BookCrossing – Deshacernos de nuestros libros sin dolor

 

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Cuando compramos un libro, después de leerlo lo colocamos en una estantería junto con otros y, allí, puede pasar años hasta que lo volvemos a hojear o incluso lo volvemos a leer. En general nunca más lo volvemos a tocar si no es para trasladarlo de sitio o quitarle el polvo.

Muchas veces nos levantamos decididos a hacer «limpieza» de nuestros libros. Tenemos una dirección para dejar los que queremos dar y que irán a parar a algún país lejano para formar parte de una pequeña biblioteca en un pequeño pueblo en su pequeña escuela.

Darlos a una biblioteca en nuestra ciudad es complicado. Hay que hacer una relación, entregarla a la biblioteca y, si tienen a bien, te dicen cuáles son los que te aceptan (ocurre lo mismo con los vídeos y los cd’s).

Nuestra sorpresa, después de haberlos repasado todos, es que sólo hemos apartado un par para deshacernos de ellos. Después de horas de examinarlos, todos tienen algo por lo que no queremos desprendernos de casi ninguno.

El BookCrossing (cruzarte con un libro) puede cambiarnos la manera de ver que el hecho de deshacernos de un libro no es una tragedia. Nuestros libros pueden deleitar a muchos otros lectores y, aunque un porcentaje muy alto, un 75%, desaparecen de la circulación quedándose en casa de alguien que lo ha encontrado, todos los demás continúan su ruta de lector a lector.

La idea surgió de la mente del estadounidense Ron Hornbaker en marzo de 2001. Ron conocía la página PhotoTag.org, que sigue la pista de cámaras desechables que se dejan “olvidadas” por el mundo. Después de preguntarse a qué cosas se podría seguir la pista, sus ojos toparon con sus estanterías repletas de libros y supo que la respuesta eran los LIBROS. Su idea era dar una especie de homenaje a los libros. Después de cerciorarse de que no había nada igual en la red, decidió el nombre: “BookCrossing.com”, registró el dominio y su mujer diseñó el logo.

Trabajó en la programación de www.BookCrossing.com durante cuatro semanas y el 17 de abril de 2001 apareció esta original idea echa realidad en Internet. BookCrossing se ha desarrollado como un movimiento global y tiene millones de miembros registrados en su base de datos.  

Desde agosto del 2004, el Concise Oxford Dictionary recoge la palabra «bookcrossing», dando la definición de la que nos hemos hecho eco al principio.

 

Cómo funciona

Antes de “liberar” (dejar) un libro se registra en la web www.bookcrossing-spain.com, ISBN, e-mail, título, hora y lugar donde se liberará, y entonces se recibe el número identificativo del mismo (BCID) que se pega, con una etiqueta, en el reverso de la cubierta junto con la URL de la página. Después lo podemos dejar (liberar) en una cafetería, en el banco de un parque, en un cine o en una ventana, para que otra persona pueda disfrutar con él (rescatarlo). Esta persona puede registrar el “rescate” en la web y después de leerlo lo vuelve a dejar (liberar) en otro lugar para que otra persona lo lea (rescate).

En esta web podemos consultar la lista de libros “liberados” y el listado de libros “rescatados”. También se puede avisar de una “liberación” indicando el título, la hora y el lugar para que los interesados en él puedan llegar a “rescatarlo” los primeros. Igualmente se avisa de los “rescates” de la misma manera. 

 

Las «3 eRRes» de BookCrossing:

> Read (Lee) un buen libro.

> Register (Regístralo) junto con tus comentarios en el diario, consigue un BCID (Número de IDentificación BookCrossing), y etiqueta el libro.

> Release (Libéralo) para que lo lea alguien más (dáselo a un amigo, déjalo en un banco del parque, dónalo a la caridad, «olvídalo» en una cafetería, etc.), y te será notificado vía email cada vez que alguien haga una entrada en el diario para ese libro. 

Practicar el BookCrossing quizá sea la forma con la que no nos duela tanto deshacernos de muchos de nuestros libros para conseguir más espacio en nuestras casas, faltas de ello.

 

 


© Leonor Sedó  

 

 

 

 

 

1 – 03-11-2003