
ació en Barcelona en 1962; de formación arquitectónica, evoluciona desde la escultura y el dibujo de sus primeras obras, hacia el uso de la fotografía y el vídeo en sus trabajos más recientes. Interesado por los materiales y su aspecto, la creación de obra se relaciona constantemente con la idea de precariedad, eliminando cualquier pretensión preciosista. Mediante la mezcla de lenguajes -que en numerosas ocasiones mantiene un “recuerdo actualizado” de una parte de la historia del arte- Colomer consigue una elaboración artística que según sus propias palabras, se acerca al “hacer algo políticamente poético”. Mantiene también un interés por los objetos y el uso que hacemos de ellos, traspasando esta constante a los diferentes formatos con los que ha trabajado, dotando un aspecto escenográfico a sus realizaciones.
Jordi Colomer tuvo su primera exposición individual en el “espai 10” de la Fundación Miró en 1986. Ha expuesto también en el MACBA y en la Galería Carles Taché en Barcelona y en Madrid, en Juana de Aizpuru y en diferentes espacios de Francia, Suiza y Alemania. Además ha participado en importantes colectivas en la Sepertine Gallery y Camden Arts Centre en Londres, en el Espace VOX de Canadá y en Portugal, México y Austria, entre otros países.
La exposición Jordi Colomer que se presenta entre el 4 de febrero y el 24 de abril en el Museo Patio Herreriano, realizada en coproducción con el Institut d’art contemporain Villeurbanne-France, presenta una selección de videos, instalaciones, fotografías, esculturas y obras sobre papel realizadas entre 1991 y 2005, con las que se proponen enlaces entre su actual producción y obras anteriores. La obra de Colomer se caracteriza por la creación de situaciones escultóricas a través de una disposición escenográfica, que invita al espectador a actuar, es decir a participar del juego interpretativo que toda puesta en escena y representación supone. La muestra pretende seguir esta idea y por tanto huir de los recorridos predeterminados. Se aleja del visitante como mero usuario, consumidor de imágenes, busca al espectador y le sugiere una deriva, dejarse llevar y establecer asociaciones entre los diversos registros en los que el artista trabaja. Jordi Colomer dispone, o pone en escena, un lugar nuevo para la escultura, a partir del encuentro y la contigüidad contaminadora entre la arquitectura, la escritura y la representación, confirmando la propuesta que hacía, ya en 1990, en la que declaraba: “no distingo entre objetos, palabras, imágenes”.
Museo Patio Herreriano, Valladolid (España)
Del 4 de febrero al 24 de abril de 2005
Comisario de la exposición: Jean-Louis Maubant
Directora del Museo Patio Herreriano: Teresa Velázquez
Departamento de Comunicación y Desarrollo
comunicación@museoph.org
prensa@museoph.org
www.museopatioherreriano.org
Fotografía cedida por el Museo Patio Herreriano
Jordi Colomer, Un Crimen, 2004
Foto Sergi Olivares, Créditos: Jordi Colomer y Vegap 2005