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| 12/02/2012 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Viajar a pesar de la crisis ![]() Ocho de cada diez españoles viajarán este año, aunque está previsto que gasten menos
El 'Segundo Estudio sobre Hábitos de Turismo e Internet en España' presentado por el portal de información turística Easyviajar desvela que los españoles no tienen intención de seguir el ejemplo del año pasado y reducir sus viajes de forma considerable; ocho de cada diez españoles viajará este año, apunta, aunque está previsto que gasten menos. Y es que el viajero agudiza el ingenio en época de crisis, busca y compara los mejores precios y ofertas, realiza reservas de último minuto y contrata viajes de corta duración, según un estudio del portal de viajes Destinia.com. Un estudio que, en contraposición al anterior, refleja que los españoles, a pesar de la crisis y de las repercusiones de la nube provocada por el volcán islandés, gastan más que el año pasado en sus vacaciones. Interesados o no, estos datos, que se presentaron en la segunda quincena de mayo, son a priori algo más halagüeños que los que saltaron a la luz pública en marzo. Una encuesta del Eurobarómetro publicada por la Comisión Europea ponía sobre la mesa que el 14 por ciento de los españoles no podrá permitirse ir de vacaciones este año por culpa de la crisis económica, que el 38 por ciento asegura que necesita ahorrar más para financiar su viaje y que, en el otro extremo, el 44 por ciento considera que tendrá suficiente dinero para hacer frente a los gastos vacacionales. Habrá que esperar a que pase el verano para saber si los españoles han inclinado la balanza hacia su bolsillo o hacia su descanso. Sea como sea, qué duda cabe de que a todos nos conviene 'apretarnos el cinturón', por lo que a continuación le ofrecemos una serie de consejos que le ayudarán a viajar a pesar de la crisis. 1. Cuánto más cerca, más económico: con el precio del petróleo por las nubes, los vuelos a lugares lejanos son todo un lujo. Si aún así sucumbe al atractivo de lo exótico, puede decantarse por compañías de bajo coste y vuelos chárter, entendiéndose como tal las plazas de un vuelo comercial que compra un operador turístico para integrar en alguno de sus paquetes. Los precios son más bajos y en contrapartida la aerolínea se asegura cubrir plazas que de otro modo estarían vacías. Pero si su bolsillo no puede afrontar las oscilaciones del carburante, las tasas de avión y los demás gastos que acarrea volar, siempre se puede optar por las innumerables maravillas que encierra nuestro país. Es más, si pasar noches fuera de casa se torna imposible siempre puede recurrir a pequeñas escapadas. Coja un mapa y señale todos los destinos atractivos a los que puede llegar en tan sólo una hora de viaje en coche. Se sorprenderá de las innumerables oportunidades que tiene al alcance de su mano de desconectar de su rutina diaria y relajarse, sin necesidad de grandes planificaciones y a precios muy asequibles. 2. La información es poder y con ella se ahorra tiempo y dinero: compare precios y esté atento a las fluctuaciones que pudieran sufrir. Una vez hecha su reserva, no se olvide de ella y de vez en cuando compruebe si el precio ha mermado. No en vano, la mayoría de las reservas de hoteles online se pueden cancelar sin gasto y reemplazarla por otra que favorezca más a su bolsillo. Además, consulte las críticas y comentarios que suscite el hotel en el que haya confiado sus vacaciones y consiga una guía de viaje o busque en internet información y consejos de otros viajeros con los que poder descubrir de antemano no sólo la cultura, las costumbres y las maravillas de su destino sino también pequeños trucos que le permitirán ahorrar. 3. Márquese un presupuesto de antemano: si no lo deja todo bien atado y estipulado desde el principio, puede que acabe yéndose de las manos. Una buena idea es marcarse un presupuesto máximo diario. Tenga en cuenta que hay destinos más caros que otros y su presupuesto ha de adaptarlo en cierto modo al nivel de vida que impere allá donde vaya. 4. Verifique bien los precios antes de comprar: los 'a partir de…' suelen ser una forma de atraer clientes que al final poco o nada se corresponden con la realidad. Además, si no quiere llevarse sorpresas de última hora, compruebe que en el precio final se incluyen los gastos de gestión y las tasas. Pero no ahorre en 'tranquilidad'. Siempre que tenga la opción, suscriba un seguro que cubra posibles imprevistos o eventualidades de última hora. Así, si se ve obligado a cancelar por una razón justificada, no perderá dinero. 5. Si puede, viaje en temporada baja: los precios oscilan muchísimo en función de cuándo se quiera viajar y pueden llegar a duplicarse en temporada alta. La paradoja es que es justamente en verano y en Navidad cuando los españoles tenemos más tiempo libre para poder viajar. En temporada baja no sólo ahorrará dinero sino también aglomeraciones y en muchas ocasiones ganará en calidad. Si quiere encontrar precios atractivos, busque estos dos reclamos: 'fuera de temporada' y 'ofertas'. La primera se corresponde con los periodos en los que no hay vacaciones escolares y la segunda con los excedentes de última hora, incluso en temporada alta. Last Minute y el resto de grandes distribuidores por internet ponen a nuestra disposición ofertas interesantes durante todo el año.
6. Sea flexible: siempre que pueda intente volar los domingos o los lunes. La mayor parte de la gente viaja los viernes y los sábados; estos días los aviones se llenan más fácilmente y las posibilidades de viajar barato se desploman. Otra forma de ahorrar en vuelos internacionales es, siempre que pueda escoger y el tiempo no sea un factor clave, rehuir de los vuelos directos y buscar vuelos con escalas. También puede viajar usando aeropuertos secundarios. Aunque más alejados de las grandes ciudades, normalmente con ellos disfrutará de mejores precios. Y cuidado con la maleta. En muchas ocasiones, lo más barato sin duda es viajar sin ella y cargar tan sólo con el equipaje de mano. Cada compañía tiene sus propias normas, por lo que antes de coger el avión infórmese. 7. Reserve con anticipación: cuánto antes lo haga, menores serán los precios y mayor la disponibilidad. 8. Aprovéchese de los descuentos especiales: si viaja en familia, recuerde que hay descuentos especiales para niños y bebés. Es más, los pequeños de la casa pueden llegar a viajar gratis en algunos paquetes turísticos, circuitos o cruceros. Además, si aún está estudiando, recuerde que puede disfrutar de interesantes descuentos en autobuses, museos o cines. Y si ha entrado ya en la tercera edad no lo dude y disfrute de las excelentes oportunidades para viajar que ofrece el IMSERSO. Además, si puede viajar en grupo, mucho mejor. En muchas ocasiones los grupos disfrutan de tarifas especiales que benefician a todos. 9. Busque alternativas a los hoteles: los hoteles no son los únicos alojamientos posibles. Si quiere viajar barato, recurra a hostales, pensiones, apartamentos, albergues y campings. No se deje deslumbrar por las grandes ofertas. Busque y compare, porque a veces merece la pena pagar un poco más y ganar en comodidad. Si aún así el precio sigue siendo un problema, siempre puede visitar a algún familiar o amigo e incluso unirse a la moda extendida en internet de intercambiar casas para poder disfrutar de unas vacaciones asequibles. También puede ahorrar viajando de noche en tren. De este modo, viaja a la vez que duerme y convierte al tren en su particular alojamiento de una noche. El InterRail, con lo que recorrer Europa, es un buen ejemplo. 10. Una vez en el destino, ahorre: aunque los 'todo incluido' y la pensión completa le ayudarán a ajustar el presupuesto y a evitar sorpresas de última hora, qué duda cabe de que lo más barato es comprar provisiones en un supermercado cercano y hacerse uno mismo la comida. Si no se dispone de un microondas u otra forma de cocinar, siempre se puede recurrir a sándwiches, bocadillos, ensaladas, fruta y otros alimentos que no requieran cocinado. No todos los alojamientos cuentan con frigorífico, por lo que si éste es su caso deseche los alimentos que necesiten conservación. Y siempre que el destino lo permita, aparque el coche, si es que ha viajado con él, prescinda del coche de alquiler y recurra al transporte público: metros, tranvías y autobuses le permitirán disfrutar de la zona a menor coste. El Periódico de
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