Danza del vientre

Desde hace unos  años la danza oriental está ganando adeptas en Europa. Muchas mujeres dedican algunas horas a la semana a aprender cómo bailarla. Es una danza para la cual la edad no importa. Lo único importante es sentir la música y traducirla en movimientos armónicos, esto da al cuerpo una sensación especialmente agradable.

La danza oriental está diseñada para el cuerpo femenino, da mucha importancia a los músculos abdominales. Las caderas, brazos, cuello y manos se mueven rítmicamente. Se baila con los pies desnudos para conectar el cuerpo con la tierra.

En esta danza se usa como instrumento rítmico los crótalos, pequeñas placas de metal que llevan una goma para poder colocarlas en los dedos. Se sujetan en los dedos pulgar e índice de las dos manos y se hacen chocar entre sí al mismo ritmo que la música.

El velo es un elemento casi imprescindible en ella. Con él se cubre la cabeza, se coloca delante de la cara o se dan giros diversos. Se usa también bailando entre dos bailarinas, cada una con un velo, que sujetan cada una la punta del otro mientras danzan.

Los velos pequeños se usan en la danza andalusí. En ciertos bailes especiales para bodas las danzarinas se colocan en la cabeza bandejas con velas mientras bailan.

Hay bailes que provienen de zonas rurales donde se usan bastones que se mantienen en equilibrio en la cabeza mientras se baila, así como haciéndolos girar con la mano y pasándolo de una mano a otra.

La danza oriental puede bailarla tanto una danzarina sola como a dúo y en grupos pequeños o grandes.

Es posible que su origen sea griego, aunque se cree que nació en Egipto y que se bailaba sólo entre mujeres sirviendo para dar culto a la fertilidad.

 

Equipo Torrese 

 

Ver: Actuaciones danza del vientre

Imagen cedida por SHIRA

1ª Pub. 26-11-2003