Home  
El hombre que pudo salvar el mundo
Edith Piaf
Larry Burrows, desafío de la muerte en cada toma
Cine, Cine, Cine¡¡¡
Una piel inhabitable
V Premio Internacional RBA de Novela Negra
Marino Marini, influencia esencial
Convocatorias, becas y premios
Miroslav Tichý, el artista inaccesible
Edward Burtynsky, la metáfora en imágenes
V Premio Internacional de Novela Negra RBA
World Press Photo 2011
Daniel Mordzinski
Palmarés Mecal Pro 2011
Helen Levitt. Punto de encuentro
Ruth Orkin + Morris Engel. Lenguaje y emoción
Festival Mecal Pro 2011
Ana María Matute, pionera de la literatura
La estética del poder en los años de Hitler
Pablo Serrano, temperamental y cambiante
6ª Edición de Art Madrid
Especial noticias
José Miguel de Miguel
Goya, la genialidad de un cronista
Ángela Rodicio: “En la mente del viajero”
De Norma Jean a Marilyn Monroe
IV Premio Internacional de Novela Negra RBA
Fotografía - Francesc Català-Roca
La web de Serie Negra
En Face - Perfomance interactiva
Directorio Webs Literatura
Agustí Centelles, testigo excepcional
L’Hourloupe de Jean Dubuffet
Man Ray, genio del siglo XX
Eduardo Arroyo. Boxeo y literatura
Ricky Dávila - Descripción y metáfora
Sabine Weiss, fotógrafa de la luz
ARCHIGRAM. Experimental Architecture 1961-74
Historia de la radio
Fotografías de la Colección Laurence Miller
El cartel publicitario 1890 - 1960
Luis Goytisolo: Constelaciones y cosmogonías
Eric Fischl, sensaciones y vibraciones
Directorio webs arte
Sangro pero no muero
ZAJ – Colección archivo Conz
Eugene de Salignac - Documentos de New York
Carlos León, la culminación
Robert Mapplethorpe, el artista transgresor
Takashi Murakami
Chema Cobo
Vogue y Vanity Fair - Ilustraciones
Picasso. Sangre y arena
III Premio Internacional de Novela Negra RBA
La novela negra, cómplice en verano
Frank McCourt, autor de Las cenizas de Ángela
Biblioteca Digital Mundial
Émile Zola - Fotógrafo
MAGNUM'S FIRST - Exposición
MAGNUM'S FIRST - Fotógrafos
Esteban Vicente
Eugenia Rico, una escritora joven
Exposición B de Bernal
Poemas y canciones
«Yo, Picasso»: genio y chamán
El profesor Zdenek Bazant
MECAL 2009 - Festival Internacional Cortometrajes
Voom Portraits - Robert Wilson
Creadoras del siglo XX
Monedas africanas tradicionales
MECAL 2009 - Festival Internacional Cortometrajes
Nativel Preciado: Nunca seremos viejos
Dau al Set
Marcos Ana, el Quijote viviente - III
Marcos Ana, el Quijote viviente - II
Marcos Ana, el Quijote viviente - I
Los niños en la colección M. + M. Auer
Henryk Ross - Recuerdos enterrados
Matthias Weischer, creando espacios reales
Leandre Cristòfol - Del aire al aire
Homenaje a Johann Sebastian Bach
Manuela Ballester, hace 100 años...
II Premio Internacional de Novela Negra RBA
Bill Brandt - The Home
Game Over
Ouka Leele - Inédita
Tránsitos. En África
El Guerrero del antifaz
Yang Fudong, de la Generación Post-Tiananmen
Leonardo Da Vinci / Hombre - Inventor - Genio
Federico Mayor Zaragoza
Tan bella, tan ella: Sukkar banat
Daniel Richter
Jason Martin, vínculo entre luz, forma, espacio...
Miguel Macaya o los retratos de la derrota
Roni Horn, estética contadictoria
Louise Bourgeois

 Buscar
en 39ymas.com
Google


Temas Empresa Comunidad
  belleza | cultura | familia | ocio | salud | mujeres y entorno | tendencias | sexo
  11/02/2012
 

 Picasso. Sangre y arena

Los toros son ángeles que llevan cuernos. Picasso

 

En 1935, Picasso declaraba a Christian Zervos: Sería muy interesante conservar fotográficamente, no las etapas, sino las metamorfosis de un cuadro. Quizá se pudiera descubrir, de este, modo el camino que recorre el cerebro al dar forma material a un sueño.

Con la ayuda del maestro Gaston Tutin, en el taller de Mourlot, Picasso dirigió una pequeña gran aventura artística que comenzó el 5 de diciembre de 1945 y concluyó el 17 de enero de 1946, cuando realizó la última versión del toro, cuyo sorprendente resultado es un cuerpo esquemático, cabeza diminuta y cuernos testimoniales similares a antenas. Utilizó herramientascomo el rascador, el pincel y la pluma para ir trabajando sobre la piedra calcárea, primero sentando las bases de la primera figura, un toro de tratamiento clasicista, estático, con preocupación por el volumen y aspecto manso. Para el siguiente, y una semana más tarde, pidió una nueva piedra [2], y trabajó sobre ella con aguada y pincel, creando un bovino que mantiene la cabeza baja y la boca abierta, casi con aspecto vencido, pero de gran corpulencia, acentuada por una mayor presencia de los tonos oscuros. A partir del cuarto estado aparecen las disecciones formales más importantes y el fraccionamiento del cuerpo del animal, que comienza ya a estar estructurado geométricamente. Técnicamente, no sólo borra partes de tinta, que en ocasiones muestran su huella sobre el papel, sino que también utiliza el pincel para recalcar o unificar zonas. Morfológicamente el toro se transforma y simplifica. La composición acompaña estos cambios, el rabo aparece sobre el cuerpo en los cinco primeros estados, favoreciendo un aspecto compacto, para aparecer fuera a partir del sexto, en el que el grado de geometrización es ya importante. Los ojos desaparecen en los estados seis, siete y once, perdiendo la cara del animal cualquier rastro de expresión. Paulatinamente, la estricta depuración lineal conlleva la conclusión de su representación en una forma elemental y sígnica. Durante todo el proceso de trabajo, que duró un año, Picasso había notado la perplejidad de lo operarios, algo que seguramente le estimulaba. Finalmente fue Jean Célestin, el impresor personal de Miró, quien terminó de pronunciar la frase definitiva: Picasso ha terminado allí, donde, normalmente, habría debido, sin embargo, comenzar [3].

Sobre la edición acordada para los distintos estados de la serie, se decidió una tirada de 18 pruebas de autor, para los diez primeros estados. Sólo el último toro, la pieza más esquemática, tuvo una tirada comercial de 50. La dificultad de reunir las diferentes piezas, junto a su valor emblemático, hacen de ella una de las series claves de la colección de litografías de la Casa Natal.

El toro ha significado desde la Prehistoria hasta el Imperio Romano la fuerza física en su grado máximo y en su doble aspecto más evidente: capacidad tanto agresiva como sexual. Monarcas y divinidades hacían uso de símbolos taurinos para mostrar su poder. Emblema de la fecundidad, era el animal apropiado para los sacrificios. Símbolo de la vida y de la muerte e incluso de la inmortalidad. El toro está presente en las raíces culturales, económicas y religiosas del antiguo mediterráneo: La temprana percepción del doble poder genésico y físico del toro le convirtió en el vivo exponente de la virilidad, la cual sirvió de base para su sacralización [4]. Cuando parecía que el toro, anclado como emblema de culturas arcanas, quedaba fuera de la representación del arte moderno, Picasso lo liberó y se deleitó en su imagen, empleándola en numerosas ocasiones y desde multitud de aspectos: su significado ambivalente, nunca aclarado por el autor, en obras como Guernica, su aspecto más popular, a través de la representación de la fiesta taurina, o su identificación con el minotauro como metáfora de la irracionalidad y las pasiones humanas.

El psicoanalista Carl Jung consideró que el toro representaba al padre. Sabido es, que la figura paterna fue decisiva en los primeros años pictóricos de Picasso, en este caso, además, a través suyo se produce el vínculo con el mundo taurino, ya que fue quien le llevó, por vez primera, a la plaza de toros La Malagueta. Con esta posible interpretación, no podemos olvidar, que el toro primigenio, el padre, es decir, los primeros estados, son transformados y despojados de su fuerza y dignidad. Es empequeñecido y debilitado gradualmente, alejándose de la figura original, el tótem, para convertirla en una síntesis de sí misma cercana a la caricatura. Picasso, que se nutrió de la formación académica de Don José Ruiz Blasco, acabó venciéndole encontrando nuevos caminos formales y estéticos.

Por otro lado, el papel que desempeñó la deformación de la figura en el arte de Picasso es tan fundamental y evidente en esta serie, que se constituye en un tema por sí mismo. En este caso, y al igual que en otros momentos creativos de su vida, el artista no cruzó las fronteras de la representación icónica, sino que muestra aquí, sin pudor alguno, su laboratorio. Los diversos procesos de investigación se acompañan de alardes de virtuosismo técnico y síntesis intelectual. La metamorfosis del toro es un recorrido-homenaje por la historia del arte, desde Altamira, pasando por el animal clásico del Mediterráneo, por el toro visionado desde la fragmentación cubista, hasta volver a cerrar el círculo con el signo; con el signo dibujado, en la oscuridad de una cueva, por el hombre primitivo para describir el sueño de la caza.

 

Sala Municipal de Exposiciones de Iglesia de las Francesas, Valladolid (España)
Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid

Coordinación de la Exposición en la Sala Municipal de Exposiciones: Juan González-Posada M.
www.fmcva.org
exposiciones@fmcva.org
Finaliza el 18 de octubre

Imágenes cedidas por la Sala Municipal de Exposiciones de Iglesia de las Francesas
Imágen de Picasso: biografíasyvidas.com


 

[2] MOURLOT, Fernand. “L´artista e lo stampatore”, en AA. VV., La litografia: Duecento anni di storia, arte, tecnica. Mondadori, Milano, 2003, p. 207.
[3] MOURLOT, Fernand. Ibidem, p. 208.
[4] DELGADO LINACERO, Cristina. El toro en el Mediterráneo. Universidad Autónoma de Madrid, 1996, p. 269.

 

 

 
Últimas noticias
Servicios
jurídicos
Recursos Humanos
Coaching
Multimedia
Foro 39ymás
Regístrate
Contacta
Recomienda

RSS
¡No te pierdas nada!
¡Suscríbete!

Regístrate para recibir los nuevos artículos mensualmente



© Creactivitat 2002
quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad