Willy Ronis – La joie de vivre malgré tout

 

Auditorio Espacio Cultural Caja Madrid, Barcelona (España)
Conferencia de Marta Gili sobre el fotógrafo Willy Ronis
11 de diciembre

La Obra Social Caja Madrid, en colaboración con la Fundació Foto Colectania, dentro del quinto ciclo de conferencias: Ciclo Iconos. Maestros de la fotografía en imágenes, ha presentado la conferencia que la experta en fotografía y directora del Jeu de Paome, Marta Gili, ha dado sobre el fotógrafo Willy Ronis (1910-2009) del cual ha analizado parte de su obra.

Willy Ronis está reconocido como uno de los fotógrafos más importantes de la posguerra, y está considerado junto a Henri Cartier-Bresson o Robert Doisneau, como uno de los precursores de la fotografía humanista.

Ronis se convirtió en el primer fotógrafo francés en trabajar para la importante revista Life y, en 1953, Edward Steichen, incluyó a Willy Ronis, Henri Cartier-Bresson, Doisneau, Izis y Brassaï en una exposición en MoMA de Nueva York titulada Five French Photographers.

Entre otros premios recibió la medalla de oro de la Bienal de Venecia en 1957 y el gran Premio de las Artes y las Letras en Fotografía por el Ministerio de Cultura de Francia.


Fotografías:©2012 Marisa Ferrer P.

Luces de Navidad en el centro de Barcelona. Ni yo soy Willy Ronis, ni mi ciudad es París. No he vivido ni guerras, ni postguerras pero puede que, mientras ensayo en blanco y negro, se esté librando una batalla perfectamente coloreada: en cada esquina, en cada gesto, en casi cada bolsillo…

Las imágenes de Ronis me hablan de un tiempo pasado, mucho más allá de la insolencia de mi medio siglo. Ronis ofreció al mundo su mirada minuciosa y delicada, posada en los detalles más pequeños de la vida cotidiana: el secreto de sus grandes instantáneas.

Busco en la red y dicen que Willy Ronis dijo sobre su fotografía: «La aventura se mide por el número de kilómetros. Las emociones fuertes no se encuentran sólo en el Partenón. La emoción, si eres digno de ella, la sentirás en la sonrisa de un niño que vuelve a casa con los libros del colegio,  un tulipán en un jarrón iluminado por un rayo del sol, o en la mirada de la mujer amada».

Quizás «Les amoureux de la Bastille» (1957), se hayan reencarnado en aquel par de jóvenes sentados en un banco casi helado del paseo más lujoso de mi ciudad; se entrelazan las manos enguantadas y se miran a los ojos sonriendo, haciéndose promesas secretas que no entienden de crisis.

Puede que «Le petit parisien» (1952), tenga los mismos ojos que el chavalín que veo correr tras un Papá Noël de mentira, mientras se abraza a un indescriptible muñeco de goma, viejo y descolorido.

A lo largo del paseo de hoy han desfilado ante mí algunas de las emociones sugeridas por el maestro. Espero no parecerle arrogante.

La mirada del «fotógrafo del París humano», me ha guiado amable, por un itinerario de rostros, de vida, de cierta alegría y también de movimiento. Aunque con poco entusiasmo inicial, debo reconocer que me ha devuelto una ciudad menos anónima y un poco menos fría.

Me he sumergido en sus instantáneas con una pizca de nostalgia hacia su tiempo y hacia el mío de ayer. Su luz ha compuesto una melodía de otra época, la misma que oigo ahora; el eterno retorno del «siempre».

Y así, entre las hipnóticas e intermitentes luces de Navidad que me envían mensajes secretos, aplastada por el hormigón de unos conocidos grandes almacenes, cierro los ojos. No acabo de encajar demasiado bien en el ambiente navideño de pega. Recuerdo que dicen que dijo: «La fotografía es la mirada. O la tienes, o no la tienes». Y yo decido que no, que no la tengo y que por hoy, ya es suficiente.

Afortunadamente mi compañera se atreve a encerrar fragmentos de noche en su cámara: aquí una estrella, allá otra…. Y el cielo sobre Barcelona reposa sobre nuestras cabezas en forma de bombillas azules, formando sordas campanas.

Antes de acostarme, me lavo la cara ante el espejo: el fotógrafo no ha querido abandonarme todavía. La «emoción» de Ronis en «Le nu provençal» (1949), me devuelve a mi oasis de paz. Puede que su mirada se siga posando en todas las mujeres que como yo hoy, han repetido el mismo gesto de su amada Marie-Anne hace 63 años.

Un hermoso «pas de deux».

 

Obra de Willy Ronis

 

Marina Torné, periodista
Barcelona, 11-12-2012

 

Página de origen de la imagen principal: amateurphotographer.co.uk/photo-news/536340/tributes-to- unique-photographer-willy-ronis
Páginas de origen de las fotografías de Willy Ronis:
cliketclak.skynetblogs.be/archive/2009/week44/index.html
en.wikipedia.org/wiki/Willy_Ronis
rememori.com/obituario/willy_ronis