
La Unión Europea acaba de bloquear nuestro acceso a numerosas medicinas naturales tradicionales, y algunos remedios caseros ya están desapareciendo de las estanterías.
Una nueva Directiva de la UE, que entró en vigor esta semana, impone importantes barreras a cualquier remedio herbal que no haya estado en el mercado europeo durante los últimos 30 años, lo que incluye prácticamente a toda la medicina tradicional china, ayurveda y africana. La Comisión Europea ha reconocido que se trata de una regulación excesiva que necesariamente reducirá las opciones de los consumidores, pero aún no ha hecho nada para cambiarla.
Es difícil de creer, pero si un niño cae enfermo y existe un remedio herbal natural seguro para curar su enfermedad, a partir de esta semana podría ser prácticamente imposible conseguir ese remedio.
La Unión Europea dice que las nuevas reglas responden a varios incidentes de salud pública como resultado de productos herbales que se han aplicado de forma incorrecta: su objetivo declarado es proteger a los consumidores. Pero si bien la labor de vigilancia sobre los remedios naturales es importante, lo cierto es que esta nueva directiva reduce notablemente la oferta de los remedios naturales disponibles para los consumidores. Con ello, saca prácticamente del mercado a las tradiciones médicas no europeas, y apenas aumenta los niveles de protección de la salud de las personas en comparación con la legislación anterior. Hace tres años la Comisión Europea recomendó mejorar la directiva haciéndola menos prohibitiva hacia las tradiciones médicas chinas y no europeas, pero parece que ha ignorado sus propias recomendaciones.
La directiva también crea mayores barreras y costos para los remedios naturales manufacturados. La obtención de una licencia podría costar hasta €100.000, más años de esfuerzo y un largo proceso técnico para que cada producto pueda ser aprobado. Recientes estudios muestran que el grupo médico AESGP - quien defiende la venta de medicinas sin prescripción médica- ha venido ejerciendo una presión fortísima para lograr la introducción de los elementos más restrictivos de la nueva legislación. Las grandes farmacéuticas tienen los recursos para sortear fácilmente dichas trabas, pero miles de compañías medianas y pequeñas de medicina herbal en Europa y en el mundo no lo lograrán, lo que limitará seriamente las opciones de los consumidores.
Pero podemos detener esto. La Directiva fue adoptada casi a escondidas, entre las sombras de la burocracia, pero no debería resistir la luz de un escrutinio democrático. La Comisión Europea tiene la autoridad para modificar la directiva, y una acción legal en Gran Bretaña actualmente le está pidiendo que lo haga. Si los ciudadanos a lo largo y ancho de la Unión Europea nos unimos ahora, dicha acción recibirá una legitimidad mayor, añadiendo presión a la Comisión.
Los remedios herbales naturales merecen una regulación adecuada, pero esta draconiana directiva limita la libertad de los ciudadanos europeos de hacer una elección segura y saludable.
www.avaaz.org, 05-05-2011
Fotografías:
(CC) Original de Balaji B
(CC) Original de Ell Brown