
ADANE, doce años trabajando por África
el año 1986, un amigo, Carlos Gangas, se ordena sacerdote y decide irse a trabajar a África. Pese a estar lejos y mal comunicado, el correo tradicional mantiene viva la relación y nos hace partícipes de sus anhelos, de sus preocupaciones y de las necesidades de la ciudad y de las aldeas que tiene a su cargo.
Desde Barcelona (España), amigos y conocidos le enviamos dinero para ayudarle a realizar sus proyectos, pero estos ingresos son un problema para él puesto que, ante Hacienda, no tienen justificación alguna.
De la voluntad de seguir colaborando más y de hacerlo de la mejor manera posible, nace la asociación "Amics de la Missió Catòlica de Dapaong -Togo", ya que es el lugar en el que trabaja nuestro amigo. Es una entidad sin afán de lucro, registrada en la Direcció General de Dret i Entitats Jurídiques del Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya (España), el 22 de abril de 1993. Está formada por tres personas y se ocupa, únicamente, de reunir los fondos que los amigos y conocidos de Carlos quieren hacerle llegar, y de enviárselos directamente, garantizando así la correcta utilización de los mismos.
Por su parte, además de crear infraestructuras (básicamente, escuelas), Carlos se preocupa de asegurar el futuro funcionamiento de las mismas. Así, forma a las personas más dinámicas de la comunidad y establece comisiones encargadas de controlar las instalaciones y de velar por mantenerlas de forma autónoma y autofinanciada. Además, promueve cooperativas de mujeres; abre aulas de alfabetización de adultos; construye centros de salud materno-infantil; se preocupa de la reforestación…
Adane (Amics per al Desenvolupament a l’Àfrica Negra)
En 1995 Carlos da por terminado su trabajo en Togo. Deja las instalaciones en manos de la comunidad y decide trasladarse a Mozambique, que acaba de firmar los acuerdos de paz que ponen fin a una época marcada, primero, por la guerra de la independencia de Portugal y, a continuación, por una guerra civil que ha dejado asolado el país. Es en este momento, en el que decidimos cambiar el nombre inicial de la Asociación, por el actual.
La forma de trabajar de Carlos sigue siendo la misma, pero en 1998, Adane-Barcelona decide ampliar sus esfuerzos e inicia la solicitud de ayudas para el desarrollo a diferentes organismos privados y públicos. Una persona más, empieza a colaborar de forma puntual en la Asociación. Durante este mismo año nacen, por los mismos motivos y de la forma anteriormente explicada, Adane-Almería y Adane-Cantabria. Un año después, lo hace Adane-Madrid.
En Navidad de 2001, algunos miembros de Adane-Barcelona, viajan a Mozambique (a título particular, no con dinero de la Asociación) para visitar a Carlos y conocer las comunidades con las que trabaja y los proyectos que está realizando.
De la experiencia vivida, nace la voluntad de hacer más y, consecuentemente, la necesidad de contar con el trabajo de otra gente que comparta nuestros intereses y nuestras ilusiones. A principios de 2003, un grupo importante de amigos, parientes y conocidos estrenan su participación en Adane-Barcelona.
A lo largo de estos años, después de mucho luchar porque somos pequeños y desconocidos, diversas entidades públicas y privadas han apoyado nuestros proyectos con sus subvenciones: la Fundació “la Caixa” y la “Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament” (Generalitat de Catalunya), a través de Adane-Barcelona; la “Agencia Española de Cooperación Internacional” (AECI), el Gobierno Vasco, el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander, el Ayuntamiento de Reinosa, el Ayuntamiento de Torrelavega, el Ayuntamiento de Camargo y Sidenor, mediante Adane-Cantabria.
También hemos contado con la colaboración constante de entidades y empresas que nos han cedido locales para las reuniones, nos han asesorado en cuestiones legales, nos han ayudado a difundir y a llevar a cabo proyectos compartidos, han participado en la recogida de material diverso, han puesto a nuestra disposición espacios para su almacenaje…
En algunos casos hemos trabajado con otras entidades como “Ecos do Sur” de A Coruña o “La Casa do Gaiato” (centro de acogida de niños de la calle) de Mozambique o hemos contado con el apoyo puntual de Intermón o Amnistía Internacional.
Actualmente, alrededor de quince voluntarios y voluntarias, nos reunimos una vez al mes para seguir llevando a cabo la tarea de sensibilizar a nuestra sociedad ante las injusticias que se han cometido y se cometen en el continente africano y para colaborar en la mejora de la condiciones de vida de sus habitantes
Contamos también con el trabajo desinteresado de Dio Manhiça (representante de Adane en Mozambique, su país) y de Manuel Tenes (profesor de instituto en Barcelona) que actualmente está trabajando como voluntario de Adane en el mismo país.
Más información:
www.adane.org
Para aportaciones:
adane@arrakis.es