Ö Mezclar harina de trigo con cerveza hasta conseguir una pasta y dejarla actuar de 20 a 30 minutos.
Ö Mezclar jugo de melocotón y aceite de germen de trigo, resulta una estupenda crema antiojeras y antiarrugas.
Ö Triturar la pulpa de una pera, aplicarla sobre la cara y dejar actuar unos 20 minutos. Aclarar con agua tibia.
Ö Aplicar rodajas de plátano en cara y cuello o plátano triturado.
Ö Mezclar la pulpa de una naranja con germen de trigo, aplicar diariamente sobre cara y cuello.
Ö Batir la pulpa de una manzana hasta conseguir una masa, mezclarla con una cucharadita de miel. Aplicarlo sobre rostro y cuello y dejar actuar unos 30 minutos. Lavar con agua tibia.
Ö Mezclar en una botella 30 ml de aceite de albaricoque, la misma cantidad de aceite de almendras y de germen de trigo. Agitar con fuerza y poner un poco de líquido en la piel que rodea los ojos, la boca y el cuello.
Ö Cocer dos o tres zanahorias, cuando estén tiernas hacerlas puré y mezclarlas con dos o tres cucharaditas de miel. Remover hasta obtener una pasta cremosa. Aplicar en la cara y mantenerla 15 minutos. Retirar con agua.
Ö Mezclar a partes iguales levadura fresca (de panadero) con aceite de almendras. Aplicar sobre el rostro y dejarla actuar durante 20 minutos. Aclarar bien con agua.
Ö Mezclar zumo de limón, cerveza y agua de rosas y agitar muy bien. Empapar un algodón en este líquido y pasarlo por la cara y el cuello. Hacerlo una vez al día.
Ö Colocar romero en una taza, añadir agua hirviendo y dejar reposar 10 minutos. Una vez que esté frío, aplicar sobre el rostro.
Ö Aplicar sobre el rostro, con la ayuda de un algodón, jugo de remolacha. Mantener 15 minutos y enjuagar con agua fría.
Ö Mezclar tres cucharaditas de requesón muy fresco, una yema de huevo y dos cucharaditas de miel. Mezclarlo muy bien hasta que se tenga una crema suave y sin grumos. Se extiende sobre el rostro y el cuello, realizando un pequeño masaje sobre las zonas donde las arrugas aparecen más profundas. Se mantiene durante 20 minutos, retirándola con agua tibia.
Ö Aplicar directamente miel, albaricoque, zanahoria o aguacate.
Ö La pulpa de pera triturada también es una buena mascarilla.
Ö Alimentación: La vitamina C, que se encuentra en frutas y verduras, es la principal vitamina contra el envejecimiento. Entre lo oligoelementos que conservan la tersura de los tejidos se encuentran el selenio y el zinc. El selenio está en el germen y salvado de trigo, tomates, cebollas brécol; el cinc (para el buen movimiento muscular) se halla en la carne y en los huevos, entre otros alimentos.
Mascarilla anticongestiva
Ö En poquísima agua (una o dos cucharadas) se cuecen unas hojas de lechuga fresca. Las hojas deben permanecer enteras. Las hojas, una vez tibias, se aplican sobre la cara y cuello o sobre la parte que se deba descongestionar. Se deja reposar entre 15 y 20 minutos, cubiertas por un paño húmedo. Se retiran sin enjuagar la cara. A la media hora de la aplicación enjuagar el rostro.
Mascarilla astringente
Ö Se puede preparar con limón o con menta. Con tomate o pepino.
Mascarilla contra el estrés
Ö Machacar una aspirina y mezclarla con un poco de leche hasta conseguir una pasta. Extenderla por la cara y dejar actuar durante 10 minutos. Al retirarla la piel aparecerá relajada pareciendo que se hayan dormido 6 horas seguidas.
En las pieles fatigadas aplicar una mascarilla antiestrés siempre que sea necesario ya que ayuda a combatir el mal tono y la falta de tersura.
Mascarillas limpiadoras
Ö Mezclar 50 gramos de levadura que, tras desmenuzarla previamente, se le agregará lentamente leche tibia hasta forma una masa de cierta consistencia. Se aplicará sobre el rostro con un pincel, siempre en movimientos ascendentes. Esperar a que se haya secado por completo antes de retirarla con movimientos circulares de las yemas de los dedos. Retirar los restos con una esponja empapada en agua fría y secar con una toalla limpia. En pieles sin problemas se aplicará luego una crema nutritiva.
Ö Mezclar en un bol dos cucharadas de harina de maíz con una yema de huevo, remover hasta convertirlo en una pasta. Colocarla sobre el rostro y mantenerla 20 minutos. Retirarla con una toallita, lavar la cara con agua fría y aguardar que se seque la piel por sí misma. Está muy indicada para pieles grasa o con brillo excesivo.
Ö Mezclar la pulpa de medio aguacate con una cucharadita de miel y aplicar sobre el rostro, esperar 20 minutos y enjuagar con agua tibia o una infusión.
Ö Mezclar 100 gramos de melón, 100 cc de agua mineral y 100 cc de leche. Aplicar sobre el rostro y mantenerlo 20 minutos. Enjuagar con agua caliente.
Mascarilla contra las manchas en la cara
Ö Mezclar leche de higuera con harina y aplicar sobre las manchas o quemaduras de sol.
Mascarilla contra las manchas rojas en las mejillas
Ö Aplicar por la mañana y por la noche un poco de zumo de limón, esperar a que se seque y lavar la cara con agua fría.
Mascarillas nutritivas
Ö Mezclar media taza de miel con una cucharadita de agua oxigenada, zumo de limón y unas gotas de aceite de almendras dulces.
Ö Triturar un plátano y añadirle unas gotas de limón.
Ö Cortar en rodajas medio plátano y añadirle una cucharadita de nata. Se tritura con un tenedor.
La pasta obtenida se coloca sobre la piel manteniéndola sobre ella unos 20 minutos, quitar cuidadosamente con una pequeña toalla, los restos se quitan con una esponja empapada en agua fría. Se puede aplicar dos veces por semana.
Ö Una vez cocida una patata, se corta en trozos pequeños, se le añade una yema de huevo y un poco de leche, una vez la pasta esté cremosa (no líquida), se coloca en un recipiente con agua al baño María. Se aplicará lo más caliente posible sobre la piel y se cubrirá la cara con una toalla, para conservar mejor el calor. Retirar a los veinte minutos con una toallita y con una esponja empapada en agua fría.
Ö Triturar cuatro o cinco fresas con un tenedor, añadir dos cucharadas de nata y una cucharada de miel natural, si es posible sin procesar. Se forma una pasta uniforme que se aplicará sobre la cara con pincel, se mantendrá durante 20 minutos. Seguidamente se lavará la piel repetidas veces con leche tibia, para terminar con un enjuague de agua fría, teniendo en cuenta que haya desaparecido todo residuo de miel antes de llevar a cabo esta operación.
Esta mascarilla es de las mejores para nutrir pieles secas y muy ásperas y resulta un buen tratamiento en los casos de cuperosis.
Mascarillas para piel cansada
Ö Mezclar tres cucharadas soperas de sal fina con una cucharada de aceite de oliva. Aplicar esta pasta realizando ligeros masajes en el rostro de arriba abajo. Dejar actuar unos minutos y aclarar con mucha agua fría.
Ö Batir una yema de huevo junto con una cucharadita de miel y añadir una cucharada de harina de avena. Aplicar esta mascarilla durante una hora. Lavar con agua fría.
Mascarillas contra los puntos negros
ÖÖ Para quitar los barrillos y puntos negros que aparecen en la cara debido a la suciedad, aplicar el líquido obtenido de hervir judías verdes sin sal. Una vez hervidas las judías, guardar el agua una vez filtrada en una botella de cristal. Sirve como tónico limpiador.
Ö Picar un tomate mediano muy maduro y colarlo de forma que queda bien separada la pulpa del líquido. Echar en la parte líquida unas gotas de limón y una cucharada de aceite de almendras dulces. Mezclarlo bien y aplicarlo con algodón o esponja en el cutis previamente limpio.
Ö Partir un tomate por la mitad y frotarlo sobre la zona con puntitos negros, dejar actuar durante 15 minutos y aclarar con agua tibia.
Ö Mezclar polvos de talco y alcohol hasta conseguir una pasta. Aplicarla sobre el rostro, esperar 45 minutos y aclarar con agua templada y jabón.
Ö Aplicar durante cinco minutos vapores de agua de saúco.
Mascarillas purificantes
ÖÖ Machacar medio pepino fresco, junto con una cucharada de perejil. Mezclar bien añadiendo queso fresco desnatado (si es posible). Aplicar y dejar actuar veinte minutos.
Ö Aplastar medio aguacate hasta obtener una pasta que se aplicará sobre el rostro con la yema de los dedos alisándola con un pincel. A los 20 minutos se retira con una toallita, se eliminarán los restos que queden con una esponja empapada en agua fría, secándose la cara con golpecitos suaves.
Ö Un tratamiento quincenal con aguacate ayuda a retardar la aparición de arrugas, hace desaparecer las incipientes y suaviza las ya existentes. El aguacate tiene un fuerte poder regenerador.
Ö Mezclar en un bol dos cucharadas de miel de abeja, dos cucharadas de harina de cebada y la yema de un huevo. Extender el preparado sobre la piel. A los 20 minutos retirarlo de la misma forma que la receta anterior. Esta mascarilla suaviza las patas de gallo, tensa la piel al mismo tiempo que la nutre y le da al cutis una gran tersura. Es recomendable su empleo una vez al mes.
Ö Lavar la cara de vez en cuando con agua de haber hervido espinacas.
Mascarillas reafirmantes (antiflacidez)
Ö Con independencia del tipo de piel y de las arrugas que se tengan, a partir de una edad aparece la flacidez. La causa de la misma es que las células cutáneas ya no producen las dosis de elastina y colágeno necesarias para mantener la firmeza de la piel, que se relaja formando rictus descendentes.
Para atenuarla la dieta será rica en proteínas, aclarar la cara cada día con agua fresca durante un minuto y utilizar cremas reafirmantes.
Ö Cocer cuatro o cinco zanahorias, triturarlas y extender la mezcla sobre la piel durante quince minutos. Retirar con agua fría.
Ö Si se quiere tonificar los músculos faciales y reafirmar el óvalo, pronunciar las letras U y X exagerando todos los movimientos. Repetir 10 veces.
Ö Aplicar cataplasmas de naranja y tomate.
Ö Se pueden aplicar estas frutas y verduras trituradas:
Tomates, guindas y zumo de naranja
Mascarillas refrescantes
Ö Cortar un pepino en rodajas finísimas que se irán colocando sobre el rostro hasta cubrirlo. A los 20 minutos se retirarán, lavar la cara pasada una hora. Al ser el zumo de pepino muy nutritivo hay que darle el mayor tiempo para que sea absorbido. Esta mascarilla es idónea para todo tipo de piel y es muy recomendable después de una exposición al sol en la playa o en la nieve, igualmente después de un día especialmente ajetreado.
Ö Rayar dos zanahorias tiernas y mezclarlas con una yema de huevo hasta forma una pasta. Aplicarla con pincel sobre el rostro, dejando transcurrir 20 minutos. Se retirará de igual modo que las demás mascarillas. Es adecuada para todo tipo de pieles, nutre y refresca la piel. Se puede utilizar cuantas veces se desee.
Ö Mezclar con cuidado medio vasito de yogurt fresco con una cucharada de nata sin azúcar y una cucharadita de fécula de patata. Extender en una capa de medio centímetro de grosor sobre la cara y sobre el cuello y dejarla reposar durante 30 minutos. Se retirará con una toallita de papel, y se enjuagará el rostro con abundante agua tibia.
Ö Esta mascarilla nutre, refresca y tonifica la piel. Especial para combatir impurezas y combatir enrojecimientos. Si se tiene la piel grasa, eliminar la nata.
Mascarilla relajante
Ö Mezclar una aspirina con un poco de leche y aplicar sobre el rostro. Mantener durante 20 minutos y enjuagar con agua tibia.
Mascarillas suavizantes
Ö Aplicar aceite de almendras dulces.
Ö Hacer una mezcla con una yema de huevo, un chorrito de aceite, otro de limón y dos cucharadas de levadura de cerveza. Aplicar esta mezcla en cara, cuello y escote, esperar veinte minutos y retirarla con un algodón impregnado en agua tibia o infusión.
Ö Mezclar dos cucharadas de cebada molida, una cucharada de de miel y una cucharada de leche. Remover hasta consiguir una pasta. Aplicar sobre la piel limpia y dejar actuar durante unos 15 minutos. Aclarar con agua tibia.
Equipo Torrese
© Leonor Sedó
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Las mascarillas naturales
Otras mascarillas naturales - II
Fotografías:
masalto.com
klomar.com.ar
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