Lindt Gold Bunny y la Fundación Theodora celebran la Pascua juntos

 

Ornina, Barcelona (España)
Rueda de prensa presentación de la colaboración entre Lindt y la Fundación Theodora
20 de marzo 

Lindt reparte ilusión y magia en cada Pascua con su mágico Gold Bunny de chocolate.  Estas fechas, especialmente dedicadas a los niños,  significan una explosión de sabor, alegría y ternura.

En esta ocasión, chocolates Lindt junto a su icono de Pascua, el conejo Gold Bunny, ha decidido crear una acción benéfica con la Fundación Theodora donde los niños serán los protagonistas.

La Fundación Theodora es una organización que lleva más de 13 años regalando sonrisas en una veintena de hospitales repartidos por toda España. Dispone de un equipo de treinta profesionales formado por los “Doctores Sonrisas”, especializados en el ámbito hospitalario, visitan a los niños y adolescentes ingresados para hacerles sonreir y llenar de alegría sus largas estancias.  

Gold Bunny a través de su E-shop (http://www.lindt-shop.es/pascua.html) ha puesto a la venta un número limitado de sus emblemáticos conejitos, esta vez de porcelana, firmados por la cantante Gisela, para poder conseguir que más niños puedan se visitados por los «Doctores Sonrisa».

La campaña online que se ha puesto en marcha hoy y durará todo el periodo de Pascua.  

En la presentación de este proyecto solidario la cantante Gisela, madrina del acto, ha hecho hincapié en la importancia de adquirir un Gold Bunny, «ya que supone algo tan importante como hacer sonreír a un niño». También ha manifestado su satisfacción por colaborar con la Fundación y ha donado sus honorarios de hoy a esta causa.

Por su parte, la Doctora Txispas, de la Fundación Theodora, cariñosa y atenta con el numeroso público infantil, ha hecho las delicias de pequeños y mayores.

La representante de la Fundación Theodora ha evidenciado que sin los patrocinadores, donantes, voluntarios y muchos colaboradores, no sería posible llevar la sonrisa a tantos niños y también a sus padres, que tantas horas pasan con ellos. En especial ha hecho referencia al personal sanitario por su ayuda incondicional.

En este encuentro los representantes de medios y demás invitados han estado acompañados por un numeroso público «menudo», mientras disfrutaban de una deliciosa merienda en compañía de la Doctora Txispas que ha colmado de ilusión a los «peques» con juegos y regalos.

La figura de chocolate más popular del mercado apoya esta buena causa como ya lo han hecho Judith Mascó, Laura Sánchez, Maxi Iglesias o Santi Millán.

Finalizado el acto de presentación hemos tenido la oportunidad de charlar unos minutos con la «doctora». Ataviada con un llamativo vestuario, como tiene que ser, toda exceso y color, hemos podido admirar unos preciosos ojos oscuros tras los trazos del arco iris de su maquillaje. «Pagliaccia» que nos cuenta historias como la del bolso que lleva, hermoso caleidoscopio, memoria de un taller de enfermos de Alzheimer. O aquella otra de dejarse parte de su corazón en una habitación de hospital y llevarse los «deberes» a casa. Y también otra más: la de sentirse bien cuando los niños sonríen.

Durante la merienda, hemos conversado unos instantes con Gisela, la veterana cantante y actriz que saltó a la fama hace doce años gracias al concurso Operación Triunfo. Nos comenta satisfecha que estos doce años han sido para ella como un «tsunami», y que «aún continúa moviéndose la ola». «Soy como una  hormiguita. Siempre estoy en movimiento, pero voy poco a poco. Me gusta mucho mi trabajo. Afortunadamente he conseguido muchas cosas: tengo mi propia productora, he hecho diez musicales, bandas sonoras de películas con las mejores productoras como Disney o Filmax, soy compositora, soy actriz, hago teatro… He hecho muchísimas cosas pero, por esto te digo que el tsunami, la ola, afortunadamente, continúa viajando».

«Algún defecto tendrá», le disparo. «¡Uy, sí, claro! Soy un poco ansiosa. Me gusta el trabajo muy bien hecho. Quizás soy demasiado perfeccionista. Son cosas que hay que mejorar con el tiempo. La edad te va dando seguridad y, espero, que poco a poco, la ansiedad vaya desapareciendo». Ante la pregunta de si hace doce años, cuando saltó a la fama, pensaba que sabia mucho más de lo que fue descubriendo con el paso del tiempo, observo a una Gisela un poco escéptica ante la vorágine mediática: «Todo me llegó de golpe y no tuve tiempo de prepararme. Me faltaba un eje. Vas recorriendo el camino, pero no tienes claro hacia dónde te diriges. Más que pensar que entonces ya lo sabía todo, yo diría que había por mi parte una gran dosis de inconsciencia. Representó una nueva vida, un nuevo trabajo, nuevas relaciones personales… Todo nuevo».

Una Gisela madura y reposada, con toques malva en sus mejillas, a juego con su blusa y altísimas sandalias, ha reflexionado sobre el papel decisivo que pueden tener las personas conocidas de los medios para hacer un trabajo solidario: «Nosotros somos afortunados. En mi caso tengo salud, dispongo de medios suficientes para vivir bien, hago lo que me gusta… Hay mucha gente que no tiene nada de esto. Tenemos que ayudarnos unos a otros y procurar que la vida de las personas que tenemos a nuestro alrededor sea mejor. Cuanto mejor estén todos, mejor estaré yo».

Hoy hemos estrenado primavera. Quiero saber cuál es su deseo para la nueva estación. «Que todos los niños puedan sonreír».

«¡Me llamo Rubén y estoy en la clase de las ardillas!», ha anunciado el pequeño a la doctora Txispas nada más verla entrar. El primer espontáneo de la tarde ha hecho sonreír también a los mayores. Gracias ardilla.

 

 

 

 

 

 

 

Marina Torné, Barcelona, 20-03-2013

 

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