Francesca Prats y el cine

 

Por Marina Torné, periodista


Cesca1, el diminutivo por el que la conocemos sus amigos, fue mi profesora de Filosofía y de vida en aquello que hace más de treinta años se llamaban BUP y COU.

Hoy nos ha guiado de nuevo, con su charla «El lenguaje del cine y su evolución»2, a lo largo de una hora y poco más, por este otro mundo que tanto le apasiona y que ella conoce tan bien: el cine.

Cesca ha hecho un repaso casi, casi «À bout de souffle» por el lenguaje del cine, desde sus inicios hasta la actualidad. Nos ha conducido una vez más por el apasionante mundo de la imagen: «leer» lo que a veces no es demasiado evidente pero que, con un poco de paciencia y costumbre, nos puede llevar a bucear por mundos que, a menudo, se encuentran «al otro lado del espejo»: un viaje que realmente vale la pena.


P. Pasión por el cine y por la imagen, ¿quizás has pensado alguna vez en dirigir?.

R. Hace años hice los guiones de un par de series de contenido didáctico: «El Temps del Romànic», realizado por TV2, y «Les Fronteres y el Temps». Casualmente, o no, ambos fueron premiados. Realicé los guiones de otros vídeos, casi todos didácticos o institucionales. Lo que más me gusta es el guión y como soy muy exigente conmigo misma, con la dirección no me atrevería.

P. Tienes vergüenza.

R. Evidentemente. No tengo la formación suficiente para atreverme a estar tras la cámara. Tengo mis preferencias con respecto a los filmes y mis criterios críticos, pero de ahí a ponerme yo…

P. Ultimamente te ha maravillado…

R. «Le quattro volte» (2010), de Michelangelo Frammartino, es una película tan, tan material, que es tremendamente espiritual. Me fascinó. No se pronuncia una sola palabra en todo el film, no es muda, pero el sonido es casi inaudible frente a los sonidos de la naturaleza. Una joya. La acción transcurre en un pueblo de Italia donde una de las ocupaciones principales es la fabricación de carbón y las procesiones religiosas. Una escena: el pastor que defeca, el detalle del acto… donde se unen el cielo y la tierra. Dios, por un lado, y la fisiología por el otro… la escatología, sublime.

P. Matrix es…

R. La gran película de ciencia ficción del siglo XXI. Una cinta sólida.

El documental también me apasiona. Creo que deberían considerarse ya algunos documentales como películas de trama que parece ficción. Se trata de pequeñas historias que nos explican «la Historia». No necesitamos ser Neo para ser los «escogidos». Cada uno de nosotros somos un pequeño Neo, si nos lo proponemos.

Un dato curioso: la coronación de Eduardo VII (1902) se hizo con figurantes. Pathé la rodó y al día siguiente la pasaron en París como si fuera la coronación auténtica. Había nacido pues, la «docu-ficción». Durante años se hizo mucho reportaje tipo Cousteau y el documental quedó relegado a un segundo plano. Este género recoge actualmente pequeñas historias que en realidad son grandes historias y además tiene la ventaja de poder realizarse un buen trabajo con muy poco dinero. Un amigo, Daniel Resnich, está preparando uno sobre el rey de Andorra: una historia fascinante.

P. ¿Cómo?

R. Un rey, por allá los años treinta, cuyo reinado duró nueve días. Un ruso seductor que le tomó el pelo a todo el mundo pero que en nueve días renovó todas las leyes de Andorra. La mayor parte de la gente desconoce este episodio. Aunque ni rey ni nada, con estas pequeñas cosas se va escribiendo la gran historia en la que no hay ni reyes, ni príncipes, ni papas, si no que cada uno de nosotros es protagonista.

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Todas las fotografías: ©2012 Marina Torné

P. Gestora de Proyectos de la Federación Catalana de Cineclubs

R. Entre otras cosas, me encargo del Convenio que tenemos desde hace siete años con Filmoteca de Catalunya. Distribuimos una serie de programas realizados con películas conservadas en  la Filmoteca y que forman parte del patrimonio cinematográfico catalán. La FCC gestiona su distribución subvencionada por toda Catalunya: películas de Laya Films, sobre la Guerra Civil; el fondo de filmes de Segundo de Chomón, el gran pionero aragonés que se instaló en Barcelona, y que luego se trasladó a París y a Torino; José María Nunes… el portugués que se afincó en nuestra ciudad y que estuvo ligado a los inicios de la Escuela de Barcelona, manteniendo hasta su muerte una actitud combativa en el cine y en la vida… sobre todos ellos la Filmoteca tiene los derechos. Al poder trabajar ahora en formato de DVD, la copia no se degrada. El año pasado se realizaron cincuenta y cinco sesiones, con más de dos mil espectadores.

También me ocupo de montar cursos, seminarios, exposiciones, programaciones «raras» para complementar exposiciones de instituciones… En fin, cualquier cosa y… cine.

P. Rosa Llinàs, primera mujer presidenta de la la Federació Catalana de Cineclubs3.

R. Estoy muy contenta. Las mujeres siempre formaron parte de la Junta en mayor o menor medida, hasta hace unos pocos años en muy menor medida, pero esta vez tenemos a una mujer como máxima representante, y es la primera vez en la historia de la Federació.

P. Defíneme «Cineclub».

R. Los cineclubs son asociaciones sin ánimo de lucro que proyectan y estudian el cine a la vez que organizan una serie de actividades para poder llevar a cabo ese estudio. Los cineclubs en Catalunya cuentan con ochenta y tres años de historia. Desde la Federació, además de coordinar, ofrecemos servicios: programación, asesoría legal, apoyo a actividades, programación para niños y jóvenes… en un caso que pienso que es único en Europa. Nosotros estamos entre la distribuidora comercial y el cineclub.

P. Pueden las nuevas tecnologías «pervertir» el espíritu del cineclub?

R. No, porque se trata de un público más formado. Los cineclubs más pequeños o más jóvenes, crean la adicción a base a proyectar buen cine y a medida que se intercambian opiniones, se va aprendiendo lenguaje cinematográfico. Poco a poco se va adquiriendo el gusto por la estética, por la fotografía… todo ello propicia no quedarse en la superficie. Además, los nuevos formatos han popularizado las proyecciones. A principios de los años noventa sólo quedaban diez cineclubs en Catalunya, hoy contamos con unos cincuenta.

P. Un entrenamiento…

R. Claro, no sirve sólo «ver», hay que mirar. «Qué lenta», «no pasa nada», «una película china»… Yo, a veces, preguntaría, «¿pero es posible que no veáis lo que ha sucedido secuencia tras secuencia? ¡Ha habido mucha acción! La historia ha avanzado incesantemente!».

Se pueden realizar películas en apariencia banales, por ejemplo «Le Concert» (2009), o «La Source des Femmes» (2011), ambas de Radu Mihaileanu. En una primera lectura pueden parecer triviales, pero si profundizas en cada uno de los niveles de lenguaje descubres nuevos matices, y si sigues sumergiéndote en ellas te llega la sorpresa y dices: «¡Pues vaya, parecía que era una tontería!». Por el contrario hay filmes que parecen lo que no son. Son «bonitas», muy bien realizadas, pero están vacías o lo que es peor, ocultan mensajes reaccionarios desde «Blancanieves y los siete enanitos», de Disney, machista y conservadora a «El Árbol de la Vida», integrista y parareligiosa.


Mi pequeña cámara de bolsillo se rebela contra la luz artificial. Ya en la calle, las instantáneas se suceden sin problemas. Las fotos de esta tarde y la charla posterior, pasarán a formar parte de esas páginas que, seguramente, no aparecerán en ningún libro de Historia, con mayúsculas.

Y como que no sé dibujar un cordero, (sólo escribo), dibujo la caja donde se halla el cordero. Cesca nos enseñó a hacerlo. Y mira, qué casualidad que un vendedor ambulante nos regala tres pequeños elefantes, no zorros, pero da igual. Los guardamos como recuerdo de una tarde de reencuentros tan delicada como la rosa: única en «nuestro planeta».

 

 

 

marina.torne@gmail.com
Barcelona, 06-06-2012


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1 Francesca Prats, Licenciada en Filosofía y Letras, Técnica de la Lectura de la Imagen, Máster de Guión y Museología. Actualmente y desde hace diecinueve años, Gestora de Proyectos de la Federació Catalana de Cineclubs.

2 Charla ofrecida en A.C.A. (Associació Coordinadora d’Activitats per a la Gent Gran) Diputación, 282, pral. 1ª, Barcelona (España).

3 Calle Casanovas, 3-5-7, escalera izquierda, entresuelo, séptima puerta, Barcelona (España).