Origen de la celulitis – Factores que favorecen su aparición

 

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No se sabe mucho sobre las causas del origen de la celulitis. De hecho es el nombre que se da a los depósitos irregulares de grasa que se acumulan en las caderas, muslos, vientre y, en ocasiones, en los pechos de la mujer.

Es una afección de la piel muy común e inofensiva que afecta tanto a mujeres delgadas como a las que tienen sobrepeso, aunque a éstas las perjudica más.

Además, los factores hormonales juegan un papel importante en la aparición de la celulitis, así como la genética, el tono muscular o el peso.

 

El origen de la celulitis

Contrariamente a la creencia popular, el origen de la celulitis no es por un aumento de la grasa, aunque también influye, es una afección cutánea que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su peso.

Más del 90% de las mujeres van a desarrollar celulitis en algún momento de sus vidas, generalmente después de los 25 años, en comparación con solo el 10% de los hombres.

Y aunque solo afecta a la apariencia de la piel, sobre todo en las áreas con depósitos de grasa subyacentes como nalgas y muslos, puede causar angustia emocional debido al estándar de belleza nada realista de la sociedad actual.

No es de extrañar que en el mercado existan cientos de tratamientos y cosméticos especializados en acabar con este problema tan extendido. Aunque como reza la sabiduría popular: prevenir es mejor que curar. Y para poder prevenirla, hay que saber por qué se forma en primer lugar.

 

Por qué aparece la celulitis

Debajo de la piel, independientemente del peso, el porcentaje de grasa corporal y el estado físico, hay células grasas que almacenan energía y que con el tiempo, crecen como resultado de varios factores, incluidas las hormonas, la dieta y el estilo de vida.

Estas células grasas están dentro de compartimentos formados por fuertes cordones fibrosos que conectan la piel con los músculos. Estos cordones se denominan septos. Cuando las células grasas son pequeñas, en una etapa temprana de la vida, generalmente encajan bien dentro de estos compartimentos.

Sin embargo, a medida que las células crecen, los compartimentos se comprimen. Los tabiques tiran hacia abajo de la piel a medida que las células grasas en expansión empujan hacia arriba. Eso es lo que crea la superficie irregular, rugosa y con hoyuelos de la celulitis.

La celulitis no es un problema médico y su tratamiento principal es puramente cosmético.

Las cremas y geles anticelulíticos generalmente cuentan con ingredientes efectivos para eliminar los hoyuelos mediante la reducción de las células grasas y el fortalecimiento del tejido. Y si la condición no es severa, funcionan muy bien.

 

Factores que favorecen la aparición de celulitis

Los factores que favorecen su desarrollo, y que no podemos controlar son cuatro:

> La estructura de la piel
> Las hormonas
> La genética
> El envejecimiento
> La estructura de la piel

 

La estructura de la piel

Los compartimentos formados por los tabiques fibrosos resistentes son el origen real de la celulitis. Sin embargo, la forma en que se organiza el tejido conectivo varía, principalmente según el sexo.

En la mayoría de los hombres, los septos están dispuestos debajo de la piel en forma de cruz o en diagonal, en un patrón suave y continuo. Pero en las mujeres están dispuestos en vertical y perpendicularmente a la piel.

Debido a esto, atan la piel al tejido subyacente en ciertos puntos, creando las cámaras en las que las células grasas empujan la piel hacia arriba mientras que las bandas la tiran hacia abajo.

Los hombres también tienen una capa de piel más gruesa que las mujeres, lo que reduce la apariencia de la piel de naranja, en el raro caso de que la tengan.

 

Las hormonas

Las hormonas son otra causa que varía según el sexo. El estrógeno, la principal hormona femenina, juega un papel importante en la regulación de la grasa.
Hace que ésta se acumule naturalmente en los senos, los muslos y las nalgas (justo donde la celulitis es más común), especialmente durante los años reproductivos.

Es más probable que se desarrolle celulitis cuando se está en una etapa de alto contenido de estrógenos, como el embarazo y la lactancia. Sin embargo, el estrógeno también ayuda a mantener niveles constantes de grasa.

En la menopausia de la mujer, la hormona disminuye y no es difícil aumentar de peso, lo que agrava la celulitis. Igualmente aparecen alteraciones de la circulación sanguínea y la piel pierde elasticidad.

 

La genética

Se cree que la celulitis tiene un componente genético y es hereditaria. De hecho, si la madre o la abuela la han padecido, habría un 50% de probabilidades de padecerla.

 

El envejecimiento

Cuando se es joven, el tejido conectivo es flexible y elástico, estirándose y cediendo al unísono con la piel. Pero en la pubertad las hormonas causan estragos en el tejido conectivo.

Éste se vuelve más rígido y menos elástico, lo que hace que los cordones fibrosos tiren aún más de la piel. Al mismo tiempo, las células grasas suelen expandirse en ciertas áreas, empujando contra la piel.

A lo largo de la edad adulta, la epidermis se debilita, adelgaza y pierde elasticidad y la piel comienza a ceder. Los septos se vuelven más apretados y rígidos y los vasos sanguíneos se vuelven más débiles. Ello contribuye a que la celulitis sea más evidente.

Factores exacerbantes

Además de todas las causas que hemos visto, existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar celulitis y recrudecerla. Aunque a diferencia de las anteriores, éstas se pueden controlar con tratamientos adecuados.

Entre ellas se encuentran:

> Cambios bruscos de peso
> Una dieta falta de nutrientes

> Falta de tono muscular o sedentarismo
> Tabaquismo
> Ciertas condiciones cutáneas

 

 

Ángela Solar

Origen de las imágenes:
pexels.com