Afrontar la menopausia sin miedos

La menopausia es un punto de inflexión en la salud y calidad de vida de la mujer, en esta etapa las concentraciones de hormonas pueden disminuir a niveles prácticamente indetectables.

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Un reciente estudio publicado a través de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) confirma que los hábitos diarios están estrechamente relacionados con la mortalidad cardiovascular de las mujeres en edad menopáusica.

Disminución de la densidad mineral ósea, aumento de peso, desequilibrios metabólicos, sofocos o aparición de patologías son algunos de los signos que aparecen en la mujer durante la menopausia.

La menopausia es un punto de inflexión en la salud y calidad de vida de la mujer, en esta etapa las concentraciones de hormonas como los estrógenos, la progesterona o la testosterona pueden disminuir a niveles prácticamente indetectables y esto puede tener efectos directos en la salud.

El doctor Antonio Hernández, médico de la Clínica Keval+ y especialista en medicina integrativa durante más de 20 años, además de autor del libro ‘Testosterona: la hormona de la vida’, explica cómo afrontar la menopausia sin miedos.

 

Cómo afrontar la menopausia sin temor

La menopausia genera incertidumbre y preocupación ya que se trata del proceso fisiológico en el que la mujer deja de ser fértil y sufre un descenso considerable de las concentraciones de estrógeno, progesterona o testosterona.

Los efectos que aparecen en el apartado físico, psicológico o sexual de la mujer menopaúsica pueden ser contrarrestados con herramientas, productos y profesionales que se encargan de que dicha transición pase cada vez más desapercibida.

La menopausia se asocia con la madurez de la mujer y no suele ser bien recibida ya que es una fase que genera miedo e incertidumbre en la mujer, pero hay que vivirlo desde la tranquilidad y como un proceso natural del cuerpo como cualquier otro.

Aunque los descensos de las hormonas sexuales femeninas acontecen a partir de los 40 años (el llamado climaterio) es entre los 49 y 52 años cuando la mujer tiene un descenso más agudo del estrógeno, progesterona o testosterona, las hormonas de las que hemos hablado.

 

Efectos colaterales para la salud

> Disminución de la densidad mineral ósea, lo que puede conducir a mayor predisposición a osteopenia, osteoporosis y fracturas óseas.

> Desequilibrios metabólicos que llevan a pérdida de masa muscular y acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal.

> Interferencias en el perfil lipídico (colesterol, triglicéridos) y en el metabolismo glucémico. Esto predispone a patologías cardiovasculares y neurovasculares.

> Alteraciones en la esfera sexual y anorgasmia.

> Aumento de la fatiga y dolor muscular.

> Sofocos, especialmente nocturnos.

«No todo es negativo ya que muchas mujeres relatan encontrar un espacio y tiempo para dedicarse a sí mismas cuando llega la menopausia; recuperan aficiones aparcadas en épocas pasadas en las que su energía estaba enfocada en otras prioridades.

Por ello actualmente son muchas las mujeres que guiadas por un profesional pueden recuperar su energía, la salud, rendimiento deportivo o espacios sexuales», explica el doctor Antonio Hernández.

 

Herramientas para afrontar la menopausia

Nutrición

En los primeros años de menopausia la mujer debe ser consciente de la disminución de su tasa metabólica, de manera que la capacidad de quemar calorías de forma basal es menor y esto conduce a una mayor predisposición a trastornos metabólicos como la resistencia a la insulina o la diabetes tipo 2.

«Más allá de convertirnos en reduccionistas y realizar dietas hipocalóricas alargadas en el tiempo que tan solo empeorarían la salud, es necesario reestructurar la distribución de las calorías para favorecer la disminución de los carbohidratos, especialmente aquellos derivados de azúcares o harinas refinadas.

Tenemos que priorizar los hidratos de medio índice glucémico como son los tubérculos (patata, boniato o Yuca), legumbres o pseudocereales (quinoa, mijo, amaranto)», informa el Dr. Hernández.

Por ello, es importante la incorporación de una suficiente cantidad de grasas insaturadas a expensas de semillas, frutos secos, pescado azul o aguacate.

Igualmente, debido a que en estos años es vital preservar la masa muscular, debe asegurarse una importante cantidad de proteína de alto valor biológico como el huevo, carne, pescado, o en el caso de desear opciones veganas legumbres, soja o quinoa.

No deben faltar las verduras, hortalizas y frutos rojos para asegurar la ingesta de micronutrientes en el día a día.

Deporte

En la transición de la menopausia el deporte cobra una gran importancia. La mujer tiene que tomar conciencia de la necesidad de realizar una combinación de diferentes tipos de ejercicio.

Por un lado, el ejercicio cardiovascular (atletismo, ciclismo, remo, etc), que puede proporcionar beneficios cardíacos o pulmonares, pero no debemos olvidarnos de los ejercicios de fuerza o pesas destinados a preservar o incluso aumentar masa muscular.

También conviene complementar con sesiones que aporten elasticidad, por ejemplo, practicar yoga o Pilates.

 

Sueño

Debido a que la calidad y profundidad del sueño se encuentra muy afectado en la menopausia (la intensidad de los sofocos agrava el problema), es positivo integrar herramientas que ayuden a la regulación de los biorritmos.

La falta de sueño y descanso puede generar más problemas hormonales y nerviosos que aumenten la fatiga de la mujer durante el día.

Herramientas como hacer la última ingesta de comida tres o cuatro horas antes de ir a dormir, tomar un baño caliente con sales o no exponerse a aparatos electrónicos favorecerán una mejor entrada en el sueño, de la misma forma suplementos como el gaba, magnesio o melatonina ayudarán en la última fase del día.

 

Opciones para modular los niveles hormonales

En los años de transición en los que se produce una disminución de la concentración en sangre de estrógenos, progesterona o testosterona en la mujer, se pueden plantear varias opciones para intentar modular los niveles hormonales.

Por un lado, pueden incorporarse suplementos como las isoflavonas de soja o la salvia (llamados fitoestrógenos) que pueden simular la función del estrógeno en la mujer con menopausia.

Suplementos adaptógenos ayudan a que la inflamación y el agotamiento sean mejor compensados, nos referimos a productos como la maca, la ashwagandha o el eleuterococo.

También es importante que el organismo tenga una buena capacidad para detoxificar y eliminar los llamados disruptores hormonales, los cuales son moléculas que pueden simular de forma alterada el efecto del estrógeno.

Igualmente, cada vez se encuentra más instaurada la terapia de reposición hormonal, con la que un profesional médico con experiencia podrá pautar y personalizar una terapia de hormonas bioidénticas ajustada al historial clínico y las analíticas de la paciente.

 

La terapia de reposición hormonal

La terapia de reposición hormonal consiste en la incorporación de estrógenos, progesterona y testosterona de forma que se recuperen las concentraciones de dichas hormonas en edad fértil, esto generará un impacto positivo en la calidad del hueso, el cabello, la piel, la hidratación de las mucosas, el metabolismo o la mejoría de la esfera sexual o calidad de los orgasmos.

Esta es una opción médica que no queda exenta de posibles efectos secundarios y por eso en mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama o de útero no debería realizarse.

 

Es importante remarcar que, aunque la medicina está adquiriendo fármacos, herramientas quirúrgicas y soluciones para muchas patologías, cada vez es mayor el interés por prevenir los estados y desequilibrios asociados al envejecimiento que pueden restar calidad de vida en ambos sexos.

La mujer con menopausia es uno de los mayores retos para la medicina integral, desde donde se ofertan pautas y herramientas que bien armonizadas pueden prevenir múltiples síntomas asociados al envejecimiento y mejorar la calidad de vida de las personas.

 

 

Agencia ARA
Comunicación y Contenidos
Rebecca Turbí – rebecca.turbi@agenciaara.com

Origen de las imágenes:
Darina Belonogova- pexels.com
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