Home  
El complejo de Antígona y otros complejos famosos
Conservación del aceite en el hogar
Transtorno de la lateralidad
Liberalismo, clasismo y misoginia
Familias monoparentales
El alcohol, ¿qué tipo de droga es?
Teléfono gratuito de ayuda a los cuidadores
Super abuelos del Siglo XXI
Jóvenes adictos a las nuevas tecnologías
Conservantes peligrosos
Electrocución: como actuar
Garzón: ¿la verdad en el banquillo?
Carta de la hija de Garzón
Drogas de síntesis – Éxtasis
Pareja después de la madurez
No es fácil matar un perro
Hogar - Problemas y soluciones
Convulsión febril
Qué es la walking epidural
Ahorrar energía: Formas de hacerlo
El cuidador perfecto
21 consejos para evitar el estrés
Esos seres llamado basura
La convivencia de los niños con mascotas
Diez mitos sobre el embarazo
Alergia a los frutos secos en niños
Mis ‘gadgets’ ¿cosa de ingenieros?
Cómo ahorrar hasta un 20% en la factura de la luz
La cocaína, el maldito polvo blanco
Tatuajes y perforación corporal
Hogar - Cuidado con las alergias
Perder el DNI. Una historia para no dormir
Mentes activas
Enséñale a estudiar
La obesidad infantil y los refrescos
Prevención de la gripe
Enfrentamiento por aborto terapéutico
Las nuevas profesiones
Niños superdotados
Higiene en la cocina sin ayuda de mamá
Hogar - La ropa y la lavadora
Envejecer también afecta al sueño
Seis consejos para el verano
El sueño y los accidentes
Directorio webs adolescentes
Los doce pecados del verano
2011, Año Europeo del Voluntariado
Los refrescos no son la causa
Panga ¿comer o no comer?
Energía fotovoltaica a domicilio
Campaña ¿Son tus músculos de hierro?
Captura de delfines para el ocio
Elevada tasa de abandono escolar
Hogar – Eliminar manchas rebeldes
Locuciones latinas generalizadas en el lenguaje
Direcciones para el apoyo de adolescentes
La tapadera de la ley del menor
Crisis en solidaridad. Las aportaciones disminuyen
Todo tiene sus costes
SMS – Servicios de los operadores
La educación infantil de 0 a 3 años
Los secretos de nuestra nevera
Vocablos extranjeros
Hogar - Pequeños problemas del hogar
Las futuras nuevas profesiones
Viajar a pesar de la crisis
La salud mental. Prioridad sanitaria y social
El mundo al revés
Las madres españolas desconocen
Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)
El proyecto Vidam de cuidadores de dependientes
Recomendaciones a los consumidores
Sesenta y tantos
El timo de la tarjeta VISA
Aprender a ser cívicos
El complejo mundo de los complejos
Las tarjetas-llave de los hoteles
Ciudades y exclusión social en España
Ice Age: El deshielo
Nuevas titulaciones
La importancia de la orientación educativa
Educación y violencia machista
Civismo y educación en los lugares públicos
Formación obligatoria: ¿personas o intereses?
La rebelión del maestro horchatero
Los mejores años
Paella Pineda de Empuries
Los niños pierden interés por la técnica
La declaración de Bolonia, esa gran desconocida
Crisis: A ver cuánto resistimos
Consejos útiles para mayores
Educar sin gritar
El muerto es humano
Radiografía de nuestros mayores
Mujer creciente, hombre menguante
Tu ordenador tiene un precio elevadísimo
Directorio webs 3a edad
Noticias para nuestros mayores

 Buscar
en 39ymas.com
Google


Temas Empresa Comunidad
  belleza | cultura | familia | ocio | salud | mujeres y entorno | tendencias | sexo
  23/05/2012
 

 Tercera edad

 

 

La

esperanza de vida de los españoles está  cerca de los 80 años (75,7 para los hombres y 83,1 para las mujeres).

El número de personas mayores de 65 años pasa de los siete millones (un 17,3% de la población).

Esto se debe tanto a los avances de la medicina como a los mejores servicios que nos ofrece la sociedad  (económicos, culturales y sociales) con los cuales se ha mejorado la calidad de vida. Nos alimentamos mejor, se trabaja en mejores condiciones, es más fácil acceder a una cultura superior y hay tiempo para el ocio.

Estamos gozando de una calidad de vida nunca antes conocida en España. Nos queda pendiente, pero, que nuestros mayores disfruten plenamente de ella. Dejemos de recrearnos en ella unos minutos al día para dedicarlos a encontrar soluciones para los que han luchado para que nosotros ahora estemos mucho mejor que ellos estaban a nuestra edad.

Hay muchos mayores que están solos en sus casas, que no pueden salir de ellas por alguna incapacidad, que no se pueden lavar ellos solos ni ir a la compra. Personas que están pendientes del día en que irá la asistente social (de la que no todos disponen por diversas razones) para ayudarles en las cosas más nimias que, desgraciadamente, ahora no pueden hacer sin ayuda.

Para estas personas tendría que ser fácil el acceso a una residencia donde sus necesidades fueran atendidas y donde se sintieran cómodos (no hacinados ni tratados como un número).

Tengamos en cuenta que la mayoría han trabajado y cotizado muchos años, además de pagar los impuestos correspondientes durante su vida activa. Así pues les debemos esta contraprestación.

La solución de las viviendas asistidas es de las mejores hasta la fecha para los mayores que aún pueden valerse por sí mismos y que gozan de cierta independencia, pero que sienten temor a vivir solos. El problema es que no todos los mayores pueden acceder a ellas. Habría que encontrar soluciones imaginativas para su acceso. P.e.:

PCambio del piso que se posee en propiedad por una de estas viviendas.
(Si el precio del piso es mayor que el del apartamento asistido reembolsarle la diferencia o mejor crear un fondo por si esta persona llega a tener unas necesidades en las que tenga que disponer de más servicios).

PSi  la persona vive en régimen de alquiler y tiene pocos recursos, subvencionar la diferencia del costo que pueda haber con el alquiler del apartamento asistido.

PAsesorar a los mayores de cómo pueden gestionar sus recursos para acceder a una de estas viviendas.

PFacilitarles el cambio de domicilio, el traslado de los enseres que no quieran abandonar y las gestiones que deban hacer para dicho cambio. A muchas personas mayores les crea tal ansiedad un traslado que sólo por no hacerlo desisten de poder gozar de una mayor tranquilidad  y seguridad.

Por otro lado los mayores de 65 años disponen de mayor tiempo y la mayoría lo dedica a aprender cosas que tenía pendientes: informática, pintura, restauración, estudios universitarios... Otros lo dedican a la gimnasia, natación, yoga, viajes, talleres de memoria... También la asistencia a centros de recuperación se ha incrementado notablemente.

Todo esto genera actividad económica y puestos de trabajo. La inversión en servicios para los mayores cada vez es más rentable.

La presencia de personas jubiladas activas se esta haciendo cada vez más evidente en muchos ámbitos de la sociedad. Cada vez es mayor el número de voluntarios de más de 65 años que ofrecen su tiempo, muchas ONG’s se nutren de ellos, hay grupos de directivos jubilados que asesoran gratuitamente a jóvenes que quieren montar sus propias empresas, profesores jubilados que dan clases sin cobrar sólo por el hecho de obtener satisfacción.

Una realidad muy importante es el de las abuelas que están cuidando de sus nietos mientras sus hijos trabajan (llevarles y recogerles del colegio, darles la comida, la merienda, atenderles cuando están enfermos...), mujeres mayores que están al cuidado de familiares enfermos o de sus propios padres ya muy mayores.

En la sociedad occidental envejecer es signo de enfermedad, cuando se llega a cierta edad (normalmente antes de los 50 años), la sociedad tiende a dar la espalda, a creer que ya no se es útil, empiezan  los despidos sin mayor explicación y encontrar un nuevo trabajo es casi imposible. Los jóvenes se distancian de las personas de más edad pensando que no están capacitadas para asumir los rápidos cambios que se dan sin parar.
  
Hay que aprender, otra vez, a convivir con los mayores, a colaborar con ellos. Tomar lo que nos dan de su experiencia como ellos reciben los últimos avances que se están desarrollando de nosotros. Compartir y comprender.

Hacerse mayor es un proceso normal, es una evolución y nadie escapa a ella.

 

Equipo Torrese
© Leonor Sedó

 

Más información

En Catalunya (España) hay una ley  que regula las “situaciones convicenciales de ayuda mutua”, referidas a grupos de personas que conviven sin tener relaciones de parentesco y que deciden compartir vivienda y recursos.

Otra manera distinta es el "acogimiento de gente mayor” que prevé su inserción en una familia que no sea la propia, pudiendo estipularse una contrapartida económica para los acogedores.

Cuando además de la edad avanzada, se agrava el problema con alguna discapacidad habrá que acudir a un proceso judicial de incapacitación y todos los incapacitados se someten al mismo régimen cualquiera que sea su edad. En este caso la ley prevé mecanismos para dar la eficacia máxima a la voluntad de la persona que ha expresado en condiciones de plena capacidad, quien quiere que sea su tutor, haber firmado su “testamento vital”, expresando su voluntad anticipada acerca de cómo quiere que sea el final de su propia vida (p.e. no recibir tratamientos que prolonguen artificialmente su vida).

Cuando no se puede decir que exista una clara incapacidad pero hay una situación de indefensión, habrá que acudir a las soluciones asistenciales o al apoyo de la familia.

Nuestros mayores tienen el derecho de vivir en condiciones personales y sociales dignas, tanto dentro como fuera del entorno familiar.

 

 

 
Últimas noticias
Servicios
jurídicos
Recursos Humanos
Coaching
Multimedia
Foro 39ymás
Regístrate
Contacta
Recomienda

RSS
¡No te pierdas nada!
¡Suscríbete!

Regístrate para recibir los nuevos artículos mensualmente



© Creactivitat 2002
quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad