Home  
Vaya verano
Cómo elegir las gafas de sol
Métodos anticonceptivos
No me retoquen las arrugas
Animales: Explotación, comercio y tortura
La gran vulnerabilidad de las indígenas triquis
México-Oaxaca: La Triqui, una zona de olvido
Aceite de oliva, oro líquido para la salud
Tabaco y enfermedades
Anorexia y Bulimia
Acusaciones contra el juez Baltasar Garzón
Forum Anna Lindh 2010
Palabras de Santiago Gamboa
Oaxaca: Abuso sexual imprescindible
Sobre la violación en Haití
Haití! ¡Sí hay país!
Médicos de Cuba en Haití
El llanto de Haití
Un 2010 lleno de esperanzas
Ayer noche, Luna Llena
Causas de la anorexia y la bulimia
Para ti, hijo mío
El paro también afecta a la salud
Violencia impune
El tabaco mata
Qué hacer cada día para ahorrar energía
Tan insuficiente
Más de 50 días en las calles de Honduras
El suicidio de Jokin (In Memorian)
¿De dónde vienen tus vaqueros?
Alerta con el sol y los diferentes tipos de piel
Jorge Luis Borges. La palabra universal
Los compromisos del G-8 con las mujeres
Advertencia y amenaza para América Latina
Golpe de Estado al presidente de Honduras
Barack Obama
Fujimori, el «Drácula» del Perú
Honor Killings In Palestine
Muertos en el Yak-42 y sus familias - II
Argentina - 24 de marzo de 1976 - 24 marzo de 2009
Israel y los Territorios Palestinos
Los cuerpos de las mujeres como campo de batalla
Asesinan en Rusia a una periodista y a un abogado
Crónica final del viaje a Israel y Palestina:
Days and Nights of Israeli Horror in Gaza
The Bloody Saturday of Israel in Gaza
Irak es Vietnam
Premio Nobel de la Paz 2008
Asesinaron a una mujer quemándola viva
Por la lectura
Lydia Cacho en Barcelona
Las viudas del carbón
Ablación, el mayor dolor para las niñas
Qué dicen de nosotros

 Buscar
en 39ymas.com
Google


Temas Empresa Comunidad
  artículo del mes | e-novela | merc-arte | regístrate |
  30/07/2010
 

 Los niños soldado: la realidad existente

 

 

 

S

ierra Leona sufrió, entre los años 1991 y 2002, una de las más cruentas guerras civiles africanas; un conflicto bélico que se dio de modo sistemático en muchos países africanos. Guerras civiles en muchos casos apoyadas por los países del norte para dar salida a la industria armamentística, guerras por el control del poder y de los recursos minerales. Corrupción y clientelismo. Guerras en las que los más perjudicados son los civiles más débiles: las mujeres y los niños y con un grado de violencia gratuita nunca visto: amputaciones de manos, pies, orejas o genitales, tortura, violaciones…. En el caso de Sierra Leona, la lucha por el control de los yacimientos diamantíferos del país causó unos 50.000 muertos y el desplazamiento de decenas de miles de personas. El conflicto se hizo tristemente famoso por el uso de niños soldado y sus tácticas de terror y, aunque todas las facciones combatientes enrolaron en sus filas a menores, fue sobre todo la guerrilla del Frente Revolucionario Unido (RUF) quien recurrió a ellos.

Los niños eran usados como combatientes. Las niñas también, en algunas ocasiones, aunque se les reservaba más el papel de esclavas sexuales de los mandos de la guerrilla o de sus propios compañeros adolescentes cuando eran repudiadas por los primeros. A menudo bajo el efecto de drogas, los bandos guerrilleros en Sierra Leona reclutaron a  niños de entre 8 y 18 años, les ponían ciegos a cocaína, marihuana, crack, pastillas y alcohol y, tras un estudiado y macabro entrenamiento en el que se manipulaba la mente infantil y la despojaban de cualquier punto de referencia externo a la guerrilla, les mandaban a jugar a la guerra. A veces a asesinar a sus propios familiares, empujándoles a cometer atrocidades propias de los más sangrientos criminales de guerra: ejecuciones a sangre fría, violaciones, mutilaciones, matanzas de civiles. Niños soldados jugando a matar. Niños que se comieron el hígado y el corazón de sus víctimas.

Sin embargo, al tiempo que fieros verdugos, no dejaban de ser víctimas a las que el enrolamiento forzado como combatientes había robado su inocencia y su futuro. La firma de un tratado de paz en Lomé, en 1999, para poner fin a la guerra de Sierra Leona, planteó el problema de la reinserción de los niños soldado. Pero la guerra no finalizó hasta 2002, tras la intervención decisiva de una fuerza de paz de la ONU apoyada por el Reino Unido. Durante este margen de tres años, el Centro de Acogida y Reinserción de Niños Soldado de Saint Michael logró convertir a 3.000 minúsculas máquinas de matar humanas de nuevo en personas.


Chema Caballero

La vida del extremeño Chema Caballero es la de un licenciado en Derecho que para dar sentido a su existencia se hizo misionero javeriano. Un master de sociología en Nueva York, y el estudio de varios idiomas y costumbres africanas le prepararon. Por su parte la vida le curtió con los inmigrantes madrileños y una estancia en el Bronx neoyorquino. Gracias a esta experiencia y tesón ha sido capaz de plantar cara a asesinos, violadores, mutiladores y caníbales sólo con la palabra en su centro de rehabilitación de niños exguerrilleros St. Michel, en Lakka, una población a 30 km. de Freetown, la capital de Sierra Leona, con el objetivo de enseñarles un oficio y reinsertarlos en la sociedad.

Los niños son muy obedientes - explica Caballero - enseguida crean lazos afectivos con los comandantes, son muy fáciles de manipular y las armas son cada vez más ligeras y sencillas de manejar. Los niños son utilizados como porteadores, escudos humanos, esclavos sexuales y espías. Se les marca la piel con las siglas del grupo que les ha secuestrado para que no puedan escapar sin ser identificados.

Primero se les obliga a realizar las tareas de mantenimiento del campamento. Después pasan al campamento de entrenamiento donde se les forma como soldados con métodos crueles e inhumanos. Mediante rituales de magia se les convence de que las balas del enemigo no van herirles. Llega el momento de su primera misión: volver a su aldea y matar al cabeza de familia, de su familia. Así rompen todos los lazos que les unen con su vida anterior y la guerrilla pasa a ser su nueva familia.

Chema Caballero los ha visto llorar años después. Despojarse de su dureza fingida de 'rambos' negros y volver a ser niños. Se ha ganado su respeto. Desde 1998, cuando inició su labor, sin ningún modelo previo, ni la seguridad de que podría lograrlo, gracias a su preparación, su entusiasmo y sus experiencias diarias dieron forma a un programa que ha salvado a más de 3.000 niños soldados, rehabilitándolos en la sociedad sierraleonesa. El miedo a encontrarse con alguna de sus víctimas y la ansiedad les acompañarán el resto de sus vidas, pero han sido capaces de pasar de “el mejor es el más malo” a “el mejor es el más bueno”. Algunos han logrado incluso ser perdonados y acogidos de nuevo en sus familias y aldeas de origen. Otros han logrado formar su propia familia y ganarse la vida trabajando.

Y algunos, sobre todo las niñas, no consiguen una rehabilitación al cien por cien porque ni siquiera consiguen dar el primer paso en la recuperación: verbalizar lo que les ha pasado. Son muchas niñas las que se prostituyen y - como recuerda Caballero - sus clientes son sobre todo soldados de Naciones Unidas y trabajadores de otras organizaciones internacionales, que se convierten en cómplices y promotores de la prostitución infantil.

 

Fundación Caja Castellón (España)

c/ Enmedio, 82 - Castellón

 

Ciclo de charlas-coloquio “De Razones y Hombres”
Chema Caballero. Los niños soldados: la realidad existente
Miércoles, 17 de mayo a las 19.30 horas

 

Imagen original cedida por la Fundación Caja Castellón (España)

 

 

 

 
Últimas noticias
Servicios
jurídicos
Recursos Humanos
Coaching
Multimedia
Foro 39ymás
Regístrate
Contacta
Recomienda

RSS
¡No te pierdas nada!
¡Suscríbete!

Regístrate para recibir los nuevos artículos mensualmente



© Creactivitat 2002
quiénes somos - políticas de uso - políticas de privacidad - publicidad