
l artista investiga distintos lugares, fundamentalmente urbanos, donde el azar opera como detonante de los cambios y transformaciones que en ellos se suceden. En su conjunto la exposición constituye la confrontación de una serie de conceptos habituales en el trabajo de Alvargonzalez: la ciudad, el viaje, la memoria, la ausencia, la luz y el reflejo.
En general, el universo plástico de Chema Alvargonzalez es resultado de una profunda investigación sobre el hombre moderno en la sociedad posindustrial. Las ciudades han sido para él una fuente de inspiración constante, especialmente en lo que a su significado como contexto vital del ser humano se refiere. La urbe es para Alvargonzalez el reflejo del estado colectivo del hombre, de ahí su interés por la arquitectura, los distintos elementos urbanos y la luz artificial.
Precisamente la luz y sus distintas formas de aparición en el contexto urbano son aspectos recurrentes en su trabajo. Las imágenes de Chema Alvargonzalez habitualmente contienen hermosos juegos de luces, sombras y reflejos en constante transformación. La luz actúa en su obra como un gesto pictórico, como ponen de manifiesto las fotografías que se muestran en esta exposición.
El primer apartado de la muestra "Del azar en el espacio" se encuentra dedicado a la fotografía, para lo cual se han seleccionado varias cajas de luz, tres imágenes de gran formato de la ciudad de Berlín y nueve fotografías pertenecientes a la serie La herida de la ausencia en la memoria, tomadas por Chema durante su estancia en Nueva York entre julio y agosto de 2002, apenas diez meses después del atentado contra las Torres Gemelas. En ellas refleja el espacio desolado del World Trade Center y otras imágenes del centro neoyorquino y suburbios, como Times Square o el puente de Queensboro.
El artista capta fragmentos urbanos de la Gran Manzana bajo múltiples perspectivas, ya se trate de edificios, puentes o interiores, todo ello con una nota común: la ausencia del ser humano. Aunque todo su trabajo se centra en la investigación del entorno vital del hombre, en esta ocasión prescinde de la figura humana para concentrarse en el análisis de las relaciones visuales que se generan en el espacio urbano. La ciudad de Nueva York se convierte así en el escenario para reflexionar sobre los acontecimientos acaecidos a partir del 11 de septiembre.
El segundo gran apartado de la exposición está compuesto por una selección de maletas que bajo títulos tan evocadores como Almacenado en el recuerdo, Saliendo hacia las nubes, Diálogo en la distancia, Mi sombra por el aire o El reloj del mundo constituyen un análisis de la noción de viaje, un concepto muy ligado a la trayectoria artística y vital de Chema. Las maletas contienen una serie de fotografías con un sistema de luz gracias al cual la imagen retroiluminada se refleja en el espejo que introduce en el compartimento opuesto. Cada maleta guarda las imágenes de escenas vividas en diversas ciudades del mundo: Barcelona, Nueva York, Oporto, Berlín…, todo ello presidido por la idea de tránsito, de transformación y movimiento.
El viaje es para Alvargonzalez una fuente de conocimiento y sus maletas, igual que un diario, nos muestran fragmentos de su memoria que ofrece al público para que éste pueda realizar su propia lectura, desde la sombra de un avión sobre el paisaje o una azafata preparada para el despegue hasta el reloj de la Postdamer Platz de Berlín o un puente de Oporto. Además, los espejos que introduce en estas maletas pueden reflejar distintas imágenes y realidades, según el punto de vista en que se sitúe el que observa la obra, lo que enriquece sustancialmente las posibles interpretaciones del espectador. Esta pluralidad de enfoques se asemeja bastante a las ideas de movilidad y desplazamiento características de los espacios metropolitanos cotidianos que tanto le interesan.
Exposición del 12 de septiembre al 31 de octubre
Museo de Navarra
Comisario: Fernando Francés
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e-mail: museo@cfnavarra.es