Superar una adicción – Alcohol, cannabis, hachís y marihuana

En el mundo hay unos 35 millones de personas que padecen trastornos por consumo de drogas

 

[Salud / Familia]

Superar una adicción es muy difícil, pero no imposible. Dejar el alcohol, las drogas u otras dependencias no es cosa de hacerlo solos, es necesaria la ayuda profesional de un especialista en adicciones o acudir a un centro de tratamiento de adicciones para lograr este objetivo.

El Informe Mundial sobre las Drogas 2019 revela que la prevención y el tratamiento siguen siendo insuficientes, y solo 1 de cada 7 personas con trastornos por consumo de drogas reciben tratamiento cada año.

En el mundo hay unos 35 millones de personas que padecen trastornos por consumo de drogas y necesitan tratamiento, cifra superior a la estimación anterior de 30,5 millones de personas.

Según este Informe, el dato de las muertes por consumo sube de 450 mil a 585 mil con respecto al año pasado.

 

Como empieza una adicción

Adicción quiere decir que una persona no puede controlar su deseo de beber o de consumir una droga.

La persona puede resultar adicta casi sin darse cuenta. Empieza fumando marihuano o hachís y bebiendo alcohol los fines de semana. Luego, entre semana, igual queda con amigos y vuelve a beber y a fumar.

Y llega un momento en que no se consume sólo el fin de semana, sino que el consumo es diario y no se puede dejar.

Así, por curiosidad, por no ser la nota discordante del grupo, por ser una persona vulnerable, por olvidar problemas familiares o sentimentales, empiezan las adicciones.

Cuanto antes se empieza a fumar, beber o consumir droga, más riesgo existe de desarrollar dependencia en la edad adulta.

 

El adicto

El adicto es una persona que pasa buena parte del día pensando en cómo conseguir la droga (alcohol, cannabis, hachís, marihuana…) y cada vez necesita consumir más para alcanzar el efecto deseado.

Además, también cada vez necesita más tiempo para recuperarse de los efectos de las sustancias, está muy intranquilo si no las tiene a su disposición y deja a un lado las obligaciones familiares y a sus amigos.

También llega a gastar mucho dinero en la adquisición de las drogas.

Las personas pueden ser adictas a todo tipo de sustancias, no sólo al alcohol o a las drogas ilegales. Hay personas adictas al tabaco, a medicamentos, al juego, a la tecnología e incluso hay adicciones emocionales.

 

Síntomas que pueden hacer sospechar la existencia de una adicción:

> Dejar de hacer actividades que antes importaban.
> Problemas de rendimiento escolar o laboral.
> Abandono del grupo de amigos de siempre.
> Integrarse en un grupo de consumidores.
> Desinterés por actividades que no tengan relación directa con el consumo.
> Preocupación por no disponer del objeto de adicción.
> Uso compulsivo del alcohol o las drogas.
> Robar o vender pertenencias para comprar las drogas.
> Intentar sin conseguirlo dejar de beber o de consumir drogas.
> Irritabilidad, agresividad, inquietud, nerviosismo.
> Disminución o incremento del apetito.
> Dificultades para dormir.

 

Tratamiento y recuperación

Para que un tratamiento de desintoxicación surta el efecto deseado, el adicto debe querer recuperarse y el tratamiento debe darle esta esperanza que busca de conseguir un estilo de vida saludable.

La recuperación no es un imposible. Hay que saber que las adicciones son tratables, sobre todo si el adicto pone el objetivo en su recuperación y en su cuidado personal.

Uno de los pasos más importantes que tiene que dar el adicto es reconocer que existe un problema y dejar de creer, erróneamente, que ‘él controla’.

El segundo paso imprescindible es pedir ayuda. Si no se tiene la fuerza necesaria para ir directamente a un especialista, recurrir a los familiares de más confianza o a algún amigo.

Cuando se tenga el diagnóstico realizado por un profesional, habrá que ver de que manera se acompaña al enfermo para conseguir su abstinencia e incorporar nuevos aprendizajes y hábitos saludables en su día a día.

Se debe tener en cuenta que la recuperación de una adicción, no finaliza con un programa de tratamiento de varias semanas. Será un trabajo muy largo.

Y para ayudar a conseguir dejarlo hay grupos de apoyo, tanto para adolescentes como para adultos, en los que las experiencias de los demás pueden ser de gran ayuda.

 

Consecuencias de la dependencia al alcohol

El consumo excesivo de alcohol puede provocar importantes problemas de salud, conflictos familiares y sociales.

La dependencia alcohólica o el alcoholismo, presenta en el adicto problemas de agresividad, alteraciones del sueño, cardiopatías, demencia, depresión y deterioro cognitivo, entre otros enfermedades.

 

Consecuencias de la dependencia al cannabis, hachís y marihuana

En cuanto se produce el consumo aparece lo que se llama ‘borrachera cannábica’, con taquicardia, sequedad en la boca, descoordinación de movimientos, somnolencia, enrojecimiento ocular, risa incontrolada, alteración de la memoria, de la atención y de la concentración.

Si se consume habitualmente puede causar daños como enfermedades bronco-pulmonares, depresiones, ansiedad y psicosis.

El sistema cannabinoide desempeña un papel primordial en el área de la memoria, haciendo que tengamos más presente lo agradable que lo desagradable y ayudando a eliminar recuerdos negativos.

La adolescencia es una época de especial riesgo ya que el cannabis provoca cambios neurológicos durante el periodo de maduración cerebral.

Su consumo lleva a dificultades para estudiar, al disminuir las funciones de atención, concentración, abstracción y memoria.

El cannabis es la droga ilegal más consumida en el mundo, y su consumo va en aumento de forma considerable, especialmente entre adolescentes y jóvenes, siendo la edad de inicio cada vez más temprana.

 

Equipo Torrese

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