![]() |
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 06/01/2009 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Tócame los Web - La web del millón de dólares ![]()
tengo palabras; sólo envidia. Un chaval inglés de 21 años es millonario gracias a la idea más simple que os podáis imaginar: vender un millón de píxeles a un dólar/unidad. Un entramado de 1.000 x1.000 píxeles, vendido en bloques de 100 (10x10 píxeles), ha hecho millonario a Alex Tew en tan sólo cuatro meses. El horror, porque estéticamente el resultado final es un auténtico caos espantoso, lo podéis ver en milliondollarhomepage.com. Que me perdone la madre del angelito por las escasas bendiciones que me inspira en estos momentos. (Nota pa’ Carlos: mira si ese horror de la página te puede dar juego con la imagen. Tu lo apañas todo estupendo). Por si fuera poco los últimos 1.000 píxeles los está subastando en Ebay (ebay.co.uk) y la puja ya asciende a 152.300 dólares. Hacía tiempo que no se producía en la Red un fenómeno similar; esto nos demuestra que nuestro amado ciberespacio está más vivo que nunca y que aún es posible revolucionarlo por completo con una buena idea. A ver: uno se deja los cuernos trabajando como una bestia para poder salir de la mierda, y va un crío y se forra de la forma más estúpida posible. Lo dicho, envidia. Pero no soy el único; miles de personas de todo el mundo se han vuelto locas con la historia, plagiando la idea con una torpeza inconcebible… los efectos secundarios de un fenómeno, exceptuando los de OT, nunca fueron tan penosos. La palma se la lleva un soldado de la armada del Reino Unido que se quiere casar en Arizona con una tal Alexis. Como casarse es caro, decidió crear el sitio wedding-pixels.com, donde vende píxeles a 10 céntimos de dólar, todo revestido con una melaza pegajosa que se condensa en la página oficial de la boda, alexisandmark.com. Compartiendo la primera cutre-posición encontramos a millionpixelbooty.com, donde la imagen del culo de una tipa enfundado en un minishort azul de látex nos da la bienvenida. La página ofrece más de lo mismo, pero os recomiendo fijaros en la forma del anuncio que hay entre sus piernas… ¡efectivamente! Worldwidepixels.com plantea una guerra entre continentes para comprobar cual venderá antes el espacio publicitario; de momento gana Europa con un solo anuncio. Pero lo interesante de esta página es ver hasta dónde puede llegar la ingenuidad: ¿a quién le puede interesar una guerra publicitaria en un mundo globalizado? Algunos se han estrujado un poco más las neuronas, como los creadores de pixelminute.com, donde se vende un minuto de publicidad; el problema es que cuando haya 30 anunciantes, habrá que esperar otros tantos minutos para verlos todos. Las páginas más desesperantes son las hispanas, básicamente por su falta de todo: copian y punto; comprobadlo en lapaginamascaradelmundo.com o en unicapaginamillonaria.com. La única web que aporta algo es lasmilpalabras.com, donde los píxeles se han substituido por palabras, pero la idea no ha gustado mucho, ya que no se ha vendido ni una sílaba. Si tras navegar hasta aquí se os ha ocurrido un nuevo sitio web que ensucie, aún más si cabe, nuestra querida Red de redes, encontraréis el script del “millón de dólares” en texmedia.de. Pero antes visitad thepixelwars.com, una especie de portal sobre el tema donde aparecen casi todos los enlaces posibles sobre los imitadores de Alex Tew. La verdad es que vale la pena visitarlo, particularmente la sección de páginas del millón de dólares que venden sus píxeles por nada, o sea que los regalan… ¿mande?
Tanto millón pa’arriba y pa’abajo me ha dejado hecho un lío económico. Trabajando tal cual, dudo que consiga jubilarme a los 35, y las otras posibilidades de hacerlo pasan por la explotación infantil o por parir una genialidad aunque, visto lo visto, creo que mi cerebro no está por la labor. Está claro que casi todos perseguimos un pelotazo pero mientras, por el camino, nos vamos dejando migas de pan que otros saben aprovechar muy bien. El cubano Humberto Solás es el presidente de un festival de cine cubano, concretamente del Festival Internacional del Cine Pobre. Y por muy mal que suene la cosa, el evento no va de horas y horas visionando gente en situaciones de penuria; va de creatividad, de imaginación y de pocos recursos a la hora de filmar. Echad un vistazo a esta iniciativa en cubacine.cu/cinepobre.
Besos 46 artículos anteriores, en versión original y enlaces directos, disponibles en www.evandellos.com
Fotografía: milliondollarhomepage.com
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ©
Creactivitat 2002 quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad |