Recordando las chapuzas políticas en la guerra de Irak (2004)

 
Todo lo que está sucediendo en Siria y los movimientos políticos de EE UU me hacen pensar otra vez en la guerra de Irak y el desastre monumental que aún se arrastra y se arrastrará por mucho tiempo. Volvemos a los objetivos que están muy lejos de ser las víctimas. Otra vez negocios «sucios», otra vez muertes sin sentido, otra vez el desastre sin fin. Ahora el escenario
tiene otros actores: sólo esta mínima diferencia.
 
Quiero recordar lo que publicamos el 08-04-2004: 

Información “defectuosa” para justificar la guerra y otras chapuzas
políticas
 

Me preocupa que Powell presentará información “defectuosa” para justificar la guerra (El País, 4-4-2004), me preocupa que el gobierno de EE.UU. no tenga la culpa, que la culpa se la pase a la CIA. Que las fotografías aéreas de laboratorios móviles para fabricar armamento químico y biológico, que nadie pudo discernir exactamente qué era lo fotografiado, presentadas como prueba fundamental ante el Consejo de Seguridad de la ONU resulta que no son tales. Que el “Informe sobre Irak” también presentado por Powell para demostrar la necesidad de la declaración de guerra a Irak, elaborado, según él, por los servicios británicos de espionaje, fuera redactado por los ayudantes de Alistair Campdell, director de comunicación de Tony Blair. Que dichos ayudantes redactaron este Informe copiando dos trabajos universitarios publicados en Internet. Uno de Ibrahim al Marashi y el otro de Ken Gause y Sean Boyne.

No entiendo la actuación del representante del gobierno de EE.UU. ante el Consejo de Seguridad cuando ya tenían decidido qué hacer con o sin el apoyo de la ONU. Un tema tan importante como la declaración de una guerra y todo lo que ello comporta basado en pruebas que no eran fiables, en fuentes que no se sabe bien de donde salieron, en informaciones poco creíbles. Tan eficientes como se nos presentan las instituciones americanas y para algo tan primordial, de vida o muerte para muchas personas, lo dejaron a la buena de Dios: podría ser esto… quizá aquello.. no sabemos bien que pasa… y ahora nos dice este señor Powell: “Tenemos que analizar como hemos llegado a esto. Lo he discutido con la CIA”.

¿Y esta decisión, la declaración de una guerra, no se hubiera tenido que analizar antes, mucho antes? Se me pone la piel de gallina de pensar qué especie de personajes nos están dirigiendo hacia el caos.

Sibel Edmonds, ex funcionaria que fue contratada después del 11-S para traducir documentos que tenían que ver con la lucha antiterrorista, declara en The Independent que la amenaza de un ataque parecido al de las Torres Gemelas ya hacía tiempo que circulaba en las más altas esferas del poder en Washington y nadie hizo nada de nada.

Según Sibel Edmonds meses antes del ataque había diferentes documentos clasificados que anunciaban “planes terroristas para atacar con aviones”. “… Los interesados en saber la verdad no tienen más que acudir a los archivos…” (La Vanguardia, 03-04-2004).

Me da escalofríos que Bush se tome a cuchufleta esta guerra, que bromee comentando fotos suyas en posición de buscar algo debajo de una alfombra y que él mismo comente que está buscando las armas de destrucción masiva. ¡Señor Bush, está muriendo demasiada gente por su obsesión inexplicable contra Irak para permitirse ni una sonrisa al respecto!

Y mucho más me preocupa que haya tanta gente riendo con él, haciéndole coro.

No entiendo qué es lo que hacen exactamente tantos mercenarios pagados por EE.UU. en Irak. ¿Son guardaespaldas de los soldados?

Estamos hablando de más de 10.000 norteamericanos trabajando en empresas de servicios destinados al ejército americano o en compañías privadas de seguridad donde ex militares y ex policías son contratados con un salario de más de doce mil euros al mes. (La Vanguardia, 3-4-2004).

Las personas asesinadas en Faluya trabajaban para Blackwater USA Security y daban seguridad en transportes de alimentos. Hay otras muchas empresas dedicadas a la seguridad y contratadas por el Pentágono. Son empresas dedicadas a reunir un nuevo tipo de mercenarios, llamados agentes de seguridad,  que están dispuestos a ir a zonas especialmente peligrosas para ganar un dinero rápido. (El País, 2-4-2004).

Ahora las tropas americanas cercan Falluja y quieren castigar a los culpables. De acuerdo si castigan a los culpables, pero yo me pregunto ¿morirán otra vez inocentes? ¿se castiga de igual forma a quien ha matado periodistas, fotógrafos, gente que nada tiene que ver con esta guerra? ¿por qué tengo la sensación que no todos los muertos son iguales para los estadounidenses? ¿es posible que quien no sea estadounidense sea enemigo?

(Muy interesante ver el artículo de Robert Fisk (La Vanguardia, 04-04-2004))

¿Por qué treinta y seis horas después de la detención del imán Mustafá al Yuqubi, detención que se supone hecha por soldados de las fuerzas especiales estadounidenses, no habían informado de ello al general Fulgencio Coll, jefe de la Brigada Plus Ultra, ya que el incidente había ocurrido en la zona bajo su control? (El País, 5-04-2004)

Me preocupa el ataque a las tropas españolas por esta detención que no hicieron y que quien la ha hecho no aclare esta confusión. Porque, pienso, que puede ser muy posible que sea muy conveniente a los defensores de esta guerra involucrarnos más y más para que sea más complicada la retirada de nuestras fuerzas que, dicho sea de paso, nunca hubieran tenido que desplazarse a Irak.

Es posible también que nos estén “castigando” por no querer participar de este despropósito que cada vez les resulta menos explicable.

“Algunos españoles no pueden ocultar su malestar con el comportamiento de los estadounidenses: “Nos causan más problemas que ayuda”, dice un capitán. Antes de la llegada de la Brigada Plus Ultra, los soldados estadounidenses ya eran detestados por sus métodos expeditivos” (El País, 05-04-2004).

“Ocho paramilitares de la empresa Blackwater Security Consulting, subcontratada por el Pentágono, defendieron el domingo a tiros el cuartel general de Estados Unidos en la ciudad iraquí de Nayaf, situada a 700 metros de la base de los soldados españoles, también atacada por chiíes radicales…” “Los ocho paramilitares resistieron el ataque de cientos de chiíes junto a cuatro miembros de la policía militar y un marine en Nayaf, según The Washington Post. Antes de que llegaran refuerzos de las fuerzas especiales del Ejército, la empresa envió helicópteros para transportar munición a los sitiados y evacuar a un herido
Las autoridades no informaron al dar cuenta del incidente del papel jugado por la compañía

 [Los paramilitares actuaron sin coordinarse con los soldados españoles, salvadoreños y hondureños de la base Al Andalus, responsables de la zona, y que también fueron atacados por la manifestación. Existe un malestar entre las tropas españolas por esta actuación, pues ahora los chiíes de la ciudad santa Nayaf culpan a los españoles de la muerte de una veintena de iraquíes.]” (El País, 07-04-2004).

A todo ello EE.UU. ha anunciado que fichará con huellas dactilares a todos los turistas a partir de septiembre. Esta decisión no la encuentro desacertada si todos los demás países, y España la primera por ser un país de alto riesgo de atentados islamistas, hacen lo mismo con los extranjeros que crucen sus fronteras incluidos los americanos.

Otro tema que parece que no tiene nada que ver con la guerra de Irak es “el caso de la goma arábiga”. Se supone que Bin Laden compró el monopolio mundial de esta materia que se usa, entre otras cosas, para fijar la tinta de los periódicos y para los refrescos de cola. Si así fuera resultaría que cada vez que un estadounidense compra una coca-cola o un periódico estaría financiando a Bin Laden.

Por otro lado no acabo de entender que Rumanía, Bulgaria, Eslovenia*, Eslovaquia*, Estonia*, Lituania* y Letonia* se apresuraran a ser miembros (el pasado día 29 de marzo) de la OTAN (Organización para el Tratado del Atlántico Norte), reiterando su fidelidad  a la política exterior de EE.UU. y que lo hicieran antes de su entrada en la ONU, y que estos países estén recibiendo ya el despliegue de los cazabombarderos de la OTAN.

Me preocupa enormemente que no me cuadre nada.

A todo esto, los estadounidense se reafirman continuamente en que el próximo 30 de  junio se traspasarán los poderes a los iraquíes. Pero está claro que el “Consejo de Gobierno”, que nombrará EE.UU. a dedo, sólo será la mano ejecutora de las decisiones estadounidenses.

“La Constitución interina firmada hace dos semanas, señala que “las leyes, regulaciones, órdenes y directivas emitidas por la autoridad provisional de la coalición … deben mantenerse vigentes”.

Esas leyes incluyen la orden 39 de Bremer, que permite a empresas extranjeras poseer un cien por cien de bienes iraquíes (excepto cuando se trate de recursos naturales), y sacar del país un cien por cien de los beneficios, lo que allana el camino a privatizaciones en masa.” Naomi Klein, (La Vanguardia, 07-04-2004).

¿O es que quizás cuadre todo demasiado bien?

 

 
© Equipo Torrese

 

(Los países marcados con un asterisco entrarán a formar parte de la ONU el próximo 1 de mayo)

 

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revistarambla.com