Home  
Hit Barcelona 2010 - World Innovation Summit
Congreso Internacional She Leader 2.0
Fórum CatalunyaMón (Catalunya Internacional)
Elevator Pitch
BDigital Global Congress 2010
Racionalización de los horarios
El mundo sigue igual y el Mobile World Congress
Políticas de diversidad en las empresas
Emprender es una forma de ver la vida
Carmen Mur, presidenta de Manpower
El muerto al hoyo, y el vivo al bollo
Actuación de las empresas frente a la gripe A
Provocar para diferenciarse
Proyecto sobre la igualdad de oportunidades
Noticias empresa
Negocios sencillos contra la crisis
Equipo de alto rendimiento
Mala iluminación en el lugar de trabajo
Planificación y fijación de metas
Barcelona KIM Conference
Davos: El momento para las palabras se acabó
La gestión de residuos
Copiar a los chinos copiadores
Giannini y el Bank of America
Es posible hacer negocio
El miedo paraliza el talento
Crónicas del nuevo mundo - 5
Los buenos modales y los directivos
Crónicas del nuevo mundo - 3
Davos, ¿el principio del fin?
El Solsticio de invierno. Competitividad
Noticias y empresa
¿Qué es coaching?

 Buscar
en 39ymas.com
Google


Temas Empresa Comunidad
  información digital | recursos | articulos |
  30/07/2010
 

 Las influencias exteriores. China



 

Ch

ina y, por extensión, el conjunto de los países asiáticos en rápido crecimiento, son una característica importante y estable de la realidad económica mundial. La estabilidad del yuan, conseguida a través de compras masivas de dólares con los que se financia el déficit público americano, está produciendo varios efectos relacionados. El más obvio ya se ha mencionado: es la reducción de precios de productos manufacturados, especialmente en el textil, calzado, muebles, juguetes, electrónica de consumo y productos de hogar, y pronto en más áreas de actividad y con ofertas de mayor calidad y grado de diversificación. El correlato de esta expansión industrial es el menor crecimiento (en algunos casos descenso) de la industria ligera, que se compensa en parte, pero sólo en algunos países, con la demanda de productos de transporte y otros bienes de equipo para exportar a Asia.

El segundo aspecto es la inestabilidad de la situación, no sólo por las presiones comprensibles de EE.UU. y otros países para que el tipo de cambio del yuan refleje la realidad económica subyacente, sino también porque esta política de estabilidad cambiaria en cuestiones desde el punto de vista de la conveniencia de la propia China. En realidad está acumulando dólares en productos financieros de bajo rendimiento, básicamente títulos de deuda del tesoro. Esta demanda de dólares frena su depreciación y la oferta de yuanes con que se compran evita la apreciación de la moneda china. La tendencia a la depreciación del dólar es un riesgo claro para el valor de los bonos americanos, pero es peor el hecho de que estos recursos no están financiando el crecimiento de las infraestructuras chinas, con lo que se profundiza la dualidad entre una franja costera en rápido crecimiento y un interior en donde parte de la población está poco por encima del nivel de subsistencia.

En tercer lugar hay un elemento de deslealtad competitiva entre los productores que compran y pagan con una moneda de valor revalidado cotidianamente por el mercado y los que están al margen, con una paridad intervenida. Los tipos de cambio dobles y otras medidas de apoyo a la exportación, como créditos a tipos de interés preferente a los que se asignaba una cuota del total de los pasivos captados por las entidades crediticias, están cuestionadas por las autoridades de defensa de la competencia y entidades internacionales como la Organización Mundial de Comercio y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, por lo que parece razonable que países que tienen importantes ventajas competitivas, como China y el resto del sudoeste asiático, eviten estas medidas, tanto más cuanto que sus mercados están protegidos por aranceles elevados, tasas adicionales y se añaden otras barreras.

Una vertiente adicional está en la rotura del vínculo entre la oferta monetaria y el crecimiento económico. La envergadura de la economía china y la elevada tasa de ahorro de su población aporta un elevado volumen de financiación que, añadido a la oferta monetaria, hacen que descienda la retribución del ahorro, con lo que se explica la mayor propensión al consumo de familias.

A lo anterior se puede añadir el impacto de la oferta de trabajo en actividades industriales sujetas a la competencia externa. La demanda de horas de trabajo por parte de los empleadores deriva de la que hay por sus productos. Si esa demanda se va hacia la producción de otros países con menores costes laborales, es obvio que la presión para frenar el alza de salarios se refuerza, a menos que se compense con aumentos en la eficiencia, en las prestaciones que puede aportar la innovación, en la rapidez de respuesta a cambios en la demanda y, en definitiva, en el abanico de atributos que configuran la oferta.

Los factores macroeconómicos que configuran la competitividad, tales como coste de crédito, nivel de precios, tipo de cambio y otros escapan al control de las autoridades de la mayor parte de los países industrializados. La ventaja competitiva es difícil de mantener por la vía del uso de la tecnología, porque ésta se incorpora en los bienes de equipo que, con el abaratamaiento del coste de transporte, pueden comprarse para ser usados en cualquier sitio. De aquí se deriva que en los países de la eurozona, donde el estado de bienestar está muy desarrollado y donde los intentos de una marcha atrás genera huelgas generales, se deba recurrir a otras respuestas que no es fácil encontrar en la panoplia de herramientas de las políticas expansivas tradicionales.

La respuesta puede encontrarse en las ventajas asociadas a la cooperación y a la adaptación. En el primer caso se trata de conseguir cooperación entre empresas, entre éstas y los centros tecnológicos o de innovación a fin de acceder a la mejor tecnología, y reducir drásticamente el coste de mejorar el catálogo de ofertas. En la segunda se trata de que las empresas cooperen con los sindicatos y las AA.PP.; con los primeros para ajustar las cargas de trabajo a la situación de la demanda sin que la flexibilidad se traduzca en aumento de costes y para que el flujo de iniciativas e ideas del personal se traduzcan en mejora continua, mientras que con las segundas se trata de eliminar los costes no productivos que genera la normativa desfasada o ineficiente, así como de distribuir los recursos públicos de modo que se optimice su contribución al crecimiento y su sostenibilidad.

 

Joaquín Trigo Portela

Director Ejecutivo

Fomento del Trabajo Nacional (España)

 

De su artículo La política económica en el s XXI

publicado en la revista Cataluña Económica, nº 467, septiembre 2005

 

Fotografías:
univision.com
voanews.com

 

 

 

 
Últimas noticias
Servicios
jurídicos
Recursos Humanos
Coaching
Multimedia
Foro 39ymás
Regístrate
Contacta
Recomienda

whoiswhobcn.com

RSS
¡No te pierdas nada!
¡Suscríbete!

Regístrate para recibir los nuevos artículos mensualmente



© Creactivitat 2002
quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad