Anny Cazenave, John Church y Jonathan Gregory – Cambio climático

 

[Medio Ambiente / Cultura – Ciencia]

 

“Tenemos que cambiar el modelo de nuestra sociedad y nuestro modo de vivir, para consumir menos combustibles fósiles”, Anny Cazenave.

 

Premio ‘BBVA Fronteras del Conocimiento 2019’

Los científicos Anny Cazenave¹, John Church² y Jonathan Gregory³ han sido galardonados con el Premio ‘BBVA Fronteras del Conocimiento 2019’ en la categoría ‘Cambio Climático’.

La Fundación BBVA les ha concedido el Premio por aportaciones que han permitido “detectar, entender y proyectar la respuesta del nivel del mar a escala global y regional al cambio climático debido a la acción humana”, según el acta del jurado.

“El aumento del nivel del mar pone en peligro las áreas a baja altitud, con múltiples impactos sociales y ecológicos”, prosigue el acta. “Dados los muchos factores que intervienen, interpretar y proyectar los cambios en el nivel del mar constituye un desafío científico de enorme calibre”.

Cazenave, Church y Gregory “han sido pioneros en la integración de las observaciones de satélite con las medidas in situ y las innovaciones en modelos numéricos, para lograr una descripción precisa y consistente del cambio en el nivel del mar a escala global (…) Sus hallazgos han sido instrumentales a la hora de poner a prueba nuestra comprensión del funcionamiento del sistema Tierra y formular proyecciones mejor consolidadas”.

Pese a ser una de las consecuencias del cambio climático de mayor impacto –una subida de solo un metro, considerado probable, afectaría a cerca de cien millones de personas–, el aumento en el nivel del mar resultante es para la comunidad científica uno de los valores más difíciles de determinar. Esto se debe a la gran variabilidad natural que ha mostrado esta magnitud a lo largo de la historia de la Tierra. Hace 20.000 años –muy poco tiempo en la escala geológica– el nivel del mar era 120 metros inferior al actual, y en los últimos 5.000 años ha subido dos metros.

 

Aumento acelerado

El trabajo de los galardonados también ha descubierto que el ritmo al que se produce este incremento se está acelerando. “Tomada en conjunto, su investigación demuestra la aceleración reciente del aumento en el nivel del mar a escala global, y cuantifica las aportaciones relativas de las diferentes causas del aumento, principalmente la expansión térmica del océano y el deshielo de los casquetes polares y de los glaciares, provocados por el calentamiento global antropogénico”, señala el acta.

Se ha consensuado que desde comienzos de los años noventa el nivel del mar aumenta a un ritmo de 3 milímetros al año, lo que supone una subida media de 8 centímetros en los últimos 25 años. Es un ritmo rápido. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), de 2014, afirma que “el ritmo de aumento del nivel del mar desde mediados del siglo XIX ha sido mayor que el ritmo medio en los pasados dos milenios”. A esto hay que sumar que las observaciones revelan una aceleración durante el siglo XX que con toda probabilidad continuará en el futuro.

 

Adaptarnos con urgencia

Los tres galardonados han puesto de relieve la gravedad del problema, su urgencia y la necesidad de acciones políticas. “El nivel del mar está aumentando a un ritmo cada vez mayor”, ha dicho Church. “Si continuamos sin reducir nuestras emisiones, podríamos sufrir un aumento de hasta un metro, quizás más a finales de siglo. Pero si tomamos medidas urgentes y efectivas, podríamos reducir el impacto poco más de medio metro. Y este aumento durará muchos siglos”.

“Este problema no solo es importante sino que es urgente”, insiste Church. “Muchos políticos reconocen su importancia, pero pocos asumen el grado de urgencia con el que debemos reaccionar (…) Reducir las emisiones para lograr un aumento de temperatura como mucho hasta 1,5 grados es un buen objetivo, es el que debemos marcarnos”.

“En España, y en cualquier otro país con costa, es necesario planificar adaptaciones al aumento del nivel de mar en el siglo XXI, y más allá, porque el aumento del nivel del mar no va a parar en 2100. Y por supuesto, tenemos que mitigar las emisiones para evitar los peores escenarios”.

 

“No es demasiado tarde”

Que el aumento del nivel del mar sea inevitable no significa que no se pueda hacer nada, señala Gregory: “Incluso en el mejor de los escenarios de reducción de emisiones, el aumento del nivel del mar no se estabilizará a finales del siglo XXI, sino que continuará durante muchos siglos, porque la escala temporal para el calentamiento del océano profundo es de siglos o milenios. Sin embargo, sí podremos influir sobre cuánto aumentará y cómo de rápido ocurrirá. No podemos detener el aumento, pero no es demasiado tarde para hacer algo por mitigarlo y reducir su impacto”.

A quienes optan por no hacer caso a la ciencia del cambio climático Gregory dice: “Estos son hechos, no es una cuestión de opiniones, la ciencia trata de ocuparse de hechos objetivos, y no puedes rechazar un dato objetivo porque no te guste”.

Cazenave también reclama más actuaciones: “No estamos haciendo suficiente para combatir el cambio climático. El aumento del nivel del mar es solo uno de los impactos, hay muchos otros como los eventos meteorológicos extremos, que son cada vez más intensos. Tenemos que cambiar el modelo de nuestra sociedad y nuestro modo de vivir, para consumir menos combustibles fósiles. En Europa la población cada vez es más consciente del problema, pero seguimos esperando acciones políticas concretas”.

“A los escépticos les diría que comparen el clima en 2019 con el de hace 10 o 15 años. Les diría simplemente que se fijaran en los hechos y en las observaciones”, concluye Cazenave.

 

Fuente:
Departamento de prensa
Fundación BBVA
Madrid, 9 enero, 2019

Página de origen de la imagen principal:
rpp.pe
Fotografías premiados: gentileza Fundación BBVA

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1. Anny Cazenave

Anny Cazenave (Draveil, Francia, 1944) es doctora en Geofísica por la Universidad de Toulouse (Francia) desde 1975. Es científica emérita del Laboratorio de Estudios en Geofísica y Oceanografía Espacial (LEGOS), perteneciente al Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia. Además, en 2013 se incorporó al Instituto Internacional de Ciencia del Espacio, en Berna (Suiza), donde actualmente es directora de Ciencias de la Tierra.
También es miembro del Comité Científico Mixto del Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (WCRP). Ha sido autora principal del cuarto y quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC), en los capítulos relativos al nivel del mar, y ha formado parte del Comité Científico del programa de becas del IPCC. Desde 2017 colabora en el proyecto Sea Level Budget Closure de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Entre 1996 y 2007 fue directora adjunta del Laboratorio de Estudios en Geofísica y Oceanografía Espaciales (LEGOS), donde ha dirigido el grupo Geofísica, Oceanografía e Hidrología Espaciales hasta 2009.
Entre otras distinciones, en 2004 fue nombrada miembro de la Academia de Ciencias de Francia, y en 2008 miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. En 2012 ganó la Medalla William Bowie, que otorga la Unión Americana de Geofísica.

2. John Alexander Church

John Alexander Church (Gympie, Queensland, Australia, 1951) es catedrático en el Centro de Investigación del Cambio Climático de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia). Licenciado en Física por la Universidad de Queensland y doctor en Filosofía, una gran parte de su carrera científica ha estado vinculada a la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO, por sus siglas en inglés). Entre 1993 y 2003 fue líder del Programa de Oceanografía de las expediciones nacionales australianas de investigación antártica y ha sido autor principal en el tercer y el quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).
Es autor de más de 150 publicaciones, co-editor de tres libros y fellow de la Academia de Ciencias Australiana; la Academia Australiana de Tecnología, Ciencias e Ingeniería; la Sociedad Americana de Meteorología; y la Sociedad Australiana de Meteorología y Oceanografía. Además, ha recibido numerosos premios durante su carrera como la Medalla Roger Revelle de la Comisión Internacional Oceanográfica y la Medalla de Investigación del CSIRO en 2006, el Premio Eureka de Investigación Científica en 2007 y la Medalla Morton de la Sociedad Meteorológica y Oceanográfica Australiana (AMOS, por sus siglas en inglés) en 2017.

3. Jonathan Gregory

Jonathan Gregory (Welwyn Garden City, Reino Unido, 1964) se licenció en Física en la Universidad de Oxford y se doctoró en la Universidad de Birmingham con una tesis sobre física de partículas derivada de sus quince meses de trabajo en el CERN (Ginebra, Suiza). Ha desarrollado toda su carrera en Reino Unido. Tras pasar un año en la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia, en 1990 se incorporó al Centro Hadley de Ciencia y Servicios Climáticos de la Oficina Meteorológica, en Exeter, donde actualmente es science fellow. A partir de 2003 se sumó, además, a la Universidad de Reading, donde hoy es catedrático del Departamento de Meteorología y científico sénior del Centro Nacional de Ciencia Atmosférica.
Ha participado como autor principal en el tercer, cuarto y quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), siempre en capítulos relacionados con el nivel del mar y la observación de los océanos. Entre otras distinciones es Premio FitzRoy de la Real Sociedad Meteorológica, y fellow de la Royal Society y de la Unión Geofísica Americana.