La tartamudez – Sus causas siguen siendo desconocidas

 

[Salud / Familia]  

 

 

El presidente de la Fundación Española de la Tartamudez, recordó que más de medio millón de personas viven con tartamudez en España (ABC, 22-10-2018). Esto supone en el conjunto de la población el 2% de adultos y el 5% de niños. Por cada mujer que la sufre hay cuatro hombres que padecen esta disfunción. La gran incidencia de esta problemática, no ha hecho que se conozca y se comprenda mejor. Por este motivo la Fundación Española de la Tartamudez recuerda que las personas que tartamudean no son menos inteligentes ni tienen problemas de personalidad, nervios o ansiedad. No es ni tan solo una enfermedad, sino una dificultad

 

Acudir a un especialista a los primeros síntomas

La Fundación insiste que si se detectan los primeros síntomas en los niños (la tartamudez se inicia desde los 2 a los 5 años), los padres se dirijan a un especialista o a uno de los grupos de autoayuda que la Fundación tiene repartidos por casi toda la geografía española. El diagnóstico precoz es la mejor manera de parar el problema que puede convertirse en una disfunción.

Las causas de la tartamudez siguen siendo desconocidas. Las consecuencias, en cambio, no. Esta dificultad en la verbalización puede conducir a un suicidio social, sin olvidar la discriminación a la cual son sometidos en el ámbito laboral. Por esta razón, la Fundación quiere romper una lanza a favor de estas personas, y ayuda y ampara social y legalmente a los que lo soliciten.

 

Consejos útiles

La Fundación Española de la Tartamudez crea y difunde material informativo para dar a conocer qué es esta disfunción y cómo tratar a las personas que la sufren. En este sentido, la Fundación recomienda seguir los siguientes consejos cuando se hable con ellas:

> Evitar comentarios como: “Habla más despacio”, “No te pongas nervioso”, etc., ya que la situación, se vuelve más tensa y desagradable para el que sufre la disfunción.

> Mantener el contacto visual, no os avergonzéis, no os burléis o os riais de la situación.

> Intentar transmitir a la persona que lo más importante es lo que dice, no cómo lo dice.

> Cuando la persona que tartamudea salga del bloqueo o hable fluidamente, no le digáis frases como “Lo has hecho muy bien”, “Te felicito, estás hablando mejor”. Esto hace que se sienta evaluada cada vez que habla.

> Cuando habléis con una persona que tartamudea, intentad en todo momento comportaros igual que lo haríais con otra persona. Respetadla. Esta es la mejor ayuda que podéis ofrecerle.

 

Fundación Española de la Tartamudez
e-mail: info@fundacionttm.org –  www.fundacionttm.org

 

La tartamudez 

La tartamudez es una dificultad que se caracteriza por un aumento de la tensión verbal y corporal en el momento de la comunicación. Se puede describir como un desorden en el curso fluido de los movimientos del habla que se caracteriza por interrupciones más cortas o más largas de los mismos. Al observarlas, estas interrupciones de la fluidez pueden tener características, tales como la repetición de sonidos, sílabas o palabras, prolongaciones y pausas, como resultado de bloqueos motores.

Estas dificultades en la fluidez del habla suelen manifestarse a partir de los 2, o 3 años de edad, y suelen confundirse con los «errores normales de la fluidez» que también pueden manifestarse en estas edades. El ámbito escolar no escapa al desconocimiento general que se tiene sobre este tema.

La tartamudez o disfemia es un trastorno que afecta el proceso comunicativo de la persona y que se caracteriza por interrupciones involuntarias en la fluidez de su habla ocasionado por continuas repeticiones y espasmos. Estas interrupciones en la fluidez del habla se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés. Ellas son la expresión visible de la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales que determinan y orientan en el individuo la conformación de un ser, un hacer y un sentir con características propias.

 

Distintos transtornos que pueden  producir la tartamudez 

El DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, compilado por la American Psychiatric Association), indica también que la disfemia es un trastorno en la fluidez, pero sobre todo en la organización temporal del habla.

Por su parte, el tartamudo es una persona con determinadas características biológicas, que se evidencian en una forma particular de expresión verbal. Estas características biológicas son condicionadas e incrementadas por el entorno, a través de las evaluaciones negativas que de la forma de expresión verbal se hacen, tanto por parte del interlocutor, cómo del propio hablante.

> Neurogénica: Es producida por alguna lesión o golpe en el cerebro. También se conoce como tartamudez adquirida. El tartamudeo puede ocurrir en cualquier parte de la palabra. Tartamudean incluso cantando o susurrando. No muestran miedo o ansiedad.

> Psicógena: Es la menos común. Es producido por algún trauma severo. Por el siglo XIX, se pensaba que era la causa principal de tartamudez. Con los recientes estudios, se ha demostrado que no era correcta. El tartamudeo es independiente de la situación. No muestran ansiedad.

>  De Desarrollo: Es el tipo de tartamudez más común. Ocurre cuando el niño está aprendiendo el lenguaje y el habla, alrededor de los 2 y 5 años. El niño cuando está aprendiendo estructuras gramaticales más complejas tiene difluencias propias de este aprendizaje. Unos reaccionaran adecuadamente, recuperándose de esta fase. Otros, si se han dado los factores en intensidad y relación adecuados para que disparar la tartamudez, reaccionarán ante estas difluencias desarrollando estrategias para superarlas (uso de fuerza y tensión en el habla) y ocultarlas (evitar hablar). Estos niños tienen muchas probabilidades de convertirse en tartamudos adultos.

Conceptualmente podemos definir la disfemia como un trastorno de la fluidez verbal en el cual no se dan anomalías orgánicas y se caracteriza por las interrupciones verbales que afectan al ritmo del lenguaje y a la melodía del discurso.

 

Tipos de disfemias:

> Tartamudez inicial: Tiene lugar entre los 3 y los 4 años. No todos los niños la pasan, aunque se considera normal su padecimiento dentro del desarrollo comunicativo.

Tartamudez propiamente dicha: Aparece entre los 7 y los 10 años. Es la disfemia propiamente dicha, la patológica. Por parte de la sintomatología asociada, encontramos en primer lugar las manifestaciones lingüísticas, que son: uso de muletillas verbales; perífrasis y lenguaje redundante; alteraciones sintácticas y frases incompletas; y abuso de sinónimos. Luego están las manifestaciones conductuales, que son: retraimiento y logofobia (por el rechazo social que experimentan los tartamudos); reacciones de angustia y ansiedad a la hora de comunicarse; conductas de evitación en situaciones comunicativas; manifestaciones emocionales de diverso tipo (rubor, timidez, etc.) Luego están las manifestaciones corporales y respiratorias, que son: sincinesias corporales (movimientos corporales involuntarios); alteraciones en la musculatura facial (tics, crispación, gestos, etc.); hipertensión de los músculos articualtorios y laríngeos y corporales; alteración fonorrespiratoria (incoordinación entre la actividad de inspiración y la de expiración); y respuestas psicogalvánicas (sudoración, palidez, etc.).

 

Clasificación de la tartamudez 

En cuanto a la clasificación, hay tres tipos de tartamudez (de la propiamente dicha, según la anterior clasificación):

>  Tartamudez tónica: Se caracteriza por la interrupción total del habla durante cierto tiempo (espasmo o inmovilización muscular), produciéndose a continuación una emisión repentina de la expresión verbal.

>  Tartamudez clónica: Se trata de repeticiones involuntarias, bruscas y explosivas de una sílaba o grupo de sílabas durante la emisión verbal.

> Tartamudez tónica – clónica: Se dan las características de las dos anteriores. Es la más frecuente.

 

Factores etiológicos 

Por parte de los factores etiológicos (etiología multifactorial), podemos destacar que se descarta cualquier anomalía orgánica; influye la herencia (los antecedentes familiares causan la enfermedad en el 30% de los casos); el sexo (se da más en hombres); la lateralidad contrariada (personas que eran zurdas y les obligaron a escribir con la mano derecha); retroalimentación auditiva demorada; trastornos de personalidad y respuesta a la ansiedad; falta de coordinación entre los sistemas respiratorio y fonatorio; y el aprendizaje.
 

 

Fuentes:
> http://www.elenciclopedista.com.ar/tartamudez/   
> Fundación Española de la Tartamudez   

 

Página de origen de la imagen:
Akros

 

 

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