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| 21/11/2008 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Cosas que acaban pasando ![]()
Acompaña la información una foto-vídeo de la atracción, una imagen de ésas con el botón de “play” sobreimpreso. Primero pienso que se trata de una instalación artística destinada a concienciación contra la pena de muerte, hasta tal punto me ha pervertido el consumo de arte publicitario. Al enterarme de que no, pienso que qué horror las personas que se acercan a la máquina infernal y echan el euro que vale ver cómo el hombre sufre convulsiones durante casi un minuto de muerte, pega alaridos, echa humo por todos los poros y al final la palma. Al principio también pienso que es horroroso que nadie se haya quejado de la existencia de la silla en el parque de atracciones y que los dueños del ingenio digan que es poco menos que la inversión de su vida, porque además se ha convertido en una de las más visitadas del lugar. En un primer momento, además, mirando la foto-vídeo de la web donde aparece la silla en cuestión, me pregunto de quién es la mente macabra a la que se le ha ocurrido inventar esa atracción que, por lo que dicen, se produce y se vende sólo en Estados Unidos o por internet. Luego, aprieto el botón de “play”.
Cristina Fallarás e-mail: cfallaras@diarioadn.com Fotografía:
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