La artrosis (articulaciones desgastadas) es una enfermedad crónica de las articulaciones producida por la degeneración o desgaste del cartílago articular, un tejido elástico que se halla entre dos huesos y que sirve de amortiguador y agente de movimiento, y del hueso contiguo, provocando dolor, inflamación, limitación articular, rigidez matutina y crujidos secos al flexionar las articulaciones. No hay inflamación.
Las causas pueden ser diversas. Pueden ser factores genéticos y, sobre todo, la edad, dado que con el paso del tiempo se desgastan las articulaciones y al no tener ya tanta capacidad de regeneración como cuando se es más joven, se genera esta enfermedad. También se produce cuando la persona somete sus articulaciones a un uso reiterado y abusivo (los deportistas, por ejemplo). También un sobrepeso continuado al cargar en demasía las articulaciones propicia la destrucción del cartílago.
La manifestación de los síntomas es gradual. Puede afectar a una articulación o a varias de la columna, cuello, zona lumbar, caderas, rodillas, dedos...
El dolor puede ser variable y es posible que desaparezca durante un tiempo. Cuando es continuo, debemos creer que ya se está en una fase avanzada de esta enfermedad. La articulación pierde movilidad y empieza su aparición la rigidez.
A veces el roce del cartílago y de los huesos puede hacer que se note un crujido cuando se mueve la articulación.
Hasta ahora no hay ningún tratamiento para la regeneración del cartílago desgastado. Los ejercicios para fortalecer los músculos (siempre bajo control de especialistas), son muy importantes. Hay que compensarlo con el reposo de la articulación afectada, sin inmovilizarla totalmente ya que agravaría la enfermedad.
Son también recomendables otras terapias como la termoterapia, electroterapia, hidroterapia y la fisioterapia.
El calor local mejora la rigidez y el frío aplicado localmente alivia el dolor.
Los consejos siguientes mejoran esta enfermedad y la calidad de vida de los que la sufren:
✓ Procurar no mover las articulaciones con brusquedad
✓ Evitar el sobrepeso
En la artrosis de rodilla y cadera:
✓ Cuando se está sentado, estirar las piernas
✓ Andar lo menos posible por terreno irregular
✓ Cuando la rodilla está inflamada no poner cojines debajo de la misma
✓ No usar la bicicleta
✓ En la artrosis de cadera y columna los ejercicios en bicicleta estática son muy recomendables.
✓ La natación y los ejercicios bajo el agua son muy aconsejables
En la artrosis de columna:
✓ Sentarse en sillas de respaldo recto y alto apoyando bien la espalda.
✓ Dormir con un colchón y cama duros
✓ Evitar los sillones demasiado blandos
✓ Procurar no mantener el cuello flexionado demasiado tiempo.
Equipo Torrese
© Leonor Sedó
Imágenes: institutferran.org/artrosis.htm
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2ª Pub. 24.02.2009
1ª Pub. 09-04-2005