Prevención del cáncer de cuello de útero – Realizar revisiones periódicas

La edad de vacunación idónea es en la preadolescencia (entre los 9 y 14 años), antes del inicio de las relaciones sexuales. La vacuna del VPH está financiada también para los niños en toda España.

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Cribado y vacuna

Los virus del papiloma humano (VPH) comprenden un grupo de virus que se transmiten casi exclusivamente por contacto sexual, y cuya infección es la causa de casi todos los casos de cáncer de cuello de útero y de la mitad de los cánceres de vulva y pene. Es por ello que la prevención es esencial y hay que realizar revisiones ginecológicas periódicas.

Existen más de 120 tipos distintos de estos virus que pueden infectar al ser humano, aunque sólo 15 de ellos se consideran de alto riesgo para el desarrollo de cáncer de cuello de útero, siendo los tipos 16 y 18 los causantes de más del 70% de los cánceres.

Otros tipos (tipos 6 y 11) son los causantes de los denominados condilomas acuminados (verrugas genitales).

En el mundo, aproximadamente el 10-15% de las mujeres de 30 a 35 años están infectadas. En cuanto al cáncer de cuello de útero, cada año se diagnostican en España unos 2.100 nuevos casos.

Con 740 muertes al año, este cáncer es, después del cáncer de mama, el segundo más frecuente en mujeres entre 15 y 44 años.

 

Citologías periódicas

Hasta el momento, la exploración ginecológica y la realización de citologías periódicas en las mujeres sexualmente activas son las estrategias que han permitido el diagnóstico temprano y el control de las lesiones precancerosas, con disminución importante de la frecuencia de cáncer de cuello uterino.

El denominado ‘cribado’ cervical se utiliza para encontrar células del cuello del útero anormales en fases precoces de crecimiento, cuando pueden ser fácilmente eliminadas y, por lo tanto, no progresar a cáncer.

La prueba que se utiliza habitualmente para detectar posibles anormalidades es la citología. Durante una rápida, sencilla e indolora exploración, el médico toma una muestra de células del cuello del útero. Estas células son enviadas al laboratorio, donde serán examinadas.

Toda mujer debería empezar sus revisiones no más tarde de tres años después de su primera relación sexual.

Después de dos citologías normales, la siguiente revisión debe hacerse a los tres años. A los 30 años de edad, además de la citología se debe realizar un test de virus del papiloma humano (VPH). Si la citología y el test de VPH son negativos, la revisión puede realizarse cada cinco años.

La utilización de las vacunas frente a los tipos de virus del papiloma más patógenos, que trataremos en el siguiente apartado, no elimina la necesidad de realización de las citologías, si bien permite ir adecuando la frecuencia de su realización en mujeres vacunadas con intervalos de control más largos.

 

La vacuna

Según apuntan las recomendaciones de los organismos sanitarios, tanto a nivel nacional como internacional, la estrategia de prevención más completa frente al cáncer de cuello de útero es la revisión ginecológica combinada con la vacunación frente al VPH.

Actualmente, existen dos vacunas frente al VPH altamente eficaces y muy seguras, ya que no contienen partículas de virus y por tanto no pueden producir la infección.

Ambas previenen frente a los dos tipos de VPH de alto riesgo, VPH 16 y 18, asociados al 70% de los casos de cáncer de cuello de útero; una de ellas protege además frente a los dos tipos de VPH más frecuentemente asociados a verrugas genitales o condilomas, VPH 6 y 11, responsables del 90% de los casos.

Además, la vacunación protege también de otras lesiones asociadas a VPH en el tracto genital femenino, como son las lesiones precancerosas de vulva y de vagina.

La pauta de vacunación consiste en 3 dosis administradas en 6 meses, e incluso una de las vacunas admite su administración flexible durante 1 año.

 

Edad para vacunarse

La edad de vacunación idónea es en la preadolescencia (entre los 9 y 14 años). No obstante, según las recomendaciones de distintas sociedades médico-científicas, las mujeres de mayor edad, incluso aquellas que ya han iniciado su vida sexual, también pueden beneficiarse de la vacuna ya que es poco probable que se hayan infectado por todos los tipos de VPH incluidos en la misma.

En este sentido, estudios en mujeres mayores de 26 años con excelentes resultados han permitido ampliar la indicación a mujeres hasta en torno a los 45 años.

Hay que tener en cuenta que la vacuna no es terapéutica. Es decir, si en el momento de la vacunación la mujer ya está infectada por alguno de los tipos de VPH incluidos en la vacuna, la mujer quedará protegida con un cien por cien de eficacia frente a los otros tipos de VPH de la vacuna, pero no frente a los que ya estaba infectada.

Asimismo, la vacuna no tiene efecto sobre la evolución de una eventual lesión o neoplasia cervical que esté ya presente en el momento de la vacunación.

 

La vacuna en España también para los niños

La vacuna del VPH está financiada también para los niños en toda España. Así lo decidió la Comisión de Salud Pública (octubre de 2022), que también aprobó ampliar al calendario de vacunación infantil para incluir la vacuna de la gripe entre los 6 meses y los 5 años.

La vacuna se administrará a niños varones de 12 años. La pauta para ambos será de dos dosis con un intervalo mínimo de seis meses. Las comunidades autónomas se tuvieron incorporar antes de 2024, según un comunicado del Ministerio de Sanidad.

Según informa la Clínica Sanabria, diversos estudios en hombres muestran que la vacunación de éstos beneficia a sus contactos sexuales y a sí mismos. 

A mediados del año 2020 ya eran 33 los países que habían introducido la vacunación rutinaria de niñas y niños en sus calendarios vacunales.

Es muy importante entender, que el hecho de que en algunos países la vacuna no esté financiada en los varones, o incluida en el calendario vacunal, no significa que no sea recomendable.

Pregunte a su médico o farmacéutico cómo protegerse adecuadamente frente a la infección por VPH y las lesiones que produce.

 

Vacunación en situaciones especiales

> Embarazo: aunque datos sobre la administración de la vacuna durante el embarazo no han mostrado ningún problema de seguridad, se recomienda posponer la vacunación hasta después del término del embarazo.

> Lactancia: puede ser administrada en la lactancia.

>  Fiebre: la administración de la vacuna debe posponerse en mujeres que padezcan una enfermedad aguda grave que curse con fiebre. Sin embargo, la presencia de una infección leve, como por ejemplo una infección respiratoria leve del tracto respiratorio superior o de fiebre de pocos grados no es una contraindicación para la vacunación.

 

 

El Periódico de la Farmacia 
Publicación de información sanitaria, Nº 99
www.facebook.com/elperiodicodelafarmacia

Fuente: Cortés J et al. Prevención primaria y secundaria de los cánceres de cuello de útero y vulva: recomendaciones para la práctica clínica. Prog Obstet Ginecol 2010;53 (Supl 1):1-19.

Ver: Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia 

Origen de la imagen:
freepik.es

Ver:

> Virus del Papiloma Humano – La vacuna también en niños y hombres    
> Salud sexual – Gonorrea, sífilis y clamidia van en aumento   
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1 P. 01-10-2010