¿Qué hacen los padres? – Agresiones a profesores

Hay que imponer castigos acordes con la gravedad de la agresión. Las buenas palabras no sirven

[Familia

 

Con bastante frecuencia, en los periódicos, leemos casos de menores que agraden a sus profesores, bedeles o alumnos compañeros suyos. Nos preguntamos ¿qué hacen los padres? Creemos, como ya lo hemos hecho patente en otros artículos, que hay que acabar con la impunidad de que gozan estos adolescentes.

 

Qué dicen los periódicos:

«Un profesor del colegio de infantil y primaria Gaspar Remiro de Épila sufrió este jueves por la mañana una agresión por parte de un alumno. Al parecer, la agresión se produjo a la hora del recreo, cuando el maestro medió en una pelea entre dos alumnos de 6º de primaria. El docente intentó separar a los chavales y uno de ellos podría ser el que acabó propinándole una patada en la pierna. Tras lo ocurrido, llevó al estudiante ante la dirección para poner en marcha el protocolo que se suele seguir ante posibles casos de agresión y avisar a su familia o tutores legales». (Heraldo de Aragón, 16-11-2018).

«Otro episodio de violencia en las aulas ha convulsionado a la comunidad educativa de la ciudad. Esta vez el suceso ha tenido como escenario el instituto de Enseñanza Secundaria Sancti Petri, donde el último jueves al mediodía un alumno de tercero de ESO agredió a un profesor en plena clase por haberle requerido la tarea.

El docente, a consecuencia de los golpes con los puños y las patadas que le propinó el estudiante, tiene fisurada una costilla y una lesión en la cabeza así como dolores en otras zonas del cuerpo ya que su agresor llegó a tirarle al suelo y allí la emprendió a patadas». (Sidi, sindicato independiente de docentes).

“Una ordenanza del Instituto de Enseñanza Secundaria José Manuel Blecua (Zaragoza, España), permanece hospitalizada tras ser agredida por dos menores a los que impidió entrar en el centro. Los dos chicos le dieron puñetazos y le rompieron la mandíbula.” (El Periódico.com, 27-10-2016).

«La muerte hoy de un profesor en el Instituto Joan Fuster de Barcelona, tras recibir un disparo de ballesta a manos de un alumno de 13 años, es el primer homicidio conocido entre las agresiones a docentes en el desarrollo de su profesión durante las últimas décadas». (ABC.es, 20-04-2015).

“Dos jóvenes agredieron, el pasado día 20, a uno de los ordenanzas del Instituto de Enseñanza Secundaria Isabel de Castilla (Ávila, España), tras negarles la entrada a las instalaciones al no ser alumnos del centro.” (La Opinión, El Correo de Zamora, 22-11-2006).

“El Consejo Escolar del Instituto de Secundaria Virgen de la Encina (Ponferrada, León, España), decidió resolver el caso de la niña de 13 años presuntamente agredida el pasado 25 de octubre, por otras tres compañeras (la agresión le causó la rotura de tibia, peroné y tobillo), con 5 días de suspensión de clases para las tres menores.” (El Mundo, 23-11-2006).

 

Posibles ‘castigos’

En el caso de la niña con fracturas, la sanción impuesta a las ‘presuntas’ autoras da risa. La misma risa que les da a las ‘presuntas’, que por añadidura a su “proeza” tienen 5 días de vacaciones. No sabemos qué opinan los padres de las ‘presuntas’, igual creen que les ‘tienen manía’ y por esto las han enviado a casa.

En este caso, y una vez verificada la autenticidad de lo ocurrido, lo que hay que hacer es expulsar del centro a las autoras de la agresión. ¡Esto como mínimo!

Tanto a los que han agredido a l@s ordenanzas como a l@s que agraden a compañer@s y maestr@s, hay que aplicarles un castigo. ¿Qué tipo de castigo? Algo que tenga que ver con lo que han hecho. Est@s jóvenes deben ver la realidad del mundo por sí mismos. Los discursos en estos casos no valen, hay que ir a la práctica.

Habría que organizar, no tendría por qué ser difícil, diferentes tipos de trabajo social a realizar por est@s ‘infractores’ y la duración sería según la gravedad de la agresión.

Hay infinidad de cosas para hacer: Sacar a pasear a personas mayores que no pueden ir solas, acompañarlas al médico o a hacer la compra, limpiar o pintar la casa a quien no pueda hacerlo, poner la lavadora, tender la ropa o prepararles comida. Dar clases a niñ@s que no pueden salir de casa o del hospital porque están enfermos; colaborar en centros de ayuda para personas sin recursos, repartiendo comida, ropa o informando. Ayudar en centros de asistencia a drogodependientes; limpiar la ciudad de graffitis (paredes y mobiliario urbano) …

Después de que hubieran cumplido satisfactoriamente con el trabajo asignado durante el tiempo que se les hubiera indicado, quizá entonces atendieran al discurso que ahora se les hace antes y que les entra por un oído y les sale por el otro.

 

Los padres cómplices de sus hijos

«Alberto es el maestro de Sagunto que ha sido agredido por el padre de una alumna a la que había castigado. El docente cuenta que castigó a la niña en la hora del comedor y que al ir ésta a recoger la mochila volvió a agredir a otra niña menor que ella. Entonces decidió sancionarla por escrito y llamaron al padre de la alumna. Destaca que cuando llegó el progenitor le dio un cabezazo y comenzó a amenazarle. «Me llamó maestro de mierda y me dijo que pagarían para que me mataran. Acabó amenazando al director con las mismas palabras», cuenta. Denuncia que en menos de un año han recibido tres agresiones verbales e incluso una compañera tuvo que cambiar de centro al estar de baja por depresión». (Antena3.com, 04-10-2018).

“En Barcelona, en una Escuela Pública, una profesora riñó a un niño de 9 años por su mal comportamiento. Sus padres, en lugar de agradecer que alguien se preocupe de su hijo, corrieron a la dirección de la Escuela pidiendo la expulsión de la maestra. A partir de este día el niño interpela a la profesora diciéndole (lo que debe oír en su casa) que es una mal educada y otras ‘lindezas’ por el estilo.

Los padres continúan insistiendo en que se la expulse y, aunque los compañeros de la misma la apoyan, le han aconsejado que se busque un abogado.”

“En Asturias, en un Colegio privado y de élite, un día a la semana está reservado para hacer deporte y los alumnos han de asistir con ropa deportiva. Un alumno de doce años, no lo hace y el profesor le dirige un comentario al respecto. A la semana siguiente el mismo alumno vuelve a aparecer sin el atuendo deportivo. El profesor le vuelve a llamar la atención sobre su vestimenta.

Los padres al enterarse de que un profesor ha puesto en evidencia de alguna forma a su ‘retoño’, se dirigen al director del centro para protestar e insistir en que a su hijo no le llama la atención nadie.

A partir de ahí el profesor fue acosado por este alumno y otros amigos suyos: el primer día, al salir de clase se pusieron delante de la puerta dejando un mínimo espacio para que el profesor les tuviera que rozar al pasar; al día siguiente hicieron lo mismo pero, al pasar el profesor le dieron un empujón. Al tercer día, al salir de clase, cuando el grupo empujaba al profesor, el profesor hizo lo mismo para poder salir ocurriendo que uno de ellos casi se cayó al suelo.

Los padres pusieron de inmediato una denuncia al profesor.”

 

Los padres también deben educar

Se supone que el trabajo de los profesores es educar y, cuando intentan hacerlo, los padres protestan. Estos padres tendrían que saber que el colegio o el Instituto no son un parking donde dejar a sus hijos mientras ellos trabajan. Si quieren que sus hijos vayan a su aire sin que nadie les ponga coto, que los dejen en casa con una canguro, o mejor solos, para que puedan hacer lo que les venga en gana sin que nadie les diga nada en absoluto.

Los niñ@s deberían haber aprendido en su casa que hay que respetar tanto a los padres como a las personas que los intentan educar. Hay cosas que hay que verlas y aprenderlas en casa.

 

Equipo Torrese

Página de origen de la imagen:
diariofemenino

 

VER:
> Adolescentes y niños que maltratan a sus padres – I   

> Adolescentes y niños que maltratan a sus padres – II      
> Prevenir el acoso escolar – Quienes agreden se sienten más fuertes
> El suicidio de Jokin
> Las niñas en el país de las pesadillas 
> Más acoso en las aulas 
> Mucho más acoso en las aulas 
> Direcciones para el apoyo de adolescentes

 

Ayuda:

Teléfono contra el acoso escolar – 24 horas –
900 018 018

ACAECAT (España): Tel. 600 67 20 77
E-mail: acaecat@acaecat.es – acaecat@jfrauca.jazztel.es
http://acaecat.galeon.com/
Asociación contra el acoso escolar  

Acoso y violencia en centros escolares:
SOSbullying es un servicio de atención en casos de acoso escolar. Ha sido creado por el sindicato ANPE (barcelona@anpe.es) de Catalunya (España) y fue puesto en marcha el día 1 de noviembre de 2004. Es un canal de comunicación confidencial para exponer la situación y pedir ayuda.

www.noalacoso.org 
Asociación no al acoso. Ayuda y orientación a las personas que sufren o han sufrido acoso

Fundación ANAR
Tel. 900 20 20 10
www.anar.org

INED 21
Prevención y ayuda contra el acoso
https://ined21.com/prevencion-y-ayuda-contra-el-acoso-escolar/ 

Los escolares pueden denunciar por la Red:

Acoso Escolar – Antibulling 
www.acosoescolar.info
Línea de ayuda contra el acoso escolar.
Diez psicólogos estudiarán las denuncias de los escolares sometidos a acoso.
Es una iniciativa de Protégeles (asociación que vela por la seguridad de los pequeños en la Red) y del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid (España).

 

Información:

www.el-refugioesjo.net/
www.acosoescolar.com
www.bullying.co.uk/
www.bullying.org
www.antibullying.net