Herbicidas de Monsanto en compresas, pañales para bebés, bastoncillos y algodones – El 85% de...

 

[Salud

 
Una mujer normal y corriente, que menstrúa  durante 5 días al mes a lo largo de 38 años, habrá utilizado unos 11,400 tampones, y habrá estado en contacto directo con los químicos presentes en estos tampones durante 2200 días de su vida. Lo mismo ocurre con las compresas, los pañales de los bebés, bastoncillos y algodones.

Los tampones permanecen en contacto con una de las membranas mucosas más porosas y absorbentes del cuerpo durante un tiempo extendido. Al estar clasificados como “dispositivo médico”, los fabricantes no están obligados a respetar la misma normativa en cuanto a químicos o etiquetado que rige en otros productos como comida, cosméticos o medicamentos. Suele ser el mismo fabricante el que lleva a cabo los estudios sobre los niveles de químicos presentes en estos productos, y dado que las mujeres hacen un consumo altísimo de los mismos, rara vez se cuestionan su calidad, por lo que las grandes marcas carecen de incentivo para solucionar este gran problema.

A pesar de que al principio los tampones estaban hechos de algodón 100%, actualmente estos productos pueden contener lo siguiente:

> Algodón convencional. Éste es uno de los cultivos con más pesticidas en el mundo.

> Poliester. Un plástico derivado del petróleo.Que no se sabe exactamente porque se añade.

> Rayón.

> Potenciadores de la absorción

> Fragancias y desodorantes sintéticos

Cada uno de estos productos tiene su propia lista de ingredientes, pero por ley los fabricantes no tienen por qué revelarlos a los consumidores en el etiquetado.

> Glifosato

El glifosato es un químico muy tóxico presente en el herbicida Roundup, extensamente usado y distribuido por Monsanto. Este químico causa daños severos en nuestros cuerpos e incluso puede estar implicado en el aumento de sensibilidad al gluten.

Mientras que Monsanto se dedica a demandar a granjeros y exigir que la OMS (Organización Mundial de la Salud) se retracte de su clasificación del glifosato como posible cancerígeno, se está usando tanto en cultivos transgénicos como en el herbicida Roundup que se utiliza en cultivos convencionales, entre ellos el algodón. De hecho, Monsanto también ha creado un algodón transgénico resistente a este herbicida.

Los químicos que se rocían extensamente sobre los cultivos de algodón convencional son algunos de los más tóxicos utilizados en agricultura, y la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de Estados Unidos ha declarado que siete de los más utilizados son “posibles”, “probables” o “conocidos” cancerígenos. En la India, de donde procede más de un tercio del algodón mundial, el algodón usa el 54% de todos los pesticidas utilizados anualmente, ocupando tan solo un 5% de las tierras de cultivo. Uno de estos químicos es el glifosato.

Un estudio reciente en Argentina, llevado a cabo por investigadores del EMISA (Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental) de la Universidad de La Plata ha indicado que al menos el 85% de los tampones, compresas y algodón están contaminados con glifosato. Estos tampones incluyen marcas como Tampax, OB y Kotex, entre otras. (Algunas marcas de pañales incluyen Pampers y Huggies).

“La tasa de uso del glifosato en los cultivos de algodón aumentó un 18.2% entre 1996 y 2007. Una aplicación de glifosato mantenía el control en la mayoría de granjas de algodón. Sólo dos años más tarde, eran necesarias 1.5 aplicaciones y, para el 2007, 2.4 aplicaciones.”Charles Benbrook.

Otros pesticidas que se pueden encontrar en los tampones incluyen: malatión, malaoxón, butóxido de piperonilo, dichofluanid, fensulfotión, mecarbam, procimidona, metidationa y piretro.

> Dioxinas

El proceso de blanquear con cloro crea hidrocarburos clorados, un grupo peligroso de químicos cuyos subproductos incluyen dioxinas, una de las sustancias más tóxicas que conocemos. Según la EPA, no existe un nivel seguro de exposición para las dioxinas. Las dioxinas se conocen como contaminantes orgánicos persistentes (COP), no se degradan y, con una exposición repetida, se acumulan en nuestros tejidos.

Debido a protestas de las consumidoras, se reemplazó el gas cloro con dióxido de cloro, reconocido por sus propiedades desinfectantes. El dióxido de cloro se deshace de los microorganismos interrumpiendo el transporte de nutrientes que cruzan la membrana celular. Según los fabricantes, este tipo de blanqueamiento teóricamente debería resultar en un producto sin dioxinas, pero no es el caso. Hay estudios que demuestran que la elaboración del dióxido de cloro no produce un producto puro y que también se liberan dioxinas durante el proceso; se reducen, pero no se eliminan.

“Las dioxinas son altamente tóxicas y pueden causar problemas reproductores y de desarrollo, dañar el sistema inmune, interferir con las hormonas y también causar cáncer.”Organización Mundial de la Salud.

 

Endometriosis, infertilidad y cáncer de mama

Las paredes vaginales tienen tejido graso altamente absorbente, y las toxinas sienten una especial atracción por las células grasas. Una de las enfermedades más directamente relacionada con el efecto disruptor endocrino de las dioxinas de los tampones es la endometriosis. También existen cada vez más pruebas que relacionan los niveles de dioxinas con la infertilidad.

Las dioxinas inducen un aumento en los niveles de estrógeno, relacionado con cáncer de mama y de los órganos reproductores. También se ha asociado a malformaciones congénitas, incapacidad para mantener el embarazo, reducción de la fertilidad, diabetes, reducción en el recuento de espermatozoides, supresión del sistema inmune, etc.

Por otro lado, este tipo de blanqueante actúa también como agente antimicrobiano, por lo que nos ayudará a desequilibrar nuestro ecosistema vaginal, convirtiéndolo en el campo de cultivo perfecto para infecciones por hongos y candidiasis.
    
Opciones: 

> Tampones y compresas de algodón ecológico, aunque éstos seguirán llenando los vertederos con toneladas de desechos.
> Compresas reutilizables
> Copa menstrual

Asegurarse de que el mayor número de mujeres estén informadas para que puedan tomar las mejores decisiones para su salud.

Nuestros cuerpos están sobrecargados con químicos. Se calcula que estamos expuestos a más de 700,000 químicos tóxicos al día, y según el Global Healing Center, no es raro llegar a 2,1 millones de toxinas a diario.

No podemos saber a ciencia cierta cuál es la causa del aumento de cáncer y otras enfermedades, pero lo que sí es seguro es que la inmensa carga química que llevamos no forma parte de la solución.

        
Fuente:
evamuerdelamanzana.com

      
       

VER:
Peligro en tampones y compresas – Usar tampones de algodón 100%, sin perfumes y sin blanquear  

La endometriosis, misteriosa enfermedad – Pueden pasar entre 5 y 10 años hasta su diagnóstico
Cuidado con el cáncer de mama
Revisión ginecológica a cualquier edad 
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Página de origen de la imagen:lineaysalud.com

 

 

 

 

 

 

 

1 – 17-09-2016