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  21/11/2008
 

 Volar sin miedo

 

Dos de cada tres pasajeros sufren aerofobia, un  temor que es posible superar.


El temor a la hora de emprender un viaje en avión es muy común. De hecho, diversas encuestas han señalado que sólo un 5% de pasajeros lo hace sin ninguna preocupación, dos de cada tres sufren miedo o ansiedad y una de cada cinco personas evita volar a toda costa.

A muchas personas les produce una ligera inquietud, que normalmente se disipa después del despegue, pero en otros el temor es mayor y suelen recurrir a factores externos, tales como la presencia de un acompañante, o en muchos casos el consumo de algún tipo de tranquilizante antes de ir al aeropuerto. Por último, están aquellos que presentan un miedo de tal intensidad que anula por completo la posibilidad de un viaje de este tipo.


¿Quiénes padecen este problema?

Una persona con una vida normal, sin otras fobias en su vida, puede padecer este trastorno. Sólo presenta un miedo desproporcionado a volar y la sola idea de tener que subir a un avión puede generarle un estado de ansiedad con síntomas como palpitaciones, inquietud o desesperación. El origen puede estar relacionado con haber vivido alguna situación de peligro real durante un vuelo, o bien haberse sentido fuertemente impresionado por la noticia o el relato directo de otra persona. También puede aparecer en quien ha sido testigo de un accidente o situación de peligro sufrida por un avión.

Otro caso frecuente es el de aquellos que sufren claustrofobia, es decir, temor a los espacios cerrados. Es de destacar el denominado Trastorno de Pánico con Agorafobia: la persona teme la posibilidad de padecer una crisis de pánico dentro del avión, durante el vuelo, y lo que les resulta agobiante es la idea de no poder bajar de inmediato para obtener alivio o ayuda. Por último están los individuos que sufren de Trastorno de Ansiedad Generalizada, en los que el temor a volar se presenta con frecuencia e intensidad. Las personas que padecen esta alteración se preocupan en forma desmedida y siempre piensan que lo peor está por ocurrir en cualquier momento. Hay una sobre-estimación de la probabilidad de que ocurran eventos negativos, en este caso un accidente aéreo.


¿Se puede dominar?

Los especialistas aseguran que el miedo a volar, salvo en casos extremos, es una fobia perfectamente superable, pero el primer paso es que la persona lo admita ya que el principal obstáculo suele ser que el afectado no confíe en que lo puede vencer y no acceda a ningún tipo de tratamiento al pensar que nunca podrá viajar con tranquilidad.

Manuales, cursos y terapias son herramientas útiles para superar la aerofobia no sólo en las personas a las que el miedo les impide volar, sino también en quienes experimentan esa desagradable sensación de intensa inquietud cuando el avión despega, aterriza o atraviesa una zona de turbulencias, aunque logren controlar su pánico momentáneamente.

A este respecto existen cursos en grupo impartidos por psicólogos y pilotos en los que, junto con explicaciones teóricas sobre cómo funciona un avión y las medidas de seguridad empleadas, incluyen técnicas de relajación y una terapia para conocer cuál es el factor desencadenante del miedo en cada caso. Estos cursos concluyen con un simulador de vuelo que permite experimentar, en un entorno seguro, las sensaciones que generan temor y comprobar si se han interiorizado las claves para evitar la aparición de ese miedo irracional a volar.

Al margen de estos recursos, existen otras recomendaciones sencillas que pueden ayudar en gran medida a controlar la situación. Así, algo tan básico como viajar cómodo puede reducir el temor de forma considerable:

Ö Llegue descansado al avión. En los días previos al viaje intente aumentar las horas de sueño, caminar 30 minutos diarios y disminuir el consumo de tabaco, café y alcohol.

Ö Coma hidratos de carbono (pasta, arroz, pizza, dulces) tres horas antes de subir al avión.

Ö Durante el vuelo evite el alcohol y las comidas copiosas. Tome caramelos (estimulan el sueño y calman la ansiedad).

Ö Beba un vaso de agua cada hora durante el viaje. El agua diluye la adrenalina circulante en la sangre.

Ö El conocido como Síndrome de la Clase Turista (trombosis en las piernas) puede aparecer en los vuelos de larga duración. Evitarlo es muy sencillo: mueva las piernas cuando esté sentado, levántese y camine cada cierto tiempo.

Ö Si hay turbulencias, coloque una almohada, manta o abrigo doblado sobre el abdomen y ajuste fuertemente el cinturón de seguridad, a modo de una faja que le sujete. Con ello disminuirá la sensación desagradable que producen los movimientos. Además, recuerde que las turbulencias no comportan ningún peligro.

Ö Si puede, saque su billete en la fila de emergencia, es la más cómoda. En la zona del ala hacia adelante los movimientos son menos bruscos y el nivel de ruido es menor.

Ö En la medida de lo posible, trate de volar acompañado por alguien en quien confíe. En buena compañía el miedo se reduce sustancialmente.

Ö Si está nervioso debido a algún ruido o maniobra del avión, pregunte a la azafata o al auxiliar. Ellos le informarán y tranquilizarán.

Otras medidas pueden, además, reducir las posibilidades de sentirse nervioso o incómodo durante el vuelo:

Ö Vaya al baño antes de subir al avión.

Ö Utilice ropa cómoda, preferiblemente de algodón, y zapatos o zapatillas sin tacón, con cordones y con suela de goma.

Ö Quítese las lentes de contacto. Si lo necesita, utilice lágrimas artificiales.

Ö Trate de distraerse con libros, revistas o pasatiempos.

Ö Escuche música suave.

Ö Evite mirar por la ventanilla.

Ö Si se siente nervioso, intente controlar la respiración. Cuente sus respiraciones y aminore el ritmo haciendo pausas entre inspiración y espiración. Es importante que el tiempo de salida del aire sea mayor que el de entrada.

Ö Ante situaciones como la aerofobia, las plantas medicinales sedantes pueden ser de gran ayuda.

El Periódico de la Farmacia 
Publicación de información sanitaria 
Nº 39 - 1ª quincena septiembre 2007

       e-mail: elperiodicodelafarmacia@medynet.com

        www.elperiodicodelafarmacia.es

 

Fuente: Centro de Investigaciones Médicas en Ansiedad.

Más información:

www.centroima.com.ar

www.alasyraices.es 

 

Fotografías:
emershing.blogspot.com
medicinasnaturistas.com
gowine.com

 

 

 

 
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