativamente en nuestro organismo 

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El cambio de hora puede afectar nuestra vida diaria. Aunque los efectos que el cambio de hora pueden tener sobre nuestro organismo son leves y transitorios en la población sana, los expertos insisten en que deben ser tenidos en cuenta, sobre todo, en niños y personas mayores, ya que son más sensibles a los cambios de hábitos.

Y es que durante los tres o cuatro primeros días de adaptación a las nuevas pautas horarias y lumínicas, suelen ser habituales sensaciones de cansancio, astenia, desorientación, dificultad para ir a dormir y levantarse con el nuevo horario y somnolencia diurna, entre otros. Todas ellas consecuencia de la alteración de nuestro reloj circadiano.

Esto se debe, fundamentalmente, a que es necesario adelantar una hora nuestro reloj biológico para compensar la pérdida de una hora ocasionada por el cambio horario. Este proceso es mucho más lento y complicado tras el cambio horario de primavera que tras el de otoño.

A ello, hay que añadir, en algunas personas, las alteraciones en el metabolismo y estado de ánimo asociadas a la entrada de la primavera (astenia primaveral). Estas parecen estar relacionadas con el aumento de la temperatura y de la intensidad y duración de la exposición a la luz ambiental.

 

Consejos para evitar que afecte nuestra vida diaria 

Aunque los expertos aseguran que nuestro cuerpo tarda unos tres días en amoldarse a la nueva hora, habituarse a un cambio de estas características puede afectar en el día a día. Por este motivo, si quieres sobrellevarlo mejor, toma nota de estos consejos:

1. Intentar levantarse antes: como el reloj se adelanta una hora, y por tanto nos quitan tiempo de sueño, intentar madrugar un poco más de lo habitual el fin de semana hará que el lunes cueste menos levantarse y mejorará el descanso.

2. Evitar la siesta: cuando se producen estas modificaciones del sueño es importante evitarlas, ya que no harán más que aumentar el descontrol de los horarios y estaremos más cansados. Si no queda más remedio que echar una cabezada, esta no debe superar la media hora.

3. Tomar alimentos ricos en triptófano: plátano, avena, leche caliente, semillas de lino o almendras son los mejores alimentos para regular los ciclos de sueño y vigilia y el estado de ánimo en esta época, ya que son ricos en triptófano y ayudan a la síntesis de la serotonina y la melatonina, principales controladores del sueño.

4. Consumir fruta: los alimentos ricos en vitamina C ayudan a mantenernos despiertos. Tomar kiwis preferiblemente por la mañana. Por la tarde, los plátanos pueden ser buna opción, ya que como contienen magnesio actúan como relajante muscular. También es recomendable la piña y el aguacate.

5. Adelantar las cenas: cenar un par de horas antes de lo acostumbrado y hacerlo de forma más ligera y sana, facilitará el descanso y evitará que te vayas a a dormir con pesadez o molestias.

6. Realizar ejercicios suaves: la actividad física también nos ayuda a adaptarnos a los cambios de horario. Por las mañanas, al levantarse, se debe realizar un ejercicio más dinámico y a media tarde y con luz natural, una actividad más suave o de mantenimiento.

7. Seguir una rutina: para los más pequeños este tipo de cambios son especialmente dañinos. Como ellos no se suelen regir por los relojes sino por las horas de luz solar, es muy importante reordenar sus horarios.

Fuente: Grupo NC Salud 

 

Cómo contrarrestar los efectos del cambio de hora

La Sociedad Española del Sueño aconseja:

 

> Tratar de levantarse desde el primer día con el nuevo horario. Así le resultará más fácil adelantar el horario para ir a dormir en los días siguientes.

> Evitar totalmente, o acortar el tiempo que dedica a la siesta en los 3-4 días posteriores al cambio horario. De este modo sentirá sueño antes.

> Cambiar cuanto antes sus horarios de comidas para adecuarlos al nuevo horario.

> Evitar la ingestión de cafeína y alcohol durante la tarde-noche.

> Exponerse a la luz natural y realizar ejercicio físico a primera hora de la mañana. Con ello favorecerá un rápido ajuste de su reloj.

> Evitar la exposición a luz brillante y la realización de actividades físicas o mentales intensas al menos dos horas antes de su nuevo horario de acostarse.

> Dormir en oscuridad y con temperatura de la habitación fresca.

> Dormir entre 6 y 8 horas.

 

La falta de sueño o no disfrutar de un descanso nocturno de calidad puede llegar a tener consecuencias muy negativas en nuestra salud física e intelectual. Dormir bien permite mantener adecuadamente nuestra actividad diaria y, en definitiva, llevar un estilo de vida saludable.

 

El Periódico de la Farmacia

Página de origen de la imagen:
mama2punto0.cl

 

Ver:

> Cambio de hora – Nuestro cerebro necesita entre cuatro y cinco días para ajustarse
> Astenia primaveral – Consumir alimentos con probióticos
   

 

 

 

 

 

 

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