![]() |
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 23/07/2008 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Cómo protegerse de los rayos del sol ![]()
Cuando nos exponemos al sol tenemos varias herramientas para hacerle frente, entre las que se encuentran los bronceadores y los fotoprotectores. Mientras que los primeros actúan acelerando la pigmentación de la piel, es decir, acelerando el bronceado, los segundos incluyen filtros solares, con índices de protección solar determinados, que previenen las quemaduras y los cambios degenerativos de la piel que causan los rayos ultravioleta. Los bronceadores pueden utilizarse con sol o sin sol. Los de sin sol aportan una coloración a la piel semejante a la del bronceado. Estos productos no ejercen una acción protectora frente a la exposición solar, aunque indirectamente pueden conseguir disminuirla al conseguir el efecto deseado: un bronceado rápido. Los bronceadores con sol persiguen acelerar el bronceado, acelerando la pigmentación cutánea. Actualmente su uso está en entredicho al provocar numerosos efectos secundarios que van desde la inducción de cáncer a la aparición de manchas oscuras o dermatitis crónicas. Para protegernos de los 'efectos malignos' de los rayos del sol, sin que por ello tengamos que evitar la exposición, que es otra opción, debemos usar ropa y gafas adecuadas y fotoprotectores tópicos. El índice o factor de protección solar (FPS) es un índice propio de los fotoprotectores que nos indica el tiempo que nos podemos exponer al sol sin riesgo de quemaduras tras la aplicación del producto. Cuanto más alto es el FPS, más alta es la protección de los rayos solares. Por ejemplo, si una persona es capaz de estar 20 minutos expuesta al sol sin quemarse, la elección de un fotoprotector 8 le supondrá una protección 8 veces superior. Sin embargo, es importante utilizar un fotoprotector con un FPS de 15 o mayor y, preferiblemente de "amplio espectro", que proteja tanto de la radiación UVA como de la UVB. Estos fotoprotectores, según como actúen, pueden ser físicos, químicos y biológicos. Los primeros provocan una reflexión de la luz, a modo de pantalla; los más utilizados el óxido de zinc, el dióxido de titanio y la mica. Los segundos transforman la longitud de onda de la radiación recibida en una longitud de onda distinta, inocua para la piel, siendo los más conocidos el PABA y el ácido cinámico. Por últimos, los biológicos son antioxidantes que evitan la formación de radicales libres, como las vitaminas A y E. Debemos aplicarnos estos productos media hora antes de exponernos al sol y sobre la piel seca y ponerlo de nuevo cada dos horas y después de cada baño. Como el agua es transparente a la radiación UV es muy importante la capacidad protectora que tenga el producto cuando nos sumergimos en ella. Según cual sea, los fotoprotectores pueden ser water-resistant, cuando la capacidad protectora no se pierde después de 40 minutos en contacto con el agua, o waterproof, cuando esta protección alcanza los 80 minutos. No dude consultar con su farmacéutico sobre los productos solares más adecuados en su caso.
El Periódico de la Farmacia Publicación de información sanitaria 1ª quincena/julio 2006 – Año 2. Nº 5 e-mail: elperiodicodelafarmacia@medynet.com Fotografías originales: laprensahn.com Más información:
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ©
Creactivitat 2002 quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad |