Home  
La FAO y el acaparamiento de tierras
Estirpe de relojeros
Ideas para Renovar Tu Vida
Deshazte de la Rabia con Alegría
El sujetador y su trayectoria
Prédicas y desiertos
¿Se acaba el Mundo, o se acaba nuestro Mundo?
Respuesta al rey. De una mujer burlada
Futurotextiles 3: Surprising textiles,
Las mujeres no somos tecnófobas
¿Alguien sabe dónde encontrar otro planeta tierra?
Los “emos”, la inquietante tendencia adolescente
El Teaming: muchos por muy poco
Desciende la cantidad de basura generada
I - Sola (y callada) ante el peligro:
Dame pan y dime tonto
El coñomando
El sudor y las relaciones sociales
Coaching asistido con caballos
Ninfa o Sirena
¡¡Salvemos a las mujeres!!
Causa Primaria del Cáncer
Ecoterrorismo y un mundo al revés
Feng Shui es salud
Economía social en los países mediterráneos
50 aniversario de la revista EL MUEBLE
Una reflexión personal
¿Qué hizo Dios el octavo día?
Tres mitos y un destino
¿Quién dijo que las matemáticas son aburridas?
Comprar, tirar, comprar
Cierre del canal de 24 horas de noticias CNN+
El ángel de la guarda
Feliz Navidad a los tres
Angelus
Iniciativa Ciudadana Europea (ICE)
Carmen en el infierno
Lindt, chocolate y prestigio
Un Secreto para Conectar con Tu Pasión
Desarrollo bombillas LED para uso doméstico
De la bombilla a los chips luminosos
Unión por el Mediterráneo (UpM) en Barcelona
Xperiencias Xtrafuertes de Fisherman’s Friend
La SGAE, la hipoteca de tu casa y mi amigo
Redes Sociales
Los Freegans
En la lluvia
Que nadie escatime luces
¿Por qué el mes de diciembre es el mes número 12?
Lindt en los cinco sentidos
Las orejas de Oriana
Amor físico
LINDOR en su 60 aniversario
Tratamiento mediático de las mujeres
Desnudar a una mujer
Premios de Comunicación no Sexista 2009
El coche eléctrico
La normalidad
Redes
En torno a la Central Nuclear de Garoña
Liberté, Egalité, Fraternité
Inteligencia Intelectual, Inteligencia Emocional….
Carta del jefe Seatlle
Que jartita me tienen los medios!!!!!
La tendencia Yeppie
La arquitectura bioclimática
Los ejecutivos hacen Ommmmm…!!
La red 2.0 24 horas en línea
Momentos Excellence 90%
Mierda de campaña
El negocio de montar eventos
Cuando la música acabe ¿Fin del mundo?
El ubicuo ojo de Dios
¡Al pan, pan y a la crisis, pollo!
Obama, Powell, Marcet y los chinos…
Los Reyes Magos de Oriente ¿van en bicicleta?
El progreso y el lujo conviven sin vergüenza
Tierra quemada
Momentos LINDT
Algo
Creación y Reivindicación
d'Avenza, estilo de vida
Las apariencias engañan
Directorio webs tendencias

 Buscar
en 39ymas.com
Google


Temas Empresa Comunidad
  belleza | cultura | familia | ocio | salud | mujeres y entorno | tendencias | sexo
  25/05/2012
 

 ¿Alguien sabe dónde encontrar otro planeta tierra?

Por Vicent Boix*


Ya lo avanzaron las novelas y las películas de ciencia ficción. Repelentes extraterrestres con cuerpos desproporcionados que, gracias a un desarrollo tecnológico superior al del humano, invadían el planeta doblegando a los seres vivos con el único objetivo de expoliar los recursos y poder subsistir. La realidad, en verdad no dista tanto de la ficción, aunque los invasores no son precisamente grotescos siderales cobijados en grandes OVNI’s que viajan por constelaciones a la velocidad de la luz. De hecho, no hay ni que salir de la Tierra. Cierta élite de seres humanos, desde hace siglos invade y aplasta a otros más indefensos con el propósito “marciano” de robar sus recursos naturales y perpetuar su nivel de vida.

Es más cómodo mirar a otro lado, despreocuparse y pensar que la humanidad, con su raciocinio innato, acabará encontrando la solución a los problemas ambientales. Pero lo cierto es que la Tierra ya hubiera colapsado, si todas las personas del planeta consumieran recursos al ritmo que lo hacen los países con ingresos más altos. Esto aún no ha sucedido de forma irreversible y grave, porque el aparente equilibro ambiental se sustenta en un injusto desequilibrio social: una minoría económicamente más avanzada consume los recursos de la mayoría.

Esta es la conclusión tras ojear informes de la Global Footprint Network, organización que desde hace años se encarga de medir el impacto del ser humano en el medio ambiente. Lo hace elaborando un indicador denominado “huella ecológica”, que se expresa como la superficie necesaria para producir los recursos naturales consumidos por una persona. Aún tratándose de un indicador limitado, proporciona datos bastante elocuentes sobre la realidad ecológica a nivel nacional, regional o mundial.

Según un estudio publicado en 2010, la “huella ecológica” global era de 2,7 hectáreas por habitante. Por el contrario, la “biocapacidad” (recursos reales disponibles en el planeta por superficie y ciudadano) fue calculada en 1,8 hectáreas por persona. Es decir, de media, el ser humano está consumiendo una hectárea más de recursos de los realmente disponibles, lo que se traduce en una sobre explotación del planeta que puede tener consecuencias drásticas.

Lo curioso y triste a la vez, es que el 15% de la población, situada en naciones con ingresos altos, en conjunto consume 6,1 hectáreas por habitante cuando su “biocapacidad” es de la mitad. Si este patrón se repitiera a nivel mundial, sería perentorio conquistar otro planeta idéntico a la Tierra para poder expoliar sus recursos y mantener el ritmo de vida occidental. Por el contrario, la “huella ecológica” del 85% restante es prácticamente idéntica a su “biocapacidad”, o sea, la gran mayoría del planeta vive sostenible y respetuosamente con el medio ambiente. Sólo un 15% desequilibra la balanza, que mínimamente equilibra gracias al consumo de recursos ajenos.

La “huella ecológica” de un ciudadano de un país con ingresos medios o bajos es de 2 hectáreas, que resulta ser cuatro veces menor que la de estadounidense, cinco veces más pequeña que la de un qatarí y dos veces y media inferior a la de un ciudadano español, que necesitaría tres “españas” y media para poder satisfacer sus necesidades.

Según el Global Footprint Network, el pasado 27 de septiembre el planeta entró en déficit ecológico. Los recursos disponibles para este año fueron agotados en menos de 9 meses y los que se consuman hasta final de año son recursos que el planeta no puede producir, contaminantes que no puede absorber, etc.

A pesar de ello, ninguna autoridad política está interesada en poner límites a un modelo de crecimiento cimentado en la desigualdad y en la destrucción del medio ambiente. El asunto tiene mala pinta, a no ser que la NASA se espabilé y pueda construir naves espaciales que permitan la conquista de otros planetas como la Tierra. O eso, o levantar el pie del acelerador.

22 de noviembre de 2011

*Investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana - Foundation Charles Léopold Mayer” de la Universitat Politècnica de València.
Autor del libro El parque de las hamacas.
http://www.elparquedelashamacas.org


Páginas de origen de las imágenes:
zona-ciencia.blogspot.com/2011/08/especial-ecologia-11-dias-tematicos-la.html
mabokus.blogspot.com/2011/05/contaminacion-ambiental.html
ecolamancha.wordpress.com/2007/11/24/deforestacion-y-erosion-del-suelo


 

 

 

 
Últimas noticias
Servicios
jurídicos
Recursos Humanos
Coaching
Multimedia
Foro 39ymás
Regístrate
Contacta
Recomienda

RSS
¡No te pierdas nada!
¡Suscríbete!

Regístrate para recibir los nuevos artículos mensualmente



© Creactivitat 2002
quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad