Feng Shui es salud – Disposición dormitorios de adultos y niños

El Feng Shui ayuda a habitar un espacio en las mejores condiciones posibles y brinda consejos para cuidar la salud

[Tendencias] 

 

Para algunas personas el Feng Shui representa una moda y, quizás, también una superstición; para otras, se convierte en sinónimo de decoración y, para la inmensa mayoría,  resulta un gran misterio.

En realidad se trata de una disciplina milenaria a caballo del arte y de la ciencia y, si bien es cierto que la aplicación de sus principios repercute sobre la decoración y busca la belleza y la armonía, es algo más profundo y, entre otros beneficios, ofrece herramientas para el bienestar.

Así pues, ayuda a habitar un espacio en las mejores condiciones posibles y brinda consejos para cuidar la salud. En este marco, el sueño reparador deviene un elemento clave.

Ayuda, entre otras cosas, a escoger y armonizar un espacio sano para dormir y a determinar hacia qué dirección debe dormir cada persona para un buen descanso.

Cada noche, en el dormitorio, se recargan las pilas para el día siguiente. Por ello es importante aplicar en él los principios del Feng Shui y garantizar un entorno favorable.

 

Consejos prácticos

 Estas son algunas recomendaciones que se pueden aplicar en cualquier dormitorio:

> La decoración no debe ‘comerse’ a la persona (por ejemplo, es preciso evitar los cabezales o los cuadros demasiado grandes) y tiene que crear un ambiente agradable. Colores que contribuyen a ello son el salmón, el melocotón, el beige…, siempre en tonalidades muy suaves.

> En lo relativo a las camas es fundamental que dispongan de cabezal y las correspondientes mesillas de noche. Éstas representan un acompañamiento, un apoyo en la vida.

> Se recomienda que los muebles sean de materiales naturales y las sábanas, de lino o algodón.

> No debe haber nada que resulte excesivo colgado encima de las cabezas (estanterías, etc.)

> Si se estudia o se trabaja en la misma habitación en la que se duerme, es preciso ventilar muy bien antes de ir a dormir –aunque el tiempo, a fuera, sea muy frío- y siempre, si gusta, perfumar la estancia.

Aromas frescos como la del agua de rosas, la de colonia infantil, la de cítricos o la de lavanda son muy adecuadas.

 

Dormitorios de adultos

> Una persona adulta, aunque no tenga pareja, debería dormir siempre en una cama doble con el objetivo de dejar espacio a la posibilidad de tenerla.

> A esta cama doble debe poder accederse sin obstáculos por ambos lados y, por consiguiente, no debe arrinconarse contra la pared.

 

Dormitorios de pareja  

La pareja simboliza el equilibrio yin-yang (femenino-masculino, luna-sol, noche-día, etc.) y representa el tronco de un árbol que sostiene las ramas (hijos).

En este sentido, hay que protegerla y resulta conveniente que:

> Su habitación esté lo más alejada posible de la puerta de entrada a la vivienda –como símbolo de intimidad resguardada y de protección- y que no se vea fácilmente desde las zonas compartidas (por ejemplo, resulta inadecuado que comunique con el comedor o con el salón; si así fuera, habría que mantener la puerta cerrada).

> La cama debería ser alta.

> Los dos miembros de la pareja cuenten con unas condiciones similares (una mesilla y una lámpara para cada uno, accesibilidad equiparable a ambos lados de la cama…)

> La cama no sea redonda, porque simboliza inestabilidad y promiscuidad.

> El dormitorio no comunique con un baño, por el mismo motivo, ni que circule agua por detrás del cabezal.

> No esté presente la simbología del 3 sino la del 2 (por ejemplo, si se ponen cojines encima de la cama, si se cuelgan cuadros o si se ponen unas flores, que nunca se trate de un trío sino de una cantidad par).

 

Dormitorios infantiles 

> El ambiente de las habitaciones para niños no debe ser recargado.

> Se trata de evitar provocar más dispersión que la habitual en esos locos bajitos. Por lo tanto, si hay juguetes, tenemos que procurar que por la noche queden guardados en armarios u organizadores; si duermen con algún que otro peluche, que no haya demasiados muñecos a la hora de ir a dormir; que no haya demasiados cuadros en las paredes, etc.

> Las literas no son interesantes y, siempre que sea posible, se aconseja que cada niño duerma en una cama individual y en su propia habitación, excepto cuando son muy pequeños. Si resulta indispensable tener que echar mano de literas porque el espacio lo exige, se recomienda que los niños se turnen para ir durmiendo, alternativamente, arriba y abajo.

 

Consejos específicos

Se precisará la intervención de un consultor de Feng Shui tradicional para armonizar un dormitorio concreto mediante la combinación exacta de elementos –fuego, tierra, metal, agua y madera-  que resulte más adecuada según el caso.

Para determinarlo usará la brújula y tendrá en cuenta la fecha de nacimiento de este espacio.

Así mismo, señalará cuál es la dirección más favorable para cada persona y, mediante la geobiología, comprobará si en la zona en la que se duerme existe alguna geopatía que deba ser evitada.

 

 

Montserrat Milian Batista
Consultora de Feng Shui tradicional
fengshui@montsemilian.com
www.montsemilian.com 

Página de origen de la imagen: 
hogarutil.com

VER:
> El Feng Shui – El arte de «tirar los trastos» 

> La habitación de matrimonio y el El Feng Shui

 

 

 

 

 

3 – 24-03-2017
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