‘Hacia donde va la genética’ – Salvador Macip

 

[Barcelona Eventos / Cultura – Ciencia]

 

Sede ‘Amics de la UNESCO’, Barcelona
Conferencia: ‘Hacia donde va la genética’ por Salvador Macip
9 de enero de 2020

Dentro del proyecto ‘Espacios de reflexión en Bioética’, que busca debatir con profundidad temas vinculados a la vida y la ética, el cientifico Salvador Macip nos habla sobre hacia donde va la genética.

La Fundación Víctor Grifols, con la colaboración de Amics de la UNESCO, es la encargada de organizar las charlas que se ofrecen en este proyecto.

En esta ocasión las preguntas, preocupaciones y dudas sobre cómo la manipulación genética ofrecerá la posibilidad de modificar nuestras capacidades, de redefinir lo que es el ser humano, o cómo permitirá erradicar enfermedades e incluso mejorarnos, han sido puestas sobre la mesa por el científico.

“La ciencia ha abierto una puerta que la sociedad prácticamente ni sabía que existía”, afirma el Dr. Macip, que propone que los científicos deben salir a explicar qué está pasando en sus laboratorios y los políticos deben proporcionar plataformas necesarias para estas discusiones. «Sólo así nos aseguraremos de que estos descubrimientos son usados realmente para construir un futuro mejor».

 

Salvador Macip

Salvador Macip (18 de diciembre de 1970), estudió medicina en la Universitat de Barcelona, donde también se doctoró en Genética Molecular.

Desde finales del 1998 hasta principios del 2008 trabajó en el hospital Mount Sinai de Nueva York, estudiando las bases moleculares del cáncer y el envejecimiento. Desde 2008 continúa investigando sobre los mismos temas en el Departamento de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Leicester (Reino Unido), en el que es director.

Ha publicado cuentos, novelas y libros para niños, por los que ha obtenido diversos premios. Sus libros de divulgación científica ‘Inmortales y perfectos (Cómo la medicina cambiará radicalmente nuestras vidas)’, ‘Las grandes plagas modernas (La gripe, el sida y otros enemigos invisibles)’ y ‘Qué es el cáncer (y por qué no hay que tenerle miedo)’, son muy conocidos.

Se encargó del blog sobre investigación biomédica para elmundo.es y escribe mensualmente un artículo de opinión en temas científicos en El Periódico. Investigador, humanista, divulgador y escritor, tiene una especial habilidad para comunicarse con el público joven.

 

La Medicina y la Biomedicina

Según el científico: “En la Medicina clásica tenemos a los médicos y enfermeras. En la Biomedicina, palabra en la que se incluye:

Medicina regenerativa
Biología sintética
Clonación
Medicina personalizada
Bebés de diseño
Estudio del cerebro
Manipulación genética
Ciborgs y hombres biónicos, e
Información genética,

tenemos trabajando juntos a físicos, biólogos, informáticos, farmacéuticos, veterinarios, químicos, matemáticos, estadísticos, ingenieros y bioquímicos”.

 

El poder de las células madre

En las terapias antienvejecimiento y en la medicina regenerativa, se trabaja con el poder de las células madre (embrión, cordón umbilical) y con las iPSC (induced Pluripotent Stem Cells o células madre pluripotentes inducidas). Éstas se obtienen mediante un proceso de reprogramación celular.

Esto quiere decir que la reprogramación celular permite convertir cualquier célula del cuerpo en una célula madre pluripotente, lo que abre grandes posibilidades en el tratamiento de enfermedades.

Su descubrimiento en el 2006 sorprendió a muchos científicos y cambió la manera de pensar sobre el funcionamiento de las células.

Fue el científico Shinya Yamanaka quien hizo un descubrimiento sorprendente (cualquier célula del cuerpo en division puede convertirse en una célula madre pluripotente) que le llevó a ganar el Premio Nobel de Fisiología o Medicina. Encontró una nueva manera de ‘reprogramar’ células especializadas adultas para convertirlas en células madre.

 

El ADN

“Todos los seres vivos estámos hechos de células. Aunque las diferentes funciones y formas de cada tipo de célula del cuerpo humano hace que sean diferentes (las de la sangre, las de los músculos, las de los tejidos…), en el núcleo de todas nuestras células está el mismo ADN. Todas tienen la misma información genética.

Este hallazgo se hizo en los años 50 gracias a James Watson y Francis Krick, que descubrieron la estructura de la molécula ADN, lo que les valió el Premio Nobel de Medicina en 1962. Hasta entonces no se sabía cómo se pasaba la información genética, no se sabía donde ir a mirar.

Así pues, dentro de la célula existe una molécula que se llama ADN y que guarda toda la información genética como si fuera un disco duro.

Desde entonces se sabe donde encontrar la información genética, se puede saber porqué las células enferman y entender cómo esta información genética, que podemos leer y manipular, afectará el futuro de los humanos.

A partir de este descubrimiento se puede conseguir que estemos más sanos el máximo tiempo posible, crear vida en el laboratorio a partir de 0, personalizar la medicina con tratamientos y terapias nuevas, manipular la genética y llegar a estudiar el cerebro hasta casi poder leer los pensamientos.

Todo ello es muy excitante pero aún no sabemos los peligros que implica”, reflexiona el investigador.

 

Las CRISPR

«A pesar de que hace décadas que somos capaces de modificar los genes de una gran variedad de genes vivos, desde plantas a mamíferos, las particularidades biológicas de los humanos hacían imposible pensar en aplicarlos, con las tecnologías disponibles, a nosotros mismos. Esto cambió en 2012, cuando se presentó en público una nueva herramienta de edición genética llamada CRISPR/Cas9 que simplificaba los procesos hechos rutinariamente en muchos laboratorios de todo el mundo.

Al año siguiente la revista Science incluyó CRISPR/Cas9 en su lista anual de los avances más importantes, en segundo lugar, detrás de la inmunoterapia contra el cáncer.

La característica que ha despertado mayor interés y a la vez mayores recelos, es sin duda la de poder extender a los humanos lo que ya se podía hacer en animales», explica Macip.

CRISPR/Cas9

«El fenómeno biológico en el que se basa CRISPR/Cas9 lo descubrió en 1993 un valenciano, Francisco Juan Martínez Mojica, que observó que las bacterias tienen un sistema de defensa que les permite cortar a trozos cualquier ADN extraño (por ejemplo procedente de un virus que hubiera infectado la célula).

Lo llamó SRSR (short regularly spaced repeats), unas repeticiones cortas de información genética, espaciadas regularmente en el genoma de la bacteria, que controlaban los cortes.

Más adelante, el fenómeno se acabaría llamando CRISPR (clustered regularly interspaced short palindromic repeats, o repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente espaciadas) y se vio que podía ser utilizado para cortar a voluntad  cualquier genoma en el lugar donde quisiéramos».

Cambios en el ADN

«Esto sucedió en 2012 cuando Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier demostraron que podían utilizar el mismo principio para hacer cambios específicos en el ADN de una célula.

Desde entonces se ha ido perfeccionando la técnica de forma que ahora con estas herramientas podemos hacer, de forma sencilla y bastante eficaz, prácticamente cualquier cosa que se nos ocurra con el ADN, como pegar, cambiar, sustituir y añadir trozos a un genoma», nos explica Macip.

La frontera ética

Parece ser que los investigadores están en desacuerdo sobre realizar cambios en la herencia de los genes. Según algunos es cruzar una línea ética.

«Recordemos al biofísico chino, He Jiankui, que usó la tecnología CRISPR para modificar embriones humanos para hacerlos inmunes al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV), sin tener en cuenta los posibles efectos desconocidos, los riesgos y lo que puede ocurrir en las generaciones futuras, cuando se modifican embriones.

La corte china ha condenado a He Jiankui a tres años de prision por ‘prácticas ilegales de medicina’, y a dos de sus colegas les ha impuesto penas más suaves», nos comenta el científico.

 

La genética hacia los ciborgs

“La genética está cambiando el aspecto de la humanidad. Vamos hacia la era de los posthumanos. ¿Cómo la genética cambiará nuestro aspecto? ¿Nuestros descendientes serán todos iguales, o parte de ellos de color azul, o todos con muy alto nivel intelectual, o todos con implantes cibernéticos?

Nos enfrentamos a una serie de retos éticos que deben resolverse con urgencia, antes de que cambiemos para siempre el aspecto de nuestra especie. ¿Se debe permitir la manipulación genética de embriones humanos? ¿Siempre, nunca o sólo en algunos supuestos? Es realmente segura? ¿Qué beneficios puede aportar?”, el científico nos plantea estas preguntas que están actualmente haciéndose muchos profesionales del campo de la Biomedicina.

De hecho ya existen hombres y mujeres biónicos o ciborgs. Con brazos y piernas con dispositivos cibernéticos que mejoran su mobilidad o con antenas que se implantan en la cabeza. Por ejemplo, Neil Harbisson, que es la primera persona reconocida como ciborg.

La antena que lleva implantada le permite ver y percibir colores invisibles como infrarrojos y ultravioletas así como recibir imágenes, videos, música o llamadas telefónicas directamente a su cabeza desde aparatos externos como móviles o satélites.

 

Reflexión

Esta impagable charla que nos ha ofrecido el investigador Salvador Macip, nos ha llevado a una profunda reflexión. Muchos de los asistentes no estábamos al día de los avances en la maniplación genética y sus posibles consecuencias.

Si bien es cierto que se puede conseguir que los humanos vivamos más y con una mejor calidad de vida, también lo es, por ejemplo, que se puedan crear bebés a medida. Se podría escoger el color de la piel, de los ojos, el nivel de inteligencia, la resistencia a enfermedades… pero ¿sabemos los peligros que esto puede causar en generaciones futuras?

 

L. Sedó
Barcelona, 9-01-2020

Fotografías de Salvador Macip tomadas durante la conferencia: ©2020 L. Sedó
Imagenes proyectadas durante la charla

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