Civismo y educación en los lugares públicos – El desarrollo cultural de un país se “ve” en el comportamiento de sus ciudadanos

08 enero 2018 | Sin comentarios | Publicado en família, Temas
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    [Familia] 

     

     

    La buena educación para con uno mismo y para con los demás empieza en la propia casa. Ser educado no es cuestión de momentos específicos, la educación y el civismo han de ejercerse de manera continua.

    El desarrollo cultural de un país se “ve” en el comportamiento de sus ciudadanos. Ciudades limpias demuestran el grado de civismo al que se ha llegado. No obstante, en la actualidad, con 28 países integrados en la Unión Europea, cuyos ciudadanos pueden trasladarse de uno a otro sin mayores problemas, con la llegada masiva de inmigrantes de diversas partes del mundo con diferentes comportamientos y con los mismos residentes a los que no les importa ensuciar sin sentirse responsables de ello, se ha llegado a una dejadez a la que se ha de poner remedio.
     

    En la calle

    Dado que la calle es de todos, hay que mantener ciertas normas de respeto e higiene. NO ensuciarla. Lo que significa, que los deshechos hay que dejarlos en los lugares que existen para ello y, además, seleccionados (papel, vidrio, plástico…). Las papeleras sirven para dejar las pequeñas cosas que no sabemos donde tirar en un momento dado: pañuelos, recibos, paquetes de tabaco vacíos…

    Muchas veces, después de limpiar o pintar una fachada, a los pocos días amanece con pintadas sin sentido, sólo por el hecho de “ensuciar” o porque apetece, a los que lo hacen, que los demás vean su firma, que se “vea” por donde pasan. Estas acciones deben ser sancionadas ya que si no se hace, se van exponencializando y no habrá fachada que se salve. Los ciudadanos tienen derecho a tener sus fachadas limpias. Primero porque son los que las pintan, segundo porque pagan sus impuestos para tener una vigilancia y, por último, porque nadie tiene que invadir su espacio.

    Es esencial que las acciones incívicas hechas en la calle (como escupir, hacer necesidades fisiológicas, tirar cosas, ensuciar, pintar, insultar, pelearse, que los perros ensucien y sus dueños no lo recojan…) sean amonestadas o sancionadas, según su gravedad.

    Si no se hace la convivencia se va degradando y nadie respeta a nadie. Se ha visto a ancianos empujados por adolescentes sólo para divertirse, a peatones pasando cuando el semáforo está rojo para ellos y a conductores de vehículos que hacen lo mismo.
     

    Algunas reglas de cortesía

    > Si una persona va acompañada y se encuentra a un conocid@ debe presentar a su acompañante para integrarlo en la conversación que se pueda producir. Si el acompañante no desea ser presentado, se apartará un poco para dar a entender que no desea participar.

    > Un hombre llevará a su acompañante femenina a su derecha. Si van dos mujeres, la de más edad irá a la derecha. Si son dos hombres, el de más edad irá a la derecha. Si dos hombres van con una mujer, la mujer deberá ir entre los dos hombres. Si son tres hombres, el lugar central lo ocupará el de más edad. Cuando van dos mujeres y un hombre, se permite que el hombre vaya en el centro.

    > En la acera, el sitio privilegiado y más seguro es el del interior, el que queda más lejos de la vía.

    > Cuando un hombre acompañe a una mujer a la puerta de su casa, deberá esperar antes de irse y por seguridad a que ésta haya abierto la puerta y entrado.

    > En las escaleras el hombre debe ir delante de la mujer al bajarlas y detrás de ella al subirlas (de esta forma se pueden evitar accidentes).

    > En las escaleras mecánicas, si no se quiere avanzar, hay que situarse a la derecha.

    > En los ascensores no se debe fumar. No retenerlo mientras se cierra la puerta o se buscan o guardan las llaves. Esperar si vemos que viene un vecino. No mantenerlo abierto mientras estamos conversando con un vecino o porter@.

    > El hombre debe entrar en el ascensor antes que la mujer y salir después. No obstante si un hombre cede el paso a una mujer es una muestra de cortesía que se debe aceptar.

    > Hay que saludar a todos los vecinos que nos encontremos tanto en la calle, en las escaleras o en el ascensor.

    > Ante una puerta o lugar estrecho el hombre cederá el paso a la mujer. Igualmente lo hará un joven con una persona mayor que él. Una persona de menor categoría lo hará con la de mayor rango.

    > La puerta hay que sostenerla hasta que la otra persona pueda alcanzarla con su mano.

    > Si el lugar al que se accede puede tener algún riesgo, el hombre entrará primero.

    > Con respecto a la cesión de asientos, la regla general es que el hombre lo ceda a la mujer. Tanto la mujer como el hombre y los niñ@s lo deberán ceder a personas ancianas, con minusvalías, embarazadas o mujeres con niños pequeños en brazos.

    > Los bultos, maletas u objetos de peso, los deberá llevar el hombre o la persona más joven.

    > Cuando nos encontremos en una cola, por ejemplo, al ir a pagar en el supermercado, hay que guardar el turno que nos toque y no intentar colarse. Si alguien intenta hacerlo estamos en nuestro derecho de protestar. Dejemos pasar, si nos lo piden, a  personas muy mayores, a personas con minusvalías, embarazadas que se vean agobiadas…

     

    Equipo Torrese

    Página de origen de la imagen:
    Paperblog 

     

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    Sección Familia

     

     

     

     

     

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