‘Un encuentro rural con Nepal’ – Selección fotográfica de Philipp Pawelka

 

[Fotografía]

 

Casa del Tíbet, Barcelona (España)
Inauguración de la exposición  ‘Un encuentro rural con Nepal’ (Selección fotográfica de Philipp Pawelka)
21 de enero 

estado-enero-2014-expo-nepal-pawelka-casa-tibet-550-1
Fotografías: ©2014 L. Sedó

Según Phillip Pawelka: «Todo empezó con un proyecto para una escuela en Pokhara, cerca de la cordillera del Annapurna en Nepal, así como la idea de saber más acerca de las aldeas de donde vienen los escolares.

Tres de los estudiantes me acompañaron a sus pequeñas y remotas aldeas de montaña, lejos de las rutas turísticas de senderismo, sin electricidad ni agua en las casas, a las cuales solamente se puede llegar tras un largo viaje a pie.

Me pude acercar mucho a su cultura, albergándome en las casas de los aldeanos, compartiendo su vida y algunos momentos inolvidables…

Este cercano contacto me permitió tomar retratos muy personales de esta gente generosa, que vive en un entorno rudo y retador. La mayoría de los hombres se han ido al extranjero a buscar trabajo y en las aldeas casi solo quedan niños, mujeres y ancianos. Sus caras reflejan la lucha diaria contra la dureza del clima y la topografía de este majestuoso paisaje. A pesar de esto, sus miradas reflejan mucha alegría y dignidad».

Hombres y mujeres Gurung, mujeres en Kumlung, en Chamrang… ‘Descanso tras el trabajo’; ‘Una mujer con sombrero’; ‘Al volver del campo’… son algunos de los títulos de las fotografías de Pawelka, que se detiene en los primeros planos, y que nos comunica algo que va más allá de un rostro exótico. Una ‘Puerta sonriente’ (con el rostro de Buda) nos dirige hacia tres delicadas instantáneas de unas niñas. La primera: ‘Námaste!’, que ilustra la presentación de la muestra; la segunda: ‘Esperando la ceremonia’ y que se refiere al Bel Bibaha o Ihi; la tercera: ‘Preparación’ a la ceremonia Bel.

Ihi, Ehee o Casamiento Bel (Bel bibaha) es una ceremonia de la comunidad Newar en Nepal en la cual niñas preadolescentes son ‘desposadas’ con la fruta ‘bel’ (también llamada: membrillo de Bengala), la cual es un símbolo del dios Vishnu, asegurando que la niña será y permanecerá fértil. Se cree que si posteriormente durante su vida su esposo fallece, ella no será considerada una viuda ya que se encuentra desposada con Vishnu, y por lo tanto cuenta con un esposo que seguirá vivo. (Fuente Wikipedia)

‘Námaste’ es una expresión de saludo de Asia del Sur originaria de India. Se usa en varias tradiciones budistas así como en numerosas culturas en Asia, tanto como el ‘hola’ y el ‘adiós’ del idioma español, para saludar, despedirse, pedir, dar gracias, mostrar respeto o veneración y para rezar. Normalmente se acompaña por una inclinación ligera de la cabeza hecha con las palmas abiertas y unidas entre sí, ante el pecho, en posición de oración. En India, el gesto se acompaña a veces con la palabra ‘námaste’. (Fuente Wikipedia).

estado-enero-2014-expo-nepal-pawelka-casa-tibet-550-2
Fotografías: ©2014 L. Sedó

Thubten Wangchen, director de la Fundación Casa del Tíbet, monje y diputado del gobierno tibetano en el exilio, nos ha abierto las puertas de su ‘casa’. Sin dejar de sonreír -incluso en los momentos en los que ha recordado la triste situación que vive su pueblo, con miles de tibetanos y lamas en cárceles chinas- el monje budista, nos ha conmovido por su energía, su aura de bondad y también por sus sabias palabras.

Con respecto a la sala de la Casa dedicada a la exposición, Thubten Wangchen ha dicho que lo importante del espacio es utilizarlo bien: «En la Casa del Tíbet se organizan exposiciones cada dos meses tanto de fotografías, pinturas, vallas… e, incluso, de objetos».

Igualmente ha evocado a Nepal, país vecino del Tíbet, y sus recuerdos de allá cuando él tenía cuatro o cinco años, su viaje hasta Katmandú y cuando mendigaba por sus calles: «Katmandú constituye también para mí una memoria. Katmandú ha sido bastante amable con los tibetanos y todavía viven allí muchos de ellos. El gobierno indio ha sido incluso más amable con nuestro pueblo. El Dalai Lama está bajo su protección. En India tenemos monasterios y nos podemos mover fácilmente por el territorio sin ningún problema».

Thubten Wangchen ha aprovechado para recordarnos la presión que está ejerciendo China hacia el pueblo nepalí: «Los tibetanos sufren; no les dejan celebrar los cumpleaños del Dalai Lama, ni hacer ninguna gran fiesta. Sin embargo hay que pensar en positivo. Los chinos han hecho mucho mal en el Tíbet: destrucciones de arte, monumentos, monasterios… Más de un millón de tibetanos murieron y esto es muy grave. Pero por otro lado pensamos que, gracias a que los chinos invadieron el Tíbet, nuestra cultura tibetana, nuestra religión, el Dalai Lama… están en todas partes del mundo y todo ello se conoce tan bien gracias a los chinos; estos son los aspectos positivos de la situación. Hay que ser menos rencorosos, no estar siempre enfadados y mirar hacia el lado positivo de las cosas».

«Los paisajes, montañas y monumentos… las caras que ha fotografiado Philipp en esta maravillosa exposición, nos muestran la experiencia que tienen esas personas: las arrugas son las lineas del conocimiento. Revelan la experiencia de su vida», ha proseguido el monje.

«Estamos aquí para intentar ser buenas personas y sobre todo, felices. La crisis económica no puede durar mucho. ¡Ojo! Durará poco, pero la crisis espiritual, la crisis de valores, ésta va a durar más. Hay que preocuparse por nuestra alma y nuestro corazón. Aunque haya problemas hay que mostrar siempre una sonrisa y estar alegres. Ante los problemas hay que buscar soluciones. Ser buena persona y vivir dignamente. Y algún día, tarde o temprano, tendremos que despedirnos de este mundo. Hay que morir con dignidad también, sin miedo y si puede ser, con una sonrisa… aunque sabemos que esto es más difícil».

estado-enero-2014-expo-nepal-pawelka-casa-tibet-550-3
Fotografías: ©2014 L. Sedó

Philipp Pawelka ha mencionado algunos de los retos con los que se encontró para hacer este trabajo, sobre todo condiciones climatológicas y orográficas, y poder experimentar sin intermediarios cuán dura es la vida para los habitantes de los lugares que él fotografió. De esas personas, que carecen de casi todas las comodidades, le sorprendió su amabilidad y su sonrisa «siempre presentes a pesar de lo austero de sus vidas». Le llamó la atención la dignidad y serenidad de sus rostros y ha confesado: «Estoy muy orgulloso de haberlos conocido, que me acogieran y que me dieran la oportunidad de poderles fotografiar».

Para finalizar, Thubten Wangchen ha dicho que tendríamos que ser así siempre: acogedores y amables porque «todos somos hermanos; grandes hermanos», pero todavía queda mucho camino por recorrer y hay que trabajar para que este sentimiento se refuerce.

Tras los parlamentos se nos ha ofrecido té caliente: «Indio. En Nepal e India se bebe el mismo té», ha explicado Thubten Wangchen. «Té, leche, azúcar, cardamomo y jengibre, muy bueno para calentar nuestro cuerpo y nuestra alma. El té tibetano se hace con sal. Es como una sopa y muy sano, pero hoy no se lo vamos a ofrecer. ¡Hoy no!», ha dicho tajantemente y sin dejar de sonreír.

Al término, Wangchen nos ha recordado que las fotografías de Pawelka están a la venta y otra vez nos ha arrancado una sonrisa: «Eso si tienes pared en casa, si no mejor no comprar nada. Parece que hay un precio, pero también se puede negociar y pedir un poco de rebaja», ha susurrado con gesto cómplice. «Y ya saben: está a su disposición degustar nuestro té, agua y pica-pica».

No podemos dejar de sonreír. Y hasta de reír. Sin duda este hombre tiene algo ‘mediático’ que nos hipnotiza. Aunque, bien pensado, puede que no tenga nada que ver con los medios; puede que esté más relacionado con su manera de ser, así, sin más. En su boca, la palabra ‘pica-pica’, nos pilla desprevenidas y de nuevo nos descubre que no importa lo lejano que se encuentre el horizonte de su hogar: en efecto, la sonrisa es universal.

Philipp Pawelka es natural de Viena, Austria. En su larga trayectoria como fotógrafo se ha especializado en paisajes, naturaleza, retratos y animales salvajes. Los últimos 25 años los ha dedicado a viajar extensamente alrededor del mundo para capturar la belleza natural en toda su variedad. Siempre en busca de lugares aislados y vírgenes donde la naturaleza todavía se muestra tal como es, pura.

Estos viajes le han brindado la oportunidad de relacionarse con la población autóctona, y así, extraer su esencia en unos retratos auténticos y con mucha fuerza. Sus mejores fotografías nacen en países fascinantes como Cuba, Islandia, Libia, Maldivas, Mongolia, Namibia, Nepal, Nicaragua, Omán, etc. La mayoría de las fotografías son de edición limitada. 

La exposición finaliza el 28 de febrero.

 

 

Equipo-39ymas-hemos-estado

 

 

 

 

Equipo Torrese
Barcelona, 21-01-2014