Cada gota cuenta – No desperdiciar el agua potable

 

[Medio Ambiente]

 

Imagina un mundo en que los seres humanos se saben organizar tan bien como los ecosistemas: autoreguladores y en equilibrio con el ambiente. Imagina un mundo en que nuestras actividades generen cero emisiones y cero desperdicio de agua. Además, todos tenemos acceso al agua potable y este valor fundamental se tiene en cuenta en todos los niveles de toma de decisiones, ya sea a la hora de decidir la construcción de un casino en el desierto o de escoger entre carne o soja.

Si esto suena a misión imposible, quizás tendremos que encontrar fuentes alternativas (dicen que en Marte sobra agua dulce) o bien comprometernos seriamente a buscar soluciones a largo plazo. Por el momento, un buen comienzo puede ser la formación de nuestro políticos, agricultores, ingenieros, diseñadores, economistas, etc., para empezar a trabajar de acuerdo con una nueva cultura del agua.

En muchas partes del mundo la demanda de agua ha superado la oferta y en la actualidad más de 1.100 millones de personas no tienen acceso a agua potablea menudo no es un problema físico, de falta de agua, sino de carácter económico, de falta de equidad en el acceso y la distribución. Además, según proyecciones, para el año 2040 una gran parte de Europa ya será desierto. Para invertir estas tendencias (o como mínimo adaptarnos a ellas) es necesario que se produzca un cambio drástico de mentalidad, como comenta Pedro Arrojo en su artículo, esta transformación no puede lograrse sólo a través de cambios legislativos, sino que requiere un gran esfuerzo en materia de educación.

Como respuesta a una encuesta a los lectores, uno de ellos comentaba: “la cuestión es: ¿sólo debemos de plantearnos contenidos? ¿No es determinante qué modelo educativo se escoge?”. Es esta cuestión, cómo podemos enseñar a las personas a integrar el verdadero valor del agua en sus decisiones, la que Educació i Sostenibilitat tiene intención de tratar y hemos invitado a profesores, ecologistas, profesionales de desarrollo y estudiantes, entre otros, a reflexionar sobre este reto.

Podemos extraer algunas lecciones de los diversos enfoques recomendados; en primer lugar, llevar la clase al río, y no al revés, y en segundo lugar, como señala Carmelo Marcén, tratar los problemas críticos, como el acceso al agua, la contaminación, los conflictos sociales por el agua, tanto como los aspectos biológicos e hidrológicos. Y, por supuesto, no olvidar el espacio de aprendizaje: probar letrinas secas, recoger el agua de lluvia y hacer auditorias, para empezar. Esta revista, por ejemplo, ha costado cerca de dos litros de agua por ejemplar.  Cada gota cuenta.

En España y en muchos otros lugares del mundo hay crisis de agua. No es culpa de nadie; sinó que es un problema de todos. Así que más vale que aprendamos a hacer mejor las cosas antes de que tengamos, realmente, que saltar del barco.

 

Editorial de la Revista ES – Educació i Sostenibilitat, 3 Aigua 
http://es-online.info/ (en inglés)

Para participar, proponer contenidos, suscribirse o colaborar en la distribución: es@rce-barcelona.net

Decenio Internacional para la Acción “El agua, fuente de vida”, 2005-2015   

 

Página de origen de la imagen:
elarboldeluz.akashica.org     

1 – 10-10-2008